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martes, 22 de octubre de 2013

79 criminales múltiples saldrán en libertad en sólo unos meses

  • MARÍA PERAL MADRID
  • 22/10/2013/El Mundo
  • 1
  • PORTADA

  • La sentencia de Estrasburgo da a ETA su mayor victoria en los tribunales

    La Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) liquidó ayer en 56 folios la doctrina Parot, lo que propiciará la excarcelación de 56 etarras y de otros delincuentes condenados por gravísimos delitos, hasta un total de 79. La primera en pisar la calle será la terrorista Inés del Río, sobre la que pesan 3.828 años de prisión por 26 asesinatos y encarcelada en 1989. La Fiscalía informará hoy a favor de su puesta en libertad –que el TEDH llega a calificar de «necesidad urgente»– y estudiará caso a caso la situación del resto de beneficiados, aunque fuentes del Ministerio Público ven «poco margen» a la inaplicación del fallo de Estrasburgo.
    El fallo adverso a España emitido por la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos –que el Gobierno preveía– desestima el recurso promovido por la Abogacía del Estado contra la sentencia dictada el 10 de julio de 2012 por la Sección Tercera del TEDH, sentencia que resulta avalada de forma rotunda.
    El juez español que forma parte del tribunal, Luis López Guerra, ha intervenido en las dos instancias y ha votado contra España siempre y en todos los pronunciamientos sometidos a votación de la Corte: que la aplicación de la doctrina Parot a la etarra Inés de Río vulneró el artículo 7 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (principio de legalidad de las penas) y también el artículo 5 (derecho a la libertad); que el Estado español debe poner en libertad a la terrorista «en el más breve plazo»; que el Estado debe indemnizarla con 30.000 euros por «daño moral», y que le tiene que abonar otros 1.500 euros por gastos procesales.
    De los 17 miembros de la Gran Sala, sólo dos, Paul Mahoney y Faris Vehabovic, han apoyado que no se vulneró la legalidad penal. El primero es del Reino Unido, la misma nacionalidad que tenían los abogados contratados por Del Río. El segundo procede de Bosnia-Herzegovina.
    Mahoney ha sido el único que se ha opuesto a que el TEDH ordene la libertad de la etarra, una medida que la sentencia justifica por la «necesidad urgente de poner fin a las constatadas violaciones del Convenio».
    La indemnización de 30.000 euros por «daño moral» (Del Río reclamaba 60.000) ha sido el pronunciamiento más controvertido: siete de los 17 jueces la consideraban improcedente «a la vista de las particularidades» del asunto, referido a una delincuente «culpable de haber perpetrado crímenes terroristas –muertes, tentativas de muerte y lesiones corporales graves– que causaron numerosas víctimas».
    Ha habido unanimidad en dos de los pronunciamientos, los relativos al pago de 1.500 euros por gastos de defensa y a la violación del derecho a la libertad, vulneración que se produjo «por el aplazamiento en la puesta en libertad» de la terrorista desde el 3 de julio de 2008 (incluidos, por tanto, los cuatro años que ha tardado en resolver el asunto el propio Tribunal Europeo, aunque tanto la indemnización por el «daño moral» como el abono de los gastos procesales corren íntegramente a cargo del Estado español).
    El 3 de julio de 2008 es la fecha que la Administración penitenciaria propuso en su día para la excarcelación de la etarra. La Corte de Estrasburgo la da por buena pese a que las autoridades penitenciarias sólo tienen capacidad de propuesta, de manera que esa fecha nunca ha sido refrendada por la Audiencia Nacional. De hecho, ésta decidió el 15 de febrero de 2001 retrasar la puesta en libertad de la terrorista hasta el 27 de junio de 2017 en aplicación de la doctrina Parot, decisión que el TEDH considera contraria al Convenio de Derechos Humanos.
    La convalidación de lo que, de acuerdo con el derecho interno, no es más que una propuesta penitenciaria de excarcelación no es el único argumento llamativo. El tribunal europeo también da por buenos los 3.282 días de redención de penas por trabajos realizados en prisión por Inés del Río y afirma que «el derecho a la redención de penas por trabajos no estaba [en el antiguo Código Penal] subordinado a una apreciación discrecional del juez», que «se limita a aplicar la ley sobre la base de la propuesta de las autoridades de la prisión». En realidad, los jueces tienen facultades para rechazar la aplicación de las redenciones de pena que contemplaba el Código de 1973, aplicable a los cerca de 80 terroristas que ahora pueden verse beneficiados por el fallo de Estrasburgo.
