jueves, 6 de febrero de 2014

Urkullu ofrece a Rajoy un plan de excarcelación total para ETA

POLÍTICA El documento divide a los presos en 11 categorías

El Mundo.es

  • Se aplicaría tras la disolución de ETA y se les obligaría a firmar un texto de 'arrepentimiento'

  • Supondría una salida escalonada de presos y la proximidad a las cárceles del País Vasco

  • Los condenados por delitos de sangre en la última década tendrían un 'Plan Específico'

Encuentro Rajoy-Urkullu. 
El Gobierno vasco elaboró y presentó al presidente Rajoy un plan escalonado de excarcelaciones de presos de ETA que incluye la salida de todos ellos sin necesidad de que cumplan íntegramente sus condenas. La propuesta del lehendakari Urkullu está dividida en cuatro fases que van beneficiando a distintos grupos de presos, con delitos de diferente gravedad, según la evolución que tenga ETA en su desarme y disolución, y según la disposición de los reclusos a realizar una «reflexión autocrítica».
En la última fase se plantea que los presos «con delitos graves de sangre y cometidos en los últimos 10 años» estén sujetos a un «Plan Específico» que deberá apoyarse en «estrategias vinculadas a la Justicia restaurativa y medidas flexibles de excarcelación progresiva o indulto».
Esa última fase tendría lugar una vez ETA «forme parte del pasado» y los presos hayan «dado los pasos que la ley requiere» -según los parámetros de cumplimiento de la ley de los nacionalistas-. El plan del Gobierno vasco viene recogido en un borrador incautado a la abogada de ETA, Arantza Zulueta, en la operación policial que la mantiene en prisión desde el pasado 13 de enero.
Está fechado el 13 de marzo de 2013 y contiene las líneas maestras del Gobierno nacionalista en materia penitenciaria que Urkullu hizo llegar a Rajoy -dentro de un documento más amplio sobre la «pacificación» del País vasco- primero en el mes de abril, después en junio y presumiblemente también en las reuniones que hayan mantenido con posterioridad. El mismo documento le llegó a la izquierda abertzale el verano pasado.

El programa

La tesis sería: una vez desaparece ETA, que es el origen del problema, los reclusos que estén condenados por el antiguo Código Penal han de ver facilidades para la aplicación de progresiones de grado y beneficios penitenciarios; y para los que estén condenados por el actual -en el que se anularon los beneficios penitenciarios-, se han de encontrar soluciones flexibles para que no tengan que cumplir necesariamente los 30 años de condena íntegramente en prisión.
El texto incautado sostiene que «un cambio en la política penitenciaria está plenamente justificado en la realidad del nuevo contexto social» y asegura que la ley es «interpretable». Pero como la competencia penitenciaria es del Gobierno español y en España «no se dan las mínimas condiciones de comprensión social», hay que trabajar en los «factores que pueden modificar la coyuntura».
Esos factores son: que se produzca el «desarme de ETA y el inicio de un proceso efectivo de disolución»; que los presos elaboren «una reflexión crítica y explícita del pasado»; un acuerdo en el Parlamento vasco» y «apoyo social a este proceso en la sociedad vasca y la aparición en la opinión publicada en España de voces autorizadas en la misma línea». El Ejecutivo de Vitoria considera que ha de ser la izquierda abertzale la que se encargue de agilizar el desarme de ETA y la evolución de sus presos, mientras Urkullu «tiende puentes» con el Gobierno español.

