SER 100
Los agentes del TEDAX-NRBQ en Córdoba: preparación permanente contra amenazas desconocidas
Los
agentes especializados neutralizaron 'a mano' una bomba de la Guerra
Civil que fue dañada durante una obra en pleno casco urbano, una de las
intervenciones "más complejas" en las que han participado
Córdoba 16/10/2024
"No hay rutina". Este es, al mismo tiempo, el mayor temor y el mayor estímulo de un agente del TEDAX-NRQB,
reconoce José Cuadrado, jefe de esta especialidad en la Policía
Nacional de Córdoba. Su teléfono no suena todos los días, pero cuando lo
hace, es grave, pues la misión de su equipo pasa por la detección e
intervención de artefactos explosivos e incendiarios, así como todo tipo
de sustancias de carácter nuclear, radiológico, biológico o químico.
Dependientes
de la Brigada de Información, el número de especialistas en Córdoba es
un dato secreto, pero dos de sus integrantes se enfrentaron a finales de
agosto a la intervención de neutralización de explosivos "más compleja
de nuestra trayectoria", aseguran. Y eso que en su palmarés hay hitos en
la lucha antiterrorista o el control de vertidos peligrosos.
Son
el subinspector David Ruiz y el policía José Antonio Moreno. Entrenan a
diario para manejar las situaciones más complejas a contrarreloj en
materia de desactivación de explosivos, pero cuando acuden hasta el
sitio del incidente, nunca saben qué van a encontrar. Y en las obras que
el ayuntamiento de Córdoba está realizando para la edificación de un tanque de tormentas frente al centro comercial El Arcángel, encontraron lo peor.
Se trataba de un proyectil del calibre 107 milímetros con dos
kilogramos de alto explosivo listo para detonar, que había quedado
enterrado durante la Guerra Civil. "No es extraño", dicen los
especialistas, acostumbrados a eliminar amenazas del conflicto nacional.
Pero en este caso una excavadora había tocado la bomba con su pala,
dañándola severamente. "La espoleta estaba destrozada", rememora David
Ruiz, "y es una parte fundamental para hacer el trabajo con éxito y
seguridad".
"Estabilidad y control emocional, capacidad de
concentración, análisis y toma de decisiones" son las virtudes mínimas
que la Policía exige a los
TEDAX durante un proceso de formación
considerado de los más exigentes del cuerpo. Dura quince meses y las
prácticas son continuas, pero el curso habilitante —al que solo pueden
acceder policías con más de dos años de servicio y con unas cualidades
muy concretas— es solo un preámbulo de una vida dedicada a ensayar. La
diferencia es que, en su caso, un mínimo error siempre cuesta la vida.
Esta
intervención en Córdoba parecía una prueba dentro del curso de
formación, en el que le complican al agente la situación todo lo posible
para retarlo. Todo lo que podía estar mal, lo estaba. Mente fría y
capacitación previa permitieron una resolución ejemplar
— José Cuadrado, jefe de la especialidad TEDAX-NRBQ en Córdoba
Este
verano, Moreno y Ruiz tuvieron que volcar todo su conocimiento en pleno
balcón del Guadalquivir. "Siempre intentamos actuar a distancia con
nuestro robot, o realizar una detonación controlada en un sitio seguro",
detallan los efectivos, pero en este caso era imposible por los daños
en el proyectil. Hacerlo explotar "hubiera requerido la evacuación de
una zona muy amplia y habría tenido afectación a kilómetros a la redonda
en pleno casco urbano de la ciudad".
Tocaba trabajar 'a mano' y
en equipo. La presión a la que están sometidos estos operativos, unida a
las altas temperaturas y el equipo de protección con el que van
protegidos hace que tengan que turnarse en las intervenciones. "Somos
una familia pequeña, pero una familia", recuerda el jefe de la
especialidad, quien agradece que "aunque uno de mi efectivos esté de
descanso, si este dichoso teléfono suena, todo el mundo está disponible
para intervenir —es decir, para jugarse la vida— de forma voluntaria".
Y es que los TEDAX-NRBQ nunca van solos. A la presencia de un
compañero de la misma especialidad siempre se suman unidades de apoyo de
Seguridad Ciudadana, UPR, o lo que sea necesario. Fuentes de la
comisaría provincial reconocen que "cuando los llaman a ellos es porque
nadie más puede controlar la amenaza, así que todos nos ponemos a su
servicio". También cuentan con asistencia remota, pues los 28 equipos de
desactivación de explosivos que la Policía Nacional tiene por toda
España "están perfectamente conectados y compartiendo Inteligencia,
conocimientos e información" para hacer frente a cualquier incidente,
concreta José Cuadrado.