    Fuentes de la Fiscalía y del Tribunal Constitucional consultadas por EL MUNDO no ven margen para la inaplicación de la sentencia de la Gran Sala que, aunque referida al caso de Inés del Río, contiene pronunciamientos de alcance general sobre la doctrina Parot.
    La Fiscalía, que cree que la cifra de afectados estará finalmente alrededor de un centenar, pedirá hoy la puesta en libertad de la etarra, pero retrasará su criterio sobre los demás casos hasta estudiarlos «uno a uno».
    Por su parte, en el TC hay 18 demandas de amparo totalmente tramitadas y sólo pendientes de sentencia, y otros cinco recursos en fase de admisión. La aplicación de la doctrina del TEDH es obligada dado que España suscribió el Convenio Europeo de Derechos Humanos, pero en el Constitucional no hay una postura unánime sobre cómo actuar a partir de ahora. Hay magistrados que abogan por llevar las demandas al Pleno para corregir el aval que el TC dio a la doctrina Parot, pero otros consideran que, si la Audiencia Nacional resuelve antes las peticiones de excarcelación, los recursos de amparo decaerían.
    La Gran Sala se ha basado en la sentencia de la Sección Tercera el TEDH, en los votos discrepantes de los tres magistrados de la Sala Penal del Supremo que en 2006 se opusieron a la doctrina Parot (Joaquín Giménez, Perfecto Andrés y José Antonio Martín Pallín) y en la opinión discrepante de los tres miembros del TC que se apartaron en 2012 del respaldo dado a esa doctrina (Luis Ortega, Adela Asúa y Elisa Pérez Vera).
    La sentencia afirma que, pese a la «ambigüedad» del Código de 1973, la «constante» práctica de las autoridades penitenciarias y judiciales antes de 2006 españolas era restar las redenciones de pena del tiempo máximo de cumplimiento establecido en el Código Penal de 1973 (30 años de prisión). Por ello, Del Río «pudo creer –en particular, después de la decisión de acumularle las condenas el 30 de noviembre de 2000 por la Audiencia Nacional– que la pena impuesta era la resultante de la duración máxima de 30 años, de la que se descontarían las redenciones».
    En el momento en que cometió sus delitos, Del Río «no podía esperar» el «viraje» operado por el Supremo, que, pese a haber respaldado en 1994 el cómputo de las redenciones respecto al tiempo máximo de cumplimiento, estableció en febrero de 2006 que esas redenciones debían ser descontadas de la suma total de las penas.
    La aplicación de ese nuevo criterio –bautizado con el nombre del etarra que planteó la cuestión al Supremo, Henri Parot– «privó de todo efecto útil» las redenciones, modificando de forma retroactiva y en perjuicio de la condenada «el alcance» de la pena impuesta.
    >Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el videoanálisis de Casimiro García-Abadillo.
    El fallo adverso a España emitido por la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos –que el Gobierno preveía– desestima el recurso promovido por la Abogacía del Estado contra la sentencia dictada el 10 de julio de 2012 por la Sección Tercera del TEDH, sentencia que resulta avalada de forma rotunda.
    El juez español que forma parte del tribunal, Luis López Guerra, ha intervenido en las dos instancias y ha votado contra España siempre y en todos los pronunciamientos sometidos a votación de la Corte: que la aplicación de la doctrina Parot a la etarra Inés de Río vulneró el artículo 7 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (principio de legalidad de las penas) y también el artículo 5 (derecho a la libertad); que el Estado español debe poner en libertad a la terrorista «en el más breve plazo»; que el Estado debe indemnizarla con 30.000 euros por «daño moral», y que le tiene que abonar otros 1.500 euros por gastos procesales.
    De los 17 miembros de la Gran Sala, sólo dos, Paul Mahoney y Faris Vehabovic, han apoyado que no se vulneró la legalidad penal. El primero es del Reino Unido, la misma nacionalidad que tenían los abogados contratados por Del Río. El segundo procede de Bosnia-Herzegovina.
    Mahoney ha sido el único que se ha opuesto a que el TEDH ordene la libertad de la etarra, una medida que la sentencia justifica por la «necesidad urgente de poner fin a las constatadas violaciones del Convenio».
    La indemnización de 30.000 euros por «daño moral» (Del Río reclamaba 60.000) ha sido el pronunciamiento más controvertido: siete de los 17 jueces la consideraban improcedente «a la vista de las particularidades» del asunto, referido a una delincuente «culpable de haber perpetrado crímenes terroristas –muertes, tentativas de muerte y lesiones corporales graves– que causaron numerosas víctimas».