11 categorías

El documento incluye un cuadro con la situación de los presos de la banda, a los que divide en 11 categorías. Es una división de marzo del pasado año y, por lo tanto, incluye a los 71 de la doctrina Parot, que no había sido anulada todavía por el Tribunal de Estrasburgo.
«Creí que ETA era un mal necesario; lamento el daño...y expreso mi disculpa»
Prevé un esquema de actuación con cuatro fases. La inicial es la «fase estática», «sin avances en desarme ni en la reflexión autocrítica». En ese caso, de una quietud «frustrante», la única variable prevista por el Gobierno vasco era la derivada de la sentencia de Estrasburgo, que «podría ocasionar cambios importantes». Aun en esas circunstancias, en las que ni ETA ni los presos han hecho nada, el plan contempla «más permisos y pasos a tercer grado» de aquéllos que hayan iniciado la reinserción -sería el caso, es de suponer, de presos como Urrusolo Sistiaga, acogidos a la vía Nanclares-. También propone los acercamientos de los enfermos, de algunos de los que han cumplido las tres cuartas partes de la condena y de los preventivos.
Primera fase. Supongamos que hay avances en el desarme y en la «reflexión autocrítica» de los presos. Entonces se deberán producir acercamientos progresivos, salidas de los presos enfermos y la puesta en libertad de los preventivos y los condenados por «actividades sociopolíticas ilegalizadas», como Arnaldo Otegi. En ningún caso se duda de que la doctrina Parot ha sido anulada y los afectados han sido ya excarcelados.

La reflexión crítica

¿A qué llama reflexión crítica el Gobierno vasco? A una reflexión en dos partes. Una en la que los presos digan que «en una fase de nuestra historia recurrimos al uso de la violencia porque estuvimos convencidos de que era legítima y útil -un mal necesario- para defender los derechos del Pueblo Vasco. Somos conscientes de que este razonamiento provocó un sufrimiento injusto a personas concretas, a las víctimas directas de nuestras acciones y a sus familiares». Después de esta declaración, los presos deberían anunciar su intención de reflexionar y, «sin precipitarse», actuar con prudencia para que su voluntad pueda ser «útil a sus propios objetivos». Se elaborarían ponencias y debates.
En la segunda parte de la reflexión el preso debería añadir a lo del «mal necesario» una crítica y una disculpa. «Hago pública mi perspectiva autocrítica con las decisiones que personal y colectivamente condujeron a la conculcación de los derechos humanos», diría, y debería añadir tras comprometerse con los «medios exclusivamente pacíficos»: «Reconozco el daño injusto causado a las víctimas; sinceramente lo lamento y expreso mi disculpa».
Sólo con estas declaraciones estudiadamente medidas estarían acercados o fuera los presos ya citados. Con las primeras intenciones y el «desmantelamiento definitivo de las estructuras armadas», el Gobierno vasco pide la consolidación de los reinsertados y la libertad o el tercer grado para los enfermos, los que han cumplido las 3/4 partes de la condena, los preventivos y los presos sin delitos de sangre sea cual sea la condena. Para los recluidos por montar partidos herederos de Batasuna, la aplicación del 100.2; es decir, que la Administración los ponga en la calle.
Esa es la interpretación por parte del Gobierno vasco de lo que la ley exige, que es el pago de la responsabilidad civil a las víctimas, que los etarras colaboren activamente con las autoridades para procesar a los responsables de otros delitos, el «repudio» de sus actividades, la desvinculación de ETA y su entorno y la petición expresa de perdón.
Si añadimos el «reconocimiento del daño causado» y ejemplos de «justicia restaurativa» -no penal, en la que el terrorista es considerado «ofensor», los etarras «con delitos de sangre que han cumplido 10 años» deberían progresar de grado. Quedarían los presos con delitos graves de sangre, cometidos en los últimos 10 años, que serían los sujetos al «Plan Específico» que deberá apoyarse en «estrategias de justicia restaurativa y medidas flexibles de excarcelación progresiva o indulto».