Sin embargo, las amenazas de seguridad son
cada día más globales. "Lo que ocurra en cualquier parte del mundo es
susceptible de ocurrir aquí", recuerda José Antonio Moreno, así que ese
sistema de intercambio de técnicas se ha ampliado a nivel internacional,
gracias a la conexión directa con otras fuerzas de seguridad del
Estado, otros cuerpos policiales o la red de cooperación que suponen Europol e Interpol.
Del
TEDAX sales cuando te jubilas, porque aunque suene raro, nos encanta
nuestro trabajo. Sabemos lo que nos jugamos aunque no lo pensamos
permanentemente.
— David Ruiz, subinspector del TEDAX-NRBQ en Córdoba
La lucha contra el terrorismo de ETA ha concedido a los TEDAX
una amplia experiencia con 'fuego real', pero ese bagaje no basta.
"Tenemos que estar actualizados permanentemente", dice Ruiz, "porque
además en Internet hay mucha información que puede poner en riesgo la
seguridad nacional". De este modo, su labor no se circunscribe a la
reacción ante una amenaza, sino a la prevención, control y seguimiento
de sustancias peligrosas, explosivas e incendiarias.
Así, la
integración de estos efectivos dentro de las brigadas de Información no
es casual. En nivel alto de alerta antiterrorista, los agentes aseguran
que hay artefactos explosivos que se han sofisticado y otros que son
incluso más rudimentarios que cuando empezaron a desempeñar su labor.
Por
ello, dicen, parte de su trabajo consiste en hacer "ingeniería
inversa". Es decir, recorrer el camino contrario al que hizo el
diseñador de un dispositivo pensado para matar. En el caso de la bomba
localizada en la obra cordobesa, se trataba de un dispositivo
profesional manufacturado en una fábrica de armamento, pero las amenazas
de fabricación casera son "un reto del que nunca paras de aprender".
Desde su fundación en el año 1975, los TEDAX
han participado en la neutralización de explosivos confeccionados por
ETA, el IRA, el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del
Archipiélago Canario (MPAIAC) o el Exercito Guerrilleiro do Pobo Galego
Ceibe, entre otros. El número de intervenciones en los últimos 49 años
es secreto, aunque en 2005 se cuantifico en más de 350.000 actuaciones
en todo el territorio nacional.
EL PRIMER AGENTE DEL TEDAX FALLECIDO EN ACTO DE SERVICIO ERA CORDOBÉS
En
esta especialidad, "el primer error es el último", sentencia el jefe de
equipo. Y la historia deja un triste número de bajas en el seno de los TEDAX. La primera de ellas fue la del cordobés Rafael Valdenebros, a los 28 años de edad.
El
23 de febrero de 1978 acudió a desactivar un explosivo que había
colocado el MPAIAC en una sucursal bancaria de Tenerife. Ocho cartuchos
de Goma-2 esperaban a a los agentes. Según recoge el Colectivo de Victimas del Terrorismo (COVITE), cuando Valdenebros intentó trasladar la bomba para cubrirla con una manta, detonaron.
Pasó
13 días ingresado en el hospital hasta que finalmente falleció el 9 de
marzo, dejando atrás mujer y dos hijos. Sus restos yacen en el
cementerio de San Rafael de la capital cordobesa.
"PREFERIMOS ACUDIR A UNA 'FALSA ALARMA' A QUE ALGUIEN MANIPULE EL ARTEFACTO"
José Cuadrado pertenece a los TEDAX-NRBQ
desde el año 2003. A día de hoy, dice que "no es un trabajo, porque nos
encanta lo que hacemos, aunque suene raro". Su papel como jefe del
equipo pasa por la coordinación de efectivos, la evaluación permanente
de los informes de Inteligencia que llegan hasta la comisaría y también
la formación de nuevos policías que ingresan en la especialidad.
Los protocolos que a nivel interno se activan en la Policía Nacional para que se movilice a un equipo TEDAX
son diversos; y en su mayoría, de carácter reservado. Sin embargo,
Cuadrado sí hace un llamamiento a la ciudadanía: "ante el hallazgo de un
artefacto explosivo, es fundamental que nadie manipule, que todo el
mundo se aleje y se llame al 091 o al 112".