    Ha habido unanimidad en dos de los pronunciamientos, los relativos al pago de 1.500 euros por gastos de defensa y a la violación del derecho a la libertad, vulneración que se produjo «por el aplazamiento en la puesta en libertad» de la terrorista desde el 3 de julio de 2008 (incluidos, por tanto, los cuatro años que ha tardado en resolver el asunto el propio Tribunal Europeo, aunque tanto la indemnización por el «daño moral» como el abono de los gastos procesales corren íntegramente a cargo del Estado español).
    El 3 de julio de 2008 es la fecha que la Administración penitenciaria propuso en su día para la excarcelación de la etarra. La Corte de Estrasburgo la da por buena pese a que las autoridades penitenciarias sólo tienen capacidad de propuesta, de manera que esa fecha nunca ha sido refrendada por la Audiencia Nacional. De hecho, ésta decidió el 15 de febrero de 2001 retrasar la puesta en libertad de la terrorista hasta el 27 de junio de 2017 en aplicación de la doctrina Parot, decisión que el TEDH considera contraria al Convenio de Derechos Humanos.
    La convalidación de lo que, de acuerdo con el derecho interno, no es más que una propuesta penitenciaria de excarcelación no es el único argumento llamativo. El tribunal europeo también da por buenos los 3.282 días de redención de penas por trabajos realizados en prisión por Inés del Río y afirma que «el derecho a la redención de penas por trabajos no estaba [en el antiguo Código Penal] subordinado a una apreciación discrecional del juez», que «se limita a aplicar la ley sobre la base de la propuesta de las autoridades de la prisión». En realidad, los jueces tienen facultades para rechazar la aplicación de las redenciones de pena que contemplaba el Código de 1973, aplicable a los cerca de 80 terroristas que ahora pueden verse beneficiados por el fallo de Estrasburgo.
    Fuentes de la Fiscalía y del Tribunal Constitucional consultadas por EL MUNDO no ven margen para la inaplicación de la sentencia de la Gran Sala que, aunque referida al caso de Inés del Río, contiene pronunciamientos de alcance general sobre la doctrina Parot.
    La Fiscalía, que cree que la cifra de afectados estará finalmente alrededor de un centenar, pedirá hoy la puesta en libertad de la etarra, pero retrasará su criterio sobre los demás casos hasta estudiarlos «uno a uno».
    Por su parte, en el TC hay 18 demandas de amparo totalmente tramitadas y sólo pendientes de sentencia, y otros cinco recursos en fase de admisión. La aplicación de la doctrina del TEDH es obligada dado que España suscribió el Convenio Europeo de Derechos Humanos, pero en el Constitucional no hay una postura unánime sobre cómo actuar a partir de ahora. Hay magistrados que abogan por llevar las demandas al Pleno para corregir el aval que el TC dio a la doctrina Parot, pero otros consideran que, si la Audiencia Nacional resuelve antes las peticiones de excarcelación, los recursos de amparo decaerían.
    La Gran Sala se ha basado en la sentencia de la Sección Tercera el TEDH, en los votos discrepantes de los tres magistrados de la Sala Penal del Supremo que en 2006 se opusieron a la doctrina Parot (Joaquín Giménez, Perfecto Andrés y José Antonio Martín Pallín) y en la opinión discrepante de los tres miembros del TC que se apartaron en 2012 del respaldo dado a esa doctrina (Luis Ortega, Adela Asúa y Elisa Pérez Vera).
    La sentencia afirma que, pese a la «ambigüedad» del Código de 1973, la «constante» práctica de las autoridades penitenciarias y judiciales antes de 2006 españolas era restar las redenciones de pena del tiempo máximo de cumplimiento establecido en el Código Penal de 1973 (30 años de prisión). Por ello, Del Río «pudo creer –en particular, después de la decisión de acumularle las condenas el 30 de noviembre de 2000 por la Audiencia Nacional– que la pena impuesta era la resultante de la duración máxima de 30 años, de la que se descontarían las redenciones».
    En el momento en que cometió sus delitos, Del Río «no podía esperar» el «viraje» operado por el Supremo, que, pese a haber respaldado en 1994 el cómputo de las redenciones respecto al tiempo máximo de cumplimiento, estableció en febrero de 2006 que esas redenciones debían ser descontadas de la suma total de las penas.
    La aplicación de ese nuevo criterio –bautizado con el nombre del etarra que planteó la cuestión al Supremo, Henri Parot– «privó de todo efecto útil» las redenciones, modificando de forma retroactiva y en perjuicio de la condenada «el alcance» de la pena impuesta.
    >Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el videoanálisis de Casimiro García-Abadillo.