martes, 21 de enero de 2014

Me da asco

La gaya


20.01.2014 | 09:17/La Opinión de Zamora
Amador Pérez Viñuela
Amador Pérez Viñuela
El día del mes de mayo de 1978 que me incorporé al puesto de la Guardia Civil de Olagüe en Navarra, a veinte kilómetros de Pamplona, sobre las diez de la noche, la banda de asesinos de ETA le aplicaron los derechos humanos a una patrulla de compañeros en una vía de circunvalación de la citada ciudad, la bomba reventó a dos y al tercero, después de numerosas intervenciones, le quedó una pierna más corta que la otra no sé cuántos centímetros. Al día siguiente hubo una manifestación en Pamplona de apoyo a los asesinos y el subteniente, mi jefe de línea, Saverri Chaverri, con ocho apellidos navarros, que se había camuflado en la manifestación, alguien lo conoció y, también le aplicó los derechos humanos con un puñal por la espalda, al tercer día de mi incorporación asistí a su funeral.
Como he empezado por casa solo voy a referirme a los de alrededor del puesto de mi destino. La línea, una unidad de mando inmediatamente superior al puesto, estaba en Villava, le aplicaron los derechos humanos dos veces, eso sí, a distancia como la bomba, que por error, colocaron en la fachada de la casa de al lado y detonaron desde el otro lado del río Arga, y una granada que lanzaron desde un cerro próximo. Los puestos limítrofes, Berriozar y Zubiri, también fueron objetivos de los derechos humanos de ETA aplicados con granadas explosivas.
Durante los dos años siguientes tuve la sensación de que había ganado mi «soldada» por asistir a funerales de compañeros. Años después le siguieron aplicando los derechos humanos a Ortega Lara en un zulo, con una técnica aprendida de los tupamaros uruguayos, y a los industriales vascos que se negaban a ser extorsionados por la banda de asesinos etarras les hacían un agujero en las rodillas con un taladro y los dejaban tirados en una cuneta. Esta era la manera que tenía el IRA para aplicar los derechos humanos a los que se mostraban renuentes a cumplir la doctrina nacionalista. En el camino quedaron las piernas de Irene Villa, el cuerpo destrozado del niño de dos años Fabio Moreno, hijo de un guardia civil de Zaragoza. A Miguel Ángel Blanco, con las manos atadas a la espalda en un descampado de Lasarte-Oria, le dispararon en la nuca los derechos humanos. La lista se prolonga hasta el millar y de los lesionados, alguno de mi pueblo, supongo que por «daños colaterales» también por la administración de los derechos humanos, hemos perdido la cuenta.
Estos días el presidente de PNV reprochaba al Gobierno de España que no le aplicara a los presos etarras los derechos humanos. Me da asco.

domingo, 5 de enero de 2014

Los etarras excarcelados expulsan a un periodista de Intereconomía por preguntar por las víctimas del terrorismo

Se encaró a los etarras

Un periodista fue expulsado del acto de Durango tras preguntar a los etarras excarcelados por qué no pedían perdón por sus asesinatos.


El periodista de Intereconomía Cake Minuesa, en su pregunta a los etarras | EFE


Libertad Digital
Después de que el sanguinario Kubati terminara de leer el comunicado de los terroristas excarcelados, uno de los periodistas que acudió a la rueda de prensa, el redactor de Intereconomía Cake Minuesa preguntó a los convocantes por qué no pedían perdón por los cientos de asesinatos cometidos durante su historia criminal.
El incidente terminó con la expulsión del periodista que insistió durante unos minutos en sus preguntas sobre todas las personas que los presentes habían asesinado "¿No hay nada que decir? ¿Nadie habla de ello?" Los organizadores le repitieron que en el acto no se admitían preguntas y le invitaron a desistir de su actitud.
Así, concluida la lectura de los cuatro comunicados, dos en euskera y dos en español, Cake se levantaba para invitar a los asesinos a pedir perdón "aprovechando que están aquí las cámaras delante". Un antiguo miembro de ETA y portavoz del colectivo, Estanis Etxaburu era el encargado de enseñar al redactor de Intereconomía el camino de la puerta mientras le recriminaba su actitud por buscar "protagonismo", decía. "Ya tienes tu minuto de gloria", le han reprochado varios de los asesinos presentes.
Cake Minuesa presenta en Intereconomía un programa llamado "Daños Colaterales" en el que "guía a su equipo de investigación" para desgranar asuntos de actualidad, habitualmente incómodos.

En Sin Complejos

Precisamente, este domingo, Luis del PIno ha entrevistado en Sin Complejos al "guionista, locutor de radio y cómico" Cake Minuesa quien ha reconocido que sintió miedo, sobre todo, cuando salió del antiguo matadero y se encontró cara a cara con familiares y amigos de los asesinos a quienes había preguntado por las víctimas minutos antes. "Éstos no sólo te miran, también te dicen cosas", recordaba en los micrófonos de esRadio.
Cake Minuesa, que hacía sus preguntas para el programa que dirige en Intereconomía, "Daños Colaterales", cuestionó a los asesinos por lo único que no citaron en todo el acto, las víctimas del terrorismo. En Sin Complejos, el periodista dijo que en su programa "buscamos sacarles los colores a los terroristas", aunque confiesa que pasaron miedo.
En cualquier caso, ha expresado que su intención era la de intentar arrancar "la verdad de esta gente, cómo se sienten después de pasar por la cárcel, saber si querían pedir perdón a las víctimas". Confiesa que esperaba "un gesto de dignidad, suyo, de ellos, que pidieran perdón a las víctimas", pero no lo hicieron.
En la misma entrevista en esRadio, Minuesa quiso recordar que el verdadero valor es el que tienen los políticos y las gentes del País Vasco que tienen que sufrir el yugo del terror cada día en las calles. Mencionó al concejal de Elorrio, Carlos García, quien tiene que enfrentarse a ellos cada día en el ayuntamiento. "Yo sólo estuve unas horas", decía.
En cualquier caso, al preguntar lo que los terroristas no querían escuchar, el periodista de Intereconomía colocó a los asesinos frente a su historia de terror pese a que minutos antes se habían presentado como víctimas del conflicto por haber tenido que pasar por la cárcel.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Daños multilaterales

 