    Regalo a ETA 

                      
    Hacía tiempo que ETA no lograba un éxito de tanta relevancia. La decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos no sólo va a permitir que, al amparo del recurso de Inés del Río, puedan ser excarcelados en pocos meses 56 terroristas de la banda, sino que, además, ratifica una de sus tesis más dañinas: que la Justicia española se ha saltado la legalidad para «reprimir y torturar a los presos vascos».
    Ayer, un responsable de la lucha antiterrorista confesaba que «la sentencia ha dado una inyección de moral a ETA». El frente carcelario, en el que se empezaban a percibir algunas grietas, queda a partir de ahora solidificado con esta decisión, que demuestra, en opinión de los terroristas, lo acertado de su estrategia de resistencia.
    Es verdad que, según las mismas fuentes, no se adivina en el horizonte una posibilidad de vuelta a la violencia. La dirección de ETA mantiene los mismos postulados que hace meses. Sin embargo, la victoria lograda en Estrasburgo va a dar impulso a la lucha conjunta con Sortu para pedir el acercamiento de presos.
    Sólo había que ver las caras de los líderes abertzales ayer, tras conocer la sentencia, para darse cuenta de su significado.
    Aunque el Gobierno va a mantener firme su posición de no modificar la política penitenciaria, está claro que ahora lo va a tener más complicado, porque a la presión de Sortu se le va a unir la del PNV, que también se felicitó por la decisión del Alto Tribunal Europeo.
    No es descartable que, en las próximas semanas, veamos actos de homenaje o recibimientos masivos a los presos excarcelados en sus pueblos y ciudades. Interior se ha comprometido a evitar esa humillación añadida a las víctimas, pero seguramente habrá numerosas movilizaciones, caldeadas por este ambiente de euforia.
    ¿Qué van a hacer ahora los presos? Evidentemente, los que lleven años de condena con el Código Penal anterior a la reforma de 1995 seguirán el mismo camino que Inés del Río.
    ¿Y el resto? Hasta el momento, la política de ETA consistía en imponer a sus reclusos no solicitar los beneficios penitenciarios a los que podrían tener derecho, como una forma de deslegitimar el sistema.
    Sin embargo, ahora eso puede cambiar. Aunque parezca contradictorio, ETA podría abrir la mano para que los presos más quemados soliciten esos beneficios, toda vez que ya se actuaría desde la fortaleza y no desde la derrota, según las tesis etarras.
    Lo que ETA no puede ocultar es que su derrota sigue siendo inapelable, a pesar del balón de oxígeno de Estrasburgo.
  • JUAN MANUEL BELLVER ESTRASBURGO ENVIADO ESPECIAL
  • 22/10/2013
  • 5
  • ESPAÑA

  • 15 minutos en una sala vacía

    El tribunal emitió el fallo sin la presencia de las víctimas ni de la izquierda ‘abertzale’

    El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) dio ayer la puntilla a la doctrina Parot en apenas 15 minutos y con la sala de audiencias del piso superior del Palais des Droits Humains prácticamente vacía. Al desestimar el recurso presentado por el Estado español, la Gran Sala del Alto Tribunal confirmó el veredicto emitido por su Sala Tercera en julio de 2012, que ordenaba poner en libertad a la etarra Inés del Río, en el plazo más breve posible, e indemnizar a la terrorista vasca condenada a 3.828 años de cárcel con 30.000 euros por daños morales más 1.500 euros de costas del juicio.
    Un cuarto de hora le bastó al presidente de la Gran Sala, el luxemburgués Dean Spielmann, para derogar de un plumazo una jurisprudencia establecida por el Tribunal Supremo español y refrendada por el Constitucional, que, como recordó días atrás Mariano Rajoy, ha sido «muy útil para luchar contra ETA», ya que obligaba a los asesinos múltiples a cumplir al menos los 30 años máximos de encarcelamiento que marca la ley.
    Ni los abogados del Estado españoles, ni las víctimas ni ningún representante del carísimo bufete británico contratado por la izquierda abertzale para defender a la integrante del comando Madrid se molestaron en acudir a la capital alsaciana para escuchar un fallo que ya se intuía desfavorable a los intereses de España. Así que le tocó al embajador español en el Consejo de Europa, Fernando Alvargonzález San Martín, representar a nuestro país durante la lectura del veredicto.
    No hubo declaraciones por su parte al final del acto, ni tampoco del lado abertzale, que no envió ni a un solo emisario. Tan sólo Michael O’Boyle, subsecretario general del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, se avino posteriormente a realizar algunos comentarios para la web del Consejo de Europa.
    «Aconsejo a las autoridades españolas que se lean la sentencia cuidadosamente para entender los fundamentos en que se basa el fallo y ver lo que debe hacerse», advirtió.
    «En cuanto a otros presos, su situación puede ser similar a la de Inés del Río, o tal vez no. No corresponde a este tribunal hacer comentarios sobre casos que todavía no se han estudiado. Pero sí diré que hay cerca de 30 sumarios de la misma naturaleza pendientes y cada uno será examinado por separado a su debido tiempo», añadió.
    «La justicia criminal es competencia de cada país miembro», habían sentenciado anteriormente los jueces de Estrasburgo en los sumarios de Kafkaris contra Chipre o de Hogben contra el Reino Unido. Y a esa aplicación de la propia jurisprudencia se aferraban en marzo los representantes legales españoles, cuando la gran sala escuchó durante dos horas a ambas partes.
    Diecisiete magistrados de las más variadas nacionalidades –incluyendo el español Luis López Guerra, como es preceptivo en estos casos– han debatido durante todo este tiempo un fallo que afecta gravemente al sistema penitenciario español. Y cuando más se postergaba su decisión, menos optimismo había.
    Esta primavera llegó a anunciarse la lectura del fallo en julio y luego en septiembre, pero al final se ha retrasado a octubre. Lo cual, según expertos familiarizados con el modus operandi de la Corte Europea, no era en absoluto buena señal. Al final, el TEDH dio la razón a la etarra y, aunque no lo hizo por unanimidad, como en el juicio ordinario de 2012, los votos particulares discrepantes y el concurrente emitidos son un vano consuelo.
    Los colectivos vascos, que han desarrollado una ingente labor de lobby durante los últimos años en la capital alsaciana, ya se lo debían de oler, porque tampoco nadie de los suyos acudió a la vista. En vez de eso, habían convocado ayer manifestaciones callejeras en las principales ciudades del País Vasco y Navarra.
    >Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el videoanálisis de Josean Izarra.
  • MANUEL MARRACO MADRID
  • 22/10/2013
  • 6
  • ESPAÑA