- 12:08:34 -

Como saben ustedes, ayer el colectivo de presos de ETA hizo público un comunicado en el que anunciaban que piensan acogerse a todos los beneficios penitenciarios que puedan, y en el que declaraban, cito textualmente, "reconocemos con toda sinceridad el sufrimiento y daño multilateral generado como consecuencia del conflicto".
Permítanme que me detenga en esas cinco palabras, el "sufrimiento y daño multilateral" y que les recuerde algunos datos:
María Begoña Urroz Ibarrola, 1 año y medio
Asesinada por ETA en San Sebastián (Guipúzcoa) el día 28/06/60, al hacer explosión una bomba que los terroristas pusieron en la consigna de la estación de ferrocarril de Amara.
José María Piris Carballo, 13 años
Asesinado por ETA en Azcoitia (Guipúzcoa) el día 29/03/80, al hacer explosión una bomba que los terroristas habían colocado dentro de una bolsa de deporte.
Alfredo Aguirre Belascoain, 13 años
Asesinado por ETA en Pamplona (Navarra) el día 30/05/85, al hacer explosión una bomba trampa que los terroristas había colocado en un portal.
Daniel Garrido Velasco, 14 años
Asesinado por ETA en San Sebastián (Guipúzcoa) el día 25/10/86, al hacer explosión una bomba que dos terroristas que iban en moto dejaron sobre el techo del coche donde viajaba en compañía de sus padres.
Sonia Cabrerizo Mármol, 15 años
Susana Cabrerizo Mármol, 13 años
Silvia Vicente Manzanares, 13 años
Jorge Vicente Manzanares, 9 años
Asesinados por ETA en Barcelona el día 19/06/87, al hacer explosión un coche bomba que los terroristas activaron en los aparcamientos subterráneos del centro comercial Hipercor.
Silvia Pino Fernández, 7 años
Silvia Ballarín Gay, 6 años
Rocío Capilla Franco, 12 años
Pedro Alcaraz Martos, 16 años
Esther Barrera Alcaraz, 3 años
Miriam Barrera Alcaraz, 3 años
Asesinados por ETA en Zaragoza el día 11/12/87, al hacer explosión un coche bomba que los terroristas activaron en la casa-cuartel de la Guardia Civil.
Luis Delgado Villalonga, 3 años
Asesinado por ETA en Madrid el día 23/11/88, al hacer explosión un coche bomba.
María del Coro Villamudria Sánchez, 17 años
Asesinada por ETA en San Sebastián (Guipúzcoa), el día 15/04/91, al hacer explosión una bomba lapa adosada a los bajos del coche de su padre, en el momento en que llevaba al colegio a sus cuatro hijos.
María Cristina Rosa Muñoz, 14 años
María Dolores Quesada Araque, 8 años
Ana Cristina Porras López, 10 años
Vanesa Ruiz Lara, 11 años
Francisco Díaz Sánchez, 17 años
Asesinados por ETA en Vic (Barcelona) el día 29/05/91, al hacer explosión un coche bomba que los terroristas empujaron hacia el interior del patio de la casa-cuartel de la Guardia Civil, donde solían jugar los niños.
Fabio Moreno Alsa, 2 años
Asesinado por ETA en Erandio (Vizcaya), al hacer explosión una bomba que los terroristas introdujeron en el interior del coche de su padre.
Juan José Carrasco Herrero, 13 años
Asesinado por ETA en Madrid el día 23/03/92, al hacer explosión una bomba que los terroristas pusieron en los bajos del vehículo de su padre.
Silvia Martínez Santiago, 6 años
Asesinada por ETA en Santa Pola (Alicante) el día 04/08/02, al hacer explosión un coche bomba que los terroristas activaron en la casa-cuartel de la Guardia Civil.
Esos son los 24 niños asesinados por ETA a lo largo de los años. A ellos hay que sumar los que fueron heridos o mutilados, los que vieron asesinar a su padre delante de sus ojos, los que un día se encontraron con que su madre no volvió nunca, los que se vieron obligados a peregrinar de colegio de huérfanos en colegio de huérfanos, los que perdieron a un hermano, los que tuvieron que exiliarse junto con su familia del lugar donde habían nacido ...
¿Me podría decir, alguno de los hijos de puta que ha redactado el comunicado, qué "daño multilateral" hicieron esos niños? ¿En qué consiste, exactamente, esa "multilateralidad"?
Pero lo malo no es que unos canallas asesinos califiquen el asesinato a sangre fría de 900 personas, 24 de ellas niños, como "daño multilateral". Ni tampoco que esos mismos canallas hablen de "sufrimiento multilateral", equiparando la muerte de las víctimas, y el dolor de sus familiares, con las incomodidades de los presos. No, lo malo no es eso.
Lo verdaderamente terrible es que haya medios, como El País, donde se salude ese comunicado con alborozo. Lo escandaloso es que haya partidos como el PSOE que califiquen de "avance sustancial" esa nueva autojustificación de los asesinos.
Lo lamentable no es que haya asesinos sin escrúpulos, sino que haya supuestos demócratas que llevan décadas empeñados en blanquear a esos vulgares asesinos ante toda la sociedad española. Y empeñados en que sean los asesinos los que se terminen alzando victoriosos sobre la pila de cadáveres con que sembraron las calles españoles.

Para finalizar este año glorioso para los de la casta podrida, un poco de esperanza y transparencia a tope...



 
Rajoy y Esperanza Aguirre, pidiendo firmas en contra de la anterior subida del IVA.

      ¡¡¡ NO OLVIDAMOS !!!
El tiempo siempre pone a cada
uno en su lugar.
                                                                                                                                 
Atención al cartel que cuelga de la mesa:

NO MÁS IMPUESTOS
NO MÁS PARO
NO MÁS MENTIRAS


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FELIZ AÑO NUEVO A TODOS LOS ESPAÑOL@S DE BIEN, QUE SON "CASI TODOS", Y A LOS DE SIEMPRE (BIPARTIDISMO Y AFINES) QUE NO SE OLVIDEN DE LA MOVIOLA Y DE YOUTUBE , YA QUE EL NODO NO NOS PONE.

ESPERO QUE LOS REYES LES PONGAN MUCHOS "SOBRES" CON REGALOS A LOS MÁS NECESITADOS, Y LOS QUE NO SE LO MERECEN LOS DEVUELVAN A SU SITIO, QUE LA SANIDAD Y LA EDUCACIÓN LO AGRADECERÁN.