  • Un Pleno especial de la Audiencia da comienzo a las excarcelaciones

    Hoy analiza el caso de Inés del Río, al que seguirá el de una etarra de Hipercor

    Después de casi ocho años aplazando excarcelaciones, la Audiencia Nacional comienza hoy a aplicar la doctrina Estrasburgo. A las 9.15 horas comienza un Pleno extraordinario de la Sala de lo Penal para estudiar la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Dados los términos tajantes del fallo, en este caso estudiar significa ejecutar, es decir, ordenar la puesta en libertad de la etarra Inés del Río.
    El presidente de la Sala de lo Penal, Fernando Grande-Marlaska, no tenía prevista la semana pasada la celebración de un pleno especial, sino que lo convocó después de que varios magistrados se lo reclamaran al estimar que no podía dilatarse la resolución. El tribunal ya tenía en su agenda un pleno ordinario para el viernes en el que, entre otros asuntos, se examinarán dos casos de la doctrina Parot. Se trata de las peticiones de libertad de Josefa Mercedes Ernaga y Juan Manuel Piriz López. Ernaga perteneció al comando Barcelona y fue condenada por la matanza de Hipercor, mientras que Piriz cumple condena por asesinato. Tras Inés del Río, ellos podrían ser los primeros beneficiados de la decisión de Estrasburgo.
    En esa lista podría colarse también el fugado Antonio Troitiño. El tribunal de Reino Unido que debe resolver su extradición ha anunciado que hoy se pronunciará sobre el caso. Su defensa y la de Del Río explicaron ayer que ya habían presentado en la Audiencia sendas reclamaciones de libertad.
    La única objeción que se escuchaba ayer en la Audiencia para abordar de forma inmediata el caso de Inés del Río era que el tribunal antiterrorista aún no contaba con una traducción de la resolución, que circulaba por la sexta planta de Prim en inglés y en francés, con la ayuda de una nota de prensa del propio tribunal de derechos humanos redactada en español.
    El Pleno contará para su resolución con un escrito de la Fiscalía que respalda la excarcelación de la etarra. El texto podría contener otras consideraciones sobre el resto de casos y la petición de que se examinen uno a uno. La Sala de lo Penal tenía ayer encima de la mesa un listado de 56 etarras a los que ha mantenido en prisión en aplicación de la doctrina Parot.
    Las cuatro secciones de lo Penal han sido las encargadas de dictar todas las condenas de terrorismo y, por tanto, serán las responsables de ordenar las excarcelaciones. El tribunal tiene previsto examinar caso por caso, ya que no existe la posibilidad legal de dictar una orden general de puesta en libertad. Sí podrían resolverse simultáneamente varias solicitudes y ordenarse múltiples excarcelaciones.
    La noticia de Estrasburgo llegó a la sala especial de la Audiencia mientras se celebraba la tercera sesión del macrojuicio de las herriko tabernas. Eran las 11.37 horas y comenzaron las sonrisas, los guiños y los apretones de manos entre los acusados y el público. «De los 15 que han votado a favor, uno es español», se oyó desde el público. Los comentarios que surgieron inmediatamente llevaron al presidente del tribunal, el magistrado Ángel Hurtado, a llamar la atención y pedir a los presentes que aguardaran al receso para comentar lo sucedido, según informa Europa Press.
  • ÁNGELES ESCRIVÁ MADRID
  • 22/10/2013
  • 6
  • ESPAÑA