UN POCO DE HUMILDAD, MENOS PREPOTENCIA, MENOS MENTIRAS Y LA MANO MÁS CORTA (corrupción)ES LO QUE LE PEDIMOS A LOS REYES. (QUE YA VALE)

lunes, 23 de diciembre de 2013

Otros dos familiares de una testigo del 11-M fingieron ser víctimas

La rumana que identificó a Zougam


Un hermano, una hermana y un primo de C-65 intentaron cobrar indemnizaciones.

libertad digital
Un hermano, una hermana y un primo de la testigo rumana C-65 en el juicio del 11-M, cuyo testimonio fue clave para condenar a Jamal Zougam, intentaron hacerse pasar por víctimas de los atentados para cobrar las indemnizaciones, según informa El Mundo este lunes.
El marido de la rumana testificó el jueves en el juzgado que tardó meses en saber que su mujer había declarado contra Zougam. El hombre fue aceptado como viajero del tren de Atocha, igual que el hermano de la testigo C-65, que sí fue expulsado del sumario porque no le creyeron.
Según la información del diario de Unidad Editorial, ahora se conoce que a otra hermana y a un primo que dijeron ir en otro tren también les descubrieron el engaño. El juez Juan del Olmo tuvo tan claro que estaban fingiendo que además de excluirles del sumario, se les dedujo testimonio para que fueran imputados por simulación de delito.

Declaración por falso testimonio

El pasado jueves, tanto el hermano como el marido de C-65 dieron declaración en el procedimiento contra ambas testigos rumanas por falso testimonio. La fiscal Rosa Mayoral exclamó, ante las respuestas: "¡Pero cómo quiere usted que yo me crea eso!".
Y es que, según el testimonio de la familia, cinco miembros habían estado en tres trenes distintos con cinco minutos de diferencia. Según un escrito de la Fiscalía, incluso alguno de ellos llegó a recibir indemnizaciones de Interior y el pasaporte o los papeles, solo reservado a los realmente afectados por el devastador atentado.
El marido de la testigo C-65 fue quien confesó la manera en la que había perpetrado el engaño. Según aseguró ante la juez Belén Sánchez el pasado jueves, no dijo que "el compañero" que le acompañaba en los trenes era su cuñado porque no domina el castellano, confundió las palabras "cuñado" y "compañero". En su declaración inicial aseguró que no sabía dónde vivía y que ignoraba si fue lesionado.

martes, 3 de diciembre de 2013

La Ertzaintza, el PNV y ETA

LUCHA ANTITERRORISTA 


lez/Libertad Digital

El lehendakari Urkullu, el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, y la consejera vasca de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, se han pasado todo el fin de semana muy ofendidos e indignados por las declaraciones hechas el pasado viernes por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en la rueda de prensa del Consejo de Ministros, en las que afirmó que con la Guardia Civil o con la Policía Nacional no se hubieran producido los actos de recibimiento y homenaje a los etarras excarcelados por laderogación de la Doctrina Parot. Unas declaraciones que las autoridades vascas interpretaron como una crítica a la Policía autonómica.
Para una vez que el ministro Fernández no dice una melonada y acierta en sus declaraciones, va y al día siguiente no se le ocurre otra cosa que coger el teléfono y llamar a su homóloga autonómica para pedirle disculpas por lo que había dicho, eso sí, después de que el lehendakari hubiera escrito indignado el mismo viernes una carta a Rajoy exigiéndole una rectificación pública. Se puede decir por tanto que el ministro del Interior no acierta ni cuando rectifica, porque aparte de que en este caso tenía toda la razón, de lo que no es consciente Fernández es de que el PNV es implacable cuando huele la debilidad del adversario político que se pliega, como ha hecho él.
Pero vayamos al fondo del asunto. Después de que se le pasara ese estado de indignación, la consejera de Seguridad ha enseñado este lunes la patita al decir que no ve indicios de delito en que se reciba a los etarras con aplausos y cohetes. Para justificar esa peregrina afirmación ha subrayado que "no es lo mismo un recibimiento a presos de ETA que un homenaje o un acto de exaltación del terrorismo, y quienes han asimilado los tres conceptos pretenden confundir". Ahora comprenderá el ministro Fernández Díaz su grave error al pedir disculpas a la consejera.
Habrá que recordar que la responsable de Seguridad del Gobierno vasco ya protagonizó el pasado mes de mayo otra actuación que pone muy a las claras el hondo sentido democrático que preside su quehacer, del que depende la seguridad y el orden público. Resulta que no tuvo otra ocurrencia que facilitar su teléfono móvil a la portavoz de Bildu en el Parlamento vasco, Laura Mintegi, para que esta la llamara si observaba algún incidente en la detención, por parte de la Ertzaintza, en cumplimiento de una orden de la Audiencia Nacional, de una colaboradora de ETA que se pertrechaba tras varios centenares de simpatizantes de la banda terrorista en un puente de la localidad vizcaína de Ondárroa.
Trescientos agentes antidisturbios de la Ertzaintza, 30 furgonetas, coches patrullas y hasta dos lanchas fue el fuerte despliegue que hubo que llevar a cabo para detener a la colaboradora de ETA. La portavoz de Bildu le espetó ese día al responsable del dispositivo de la Policía autonómica lo siguiente:
No quiero volver a ver un desalojo de esta manera, y si lo vuelvo a ver, llamo a la consejera de Seguridad, que me ha dado su móvil particular y me ha dicho que en cualquier momento le llame si tenemos algún problema, y estoy a punto de llamarla. Está claro, ¿verdad?
A lo que el mando policial le respondió lacónicamente "Llame usted a quien quiera", en lugar de proceder a su detención inmediata por obstrucción a la actuación de las fuerzas del orden.
La Ertzaintza, que se puso en marcha en 1980 después de la aprobación del Estatuto de Gernika, cuenta en la actualidad con 8.000 agentes desplegados a lo largo y a ancho del País Vasco. Es, junto al concierto económico, el símbolo más visible del autogobierno vasco. Es de justicia recordar que este cuerpo policial también ha sido objetivo de ETA. Dieciséis ertzainas –tres mandos incluidos– han sido asesinados por la banda terrorista en los últimos treinta años, una cifra muy alta, aunque bastante menor que la de los 209 guardias civiles y 149 policías nacionales caídos.
Pero desde su nacimiento la Ertzaintza ha tenido un importante lastre, que no es otro que el haber estado excesivamente supeditada, en el peor sentido del término, a las directrices políticas del PNV y a la absoluta falta de compromiso de este partido con las medidas adoptadas a lo largo de estos años por el Gobierno central, el poder Legislativo o el Judicial en la lucha contra ETA. Y eso se ha notado mucho, salvo quizás en el periodo, a comienzos de los años 90, en que Juan María Atutxa fue consejero de Interior.
Por eso, a la hora de hacer un balance de la eficacia y de los resultados de la actuación de los diferentes cuerpos policiales en la lucha contra ETA, la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía están muy por delante de la Ertzaintza, a pesar del arraigo social y del conocimiento del terreno que este cuerpo policial tiene. Ya lo dijo alguien tan poco sospechoso de ser un recalcitrante antivasco como Mario Onaindía: "Menos mal que en la lucha antiterrorista nos queda la Guardia Civil", sentenció poco tiempo antes de morir este exmilitante de ETA, procesado y condenado en el Juicio de Burgos, que posteriormente fundó Euskadiko Eskerra y que acabó su vida política en el PSE.
De ahí que las declaraciones de Fernández Díaz fueran acertadas y ajustadas a la realidad. Si el lehendakari o su consejera de Seguridad hubiesen querido, se habrían evitado los indecentes e inmorales recibimientos a los miembros de ETA que estas semanas han salido de la cárcel. Por lo tanto, menos rasgamientos de vestiduras, menos indignación por parte de los señores Urkullu, Erkoreka y de la señora Beltrán de Heredia, y más compromiso político y de la Policía autonómica a sus órdenes para evitar esas ofensas a las víctimas del terrorismo.