  • ANÁLISIS

    Cuestión de estrategia

    «No tenéis ni idea de la pelea que tenemos para modificar esa doctrina», le dijo el enviado del Gobierno al jefe etarra. Obviamente se refería a la doctrina Parot, admitía que estaban haciendo lo posible por anularla y que si el proceso de negociación se pusiera realmente en marcha el porcentaje de 70 a 30 de jueces contrarios que había en esos momentos cambiaría a un 5-95. En varias de las conversaciones había salido el caso de Ignacio de Juana y se les prometió a los etarras que sería ingresado en un centro de Madrid, trasladado a San Sebastián y que quedaría libre. También se habló de Bolinaga. ETA exigió su libertad y el interlocutor del Ejecutivo preguntó alarmado: ¿No es el secuestrador de Ortega Lara? La respuesta fue: «No, es el que tiene cáncer».
    Hay muchos asuntos que fueron tratados en aquellas negociaciones. También el de los presos. Hay varios motivos por los que los gobiernos socialistas mantuvieron el Código Penal de 1973. Uno, sin duda, es el concepto de una progresía mal entendida que también pesó como un lastre en los primeros años de Gobierno de Aznar. Otro, la convicción de que el Estado no podía derrotar a ETA. Como ese objetivo se antojaba imposible y parecíamos estar condenados a vivir en un empate infinito, se pensó que la única salida era negociar. Y si se negociaba con ETA, era necesario tener unas leyes poco estrictas para poder aplicar una política penitenciaria flexible.
    Tantas veces salieron los terroristas de prisión con un cumplimiento ínfimo de condenas que la sentencia de Estrasburgo parece antigua. En realidad, las cosas cambiaron, ETA fue derrotada y la doctrina Parot ayudó aumentando la presión sobre los presos y rectificando un error indecente de décadas. Algunos de los acuerdos de las últimas negociaciones no fructificaron porque ETA puso fin a la tregua, pero otros se colaron como una mala herencia. Una herencia que, en algunas ocasiones, el Gobierno de Rajoy asumió sin demasiado disgusto –de ahí, la bienvenida al cese definitivo «sin coste político»–. Y otras que le pillaron sin estrategia (y con un aliado de Zapatero en el tribunal y en otros lugares), como es el caso. Los etarras lo venderán como un triunfo, pero lo cierto es que han tenido que cumplir la ley para salir y eso jamás lo quisieron. Ahora aspiran al acercamiento y a la salida escalonada que les prometió el Gobierno de Zapatero y piensan que la derogación de la doctrina puede ayudarles, por lo menos con una inyección de euforia.
    El ministro ha asegurado que no permitirá que los presos beneficiados salgan como héroes. Esa batalla, la del relato y la deslegitimación del terrorismo, el Gobierno la va perdiendo. Y las víctimas se lo recordaron ayer con las decenas de denuncias por enaltecimiento a las que nadie ha hecho caso. Y se lo recuerda la sonrisa de Garitano recibiendo a los suyos en la Diputación. Estrategia y convicción.
  • ÁNGELES ESCRIVÁ MADRID
  • 22/10/2013
  • 6
  • ESPAÑA

  • ANÁLISIS

    Cuestión de estrategia

    «No tenéis ni idea de la pelea que tenemos para modificar esa doctrina», le dijo el enviado del Gobierno al jefe etarra. Obviamente se refería a la doctrina Parot, admitía que estaban haciendo lo posible por anularla y que si el proceso de negociación se pusiera realmente en marcha el porcentaje de 70 a 30 de jueces contrarios que había en esos momentos cambiaría a un 5-95. En varias de las conversaciones había salido el caso de Ignacio de Juana y se les prometió a los etarras que sería ingresado en un centro de Madrid, trasladado a San Sebastián y que quedaría libre. También se habló de Bolinaga. ETA exigió su libertad y el interlocutor del Ejecutivo preguntó alarmado: ¿No es el secuestrador de Ortega Lara? La respuesta fue: «No, es el que tiene cáncer».
    Hay muchos asuntos que fueron tratados en aquellas negociaciones. También el de los presos. Hay varios motivos por los que los gobiernos socialistas mantuvieron el Código Penal de 1973. Uno, sin duda, es el concepto de una progresía mal entendida que también pesó como un lastre en los primeros años de Gobierno de Aznar. Otro, la convicción de que el Estado no podía derrotar a ETA. Como ese objetivo se antojaba imposible y parecíamos estar condenados a vivir en un empate infinito, se pensó que la única salida era negociar. Y si se negociaba con ETA, era necesario tener unas leyes poco estrictas para poder aplicar una política penitenciaria flexible.
    Tantas veces salieron los terroristas de prisión con un cumplimiento ínfimo de condenas que la sentencia de Estrasburgo parece antigua. En realidad, las cosas cambiaron, ETA fue derrotada y la doctrina Parot ayudó aumentando la presión sobre los presos y rectificando un error indecente de décadas. Algunos de los acuerdos de las últimas negociaciones no fructificaron porque ETA puso fin a la tregua, pero otros se colaron como una mala herencia. Una herencia que, en algunas ocasiones, el Gobierno de Rajoy asumió sin demasiado disgusto –de ahí, la bienvenida al cese definitivo «sin coste político»–. Y otras que le pillaron sin estrategia (y con un aliado de Zapatero en el tribunal y en otros lugares), como es el caso. Los etarras lo venderán como un triunfo, pero lo cierto es que han tenido que cumplir la ley para salir y eso jamás lo quisieron. Ahora aspiran al acercamiento y a la salida escalonada que les prometió el Gobierno de Zapatero y piensan que la derogación de la doctrina puede ayudarles, por lo menos con una inyección de euforia.
    El ministro ha asegurado que no permitirá que los presos beneficiados salgan como héroes. Esa batalla, la del relato y la deslegitimación del terrorismo, el Gobierno la va perdiendo. Y las víctimas se lo recordaron ayer con las decenas de denuncias por enaltecimiento a las que nadie ha hecho caso. Y se lo recuerda la sonrisa de Garitano recibiendo a los suyos en la Diputación. Estrategia y convicción.
  • FERNANDO LÁZARO MADRID
  • 22/10/2013
  • 8
  • ESPAÑA

  • Las víctimas señalan a Zapatero

    Desoladas, piden al Gobierno que evite el «autobús», la excarcelación masiva

    Dolor, ansiedad, rabia... Los puños de todas las víctimas de ETA se volvieron ayer a apretar con la misma fuerza que aquella vez en que la organización terrorista les cambió la vida. No daban crédito. No entienden que Europa haya parido una sentencia que favorece a los terroristas. «¿Y nuestros derechos humanos?», lanzaban sus gritos hacia la melancolía.
    Fueron las presidentas de la Fundación de Víctimas, Mari Mar Blanco, y de la AVT, Ángeles Pedraza, las que pusieron el principal dedo acusador y responsabilizaron de esta maniobra final al que fuera presidente el Gobierno anterior, José Luis Rodríguez Zapatero.
    Blanco fue muy explícita: «Esto es un coste más de aquel mal llamado proceso de paz de Zapatero con ETA». Y Pedraza no se quedó atrás: «Fue quien inició este camino de rosas para los etarras; junto a Rubalcaba, que era su ministro del Interior».
    Ambas comparecieron después de reunirse con los titulares de Justicia e Interior, Alberto Ruiz-Gallardón y Jorge Fernández. Les pidieron que hicieran todo lo posible para que el daño de la aplicación de esta ley fuera el mínimo para las víctimas, y que evitaran la excarcelación masiva de etarras, que «eviten la imagen del autobús».
    Horas antes, Pedraza había comparecido en su sede arropada por casi medio centenar de víctimas, de afectados directos por atentados cometidos por algunos de los terroristas que se pueden ver beneficiados por la aplicación de la decisión de Estrasburgo, por la derogación de la doctrina Parot.
    Porque en la pequeña sala sobresalía, entre todas, la voz de una víctima, un hombre que en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza perdió a su padre, perdió a su madre, perdió a su hermano. Él y otro de sus hermanos quedaron seriamente heridos. Eso era ETA. Eso hacían los que ahora pueden salir de la cárcel. Y por estos motivos, desde la AVT se le pidió al Gobierno de Rajoy que evitara aplicar esta resolución. «Hoy ha perdido el Estado de Derecho. Hoy ha perdido la democracia», aseguró la presidenta de la asociación, quien culpó de la actuación situación «a los políticos». «Es como si hoy ETA hubiera asesinado de nuevo a mi padre», aseguró una de las víctimas.
    La asociación Dignidad y Justicia cree que esta sentencia no es vinculante para España. Su presidente, Daniel Portero, considera que la resolución es de cumplimiento para una única persona, la citada terrorista. Sin embargo, considera que no es vinculante para anular la doctrina Parot, ya que cuando España firmó el Convenio Europeo de Derechos Humanos lo hizo conforme al artículo 94 de la Constitución Española y no respecto al 93, de tal forma que el Tribunal Constitucional es la última instancia nacional.
    El presidente de Voces contra el Terrorismo, Francisco José Alcaraz, exigió al Gobierno que no cumpla la sentencia y avisó de que, en caso de que lo haga, dará «una respuesta contundente» convocando a los ciudadanos a mostrar su repulsa en la calle.
    La mayoría de asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo suscribieron un comunicado conjunto en el que denuncian que este fallo «curiosamente» haya sido apoyado por el magistrado español en Estrasburgo, José Luis López Guerra, ex secretario de Estado de Justicia entre 2004 y 2007, en el Gobierno de Zapatero.
    Las asociaciones de víctimas del terrorismo recuerdan que la doctrina Parot ha sido avalada en España tanto por el Tribunal Constitucional como por el Tribunal Supremo y denuncian que su derogación supone «un retroceso» en su derecho a ser resarcidas mediante el cumplimiento íntegro de las penas.

  • ANA VELASCO VIDAL-ABARCA
  • 22/10/2013
  • 8
  • ESPAÑA

  • La coartada


    Al final ha caído la doctrina Parot. Era de esperar. ETA y sus secuaces están de enhorabuena. Otra de sus exigencias para dejar de matar se ha visto satisfecha. No ha sido difícil, sólo había que aprovechar los resquicios legales que el Estado no fue capaz de subsanar. La dejación y abandono durante años cruciales, el inexplicable retraso en la modificación del Código Penal de 1973, la pasividad ante la primera demanda presentada en Estrasburgo por ETA, la falta de anticipación ante lo previsible nos han conducido a esta situación. Como en tantas otras ocasiones, se ha reaccionado tarde y mal. Mientras ETA asesinaba salvajemente tras verse beneficiada por la amnistía de 1977, el Poder Legislativo no consideró prioritaria hasta 1995 la modificación del Código Penal para adecuar las penas a la gravedad de los delitos y toleró que los terroristas cumplieran un máximo de 18 años de condena efectiva, aunque hubiesen sido sentenciados a miles de años. Al margen de la aberración que supone que un organismo internacional ampare judicialmente a una asesina en serie para que cumpla menos de un año por cada uno de sus crímenes, España ha actuado de forma sobrevenida, a rebufo de las iniciativas del entorno de los terroristas, sin previsión, sin anticipación, sin rigor. Y éstas son las consecuencias.
    De cualquier modo, hay que felicitar al Gobierno porque, en esta ocasión, ha sabido posicionarse para no ser acusado como el responsable de lo ocurrido en Estrasburgo. Durante unos días, la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos será centro de atención, los españoles nos escandalizaremos y lamentaremos su injusta decisión, pero todas las culpas recaerán en ese tribunal, en Europa. El temido efecto Bolinaga de desafección pública hacia el Gobierno no se producirá, porque esta vez ha tomado la iniciativa y es, aparentemente, el primer afectado, el primer indignado. Ha sabido adelantarse a las posibles acusaciones de abandono, de dejación de unas posiciones que fueron más firmes en el pasado, y ha neutralizado eficazmente una reacción popular en su contra.
    Pero, tras unos días de máxima atención –muy pocos–, nuevamente volverá el silencio oficial, el perfil bajo. Se hará lo posible para que no trascienda el goteo de excarcelaciones de sanguinarios terroristas y se continuarán normalizando las relaciones con sus representantes políticos. En todo caso, la ya de facto derogada doctrina Parot se convertirá en una herramienta propagandística en contra de la Justicia española, a la que los amigos de ETA acusarán de haber atentado contra los derechos de los indefensos presos políticos vascos, con el oportuno aval del TEDH. Y las víctimas veremos con impotencia cómo el derecho a una justicia proporcional al daño causado se desvanece, porque nuestra democracia no ha sido capaz de adecuar a tiempo nuestras leyes para garantizarlo y para impedir el éxito de las maniobras de los promotores de la impunidad.
    Y me pregunto: ¿realmente tiene la culpa Europa o es Europa la coartada?
    Ana Velasco Vidal-Abarca es hija de Jesús Velasco, asesinado por ETA, y de Ana María Vidal-Abarca, fundadora de la AVT.
  • LEYRE IGLESIAS BILBAO
  • 22/10/2013
  • 9
  • ESPAÑA

  • Sortu y PNV exigen cambios en las cárceles

    Piden al presidente Rajoy que aproveche la «oportunidad» que le brinda Estrasburgo

    Una «oportunidad» para que el Gobierno de Mariano Rajoy dé un vuelco a su política con los presos de ETA. Así ven la sentencia europea sobre la doctrina Parot tanto el partido de los reclusos, Sortu, como quien lidera el Gobierno vasco, el PNV, que acogieron ayer con satisfacción la decisión de Estrasburgo.
    La antigua Batasuna había reunido a medio millar de simpatizantes en la plaza Moyúa de Bilbao. Cuando se anunció, estallaron en aplausos y gritos de «vuelta a casa» de los terroristas. «Es el momento de aprovechar esta sentencia para dar un giro positivo a la política penitenciaria, es el momento de dar una oportunidad a la paz», decía después un sonriente Pernando Barrena. Como es natural, el portavoz de Sortu reclamó la «puesta en libertad inmediata de todos los presos» que han visto alargada su condena por la doctrina 197/2006. Llegó a decir: «Es un logro de todos los que creemos en el respeto a los derechos humanos». No supone «un triunfo de la izquierda abertzale», precisó, porque ellos no creen «en esquemas de vencedores y vencidos».
    El Ejecutivo de Iñigo Urkullu convocó una rueda de prensa en la que Josu Erkoreka expuso, contenido, su visión «positiva» del fallo. «Debe entenderse como una oportunidad para una nueva política de paz», tecleó más tarde el lehendakari Urkullu.
    Pero el Gobierno vasco no se quedó en el llamamiento al Ejecutivo popular, a quien Erkoreka solicitó una política penitenciaria «compartida», basada en «legalidad, realidad y consenso». El portavoz lanzó en primer lugar una «propuesta» al mundo de ETA: que gestione esto «con responsabilidad», haciendo una «revisión crítica» de su pasado y fomentando que sus presos empleen las vías para la reinserción que ofrece «el marco legal».
    El PNV lo detalló más. Tras recordar que los etarras que se verán beneficiados cometieron «execrables crímenes y atentados», subrayó que éstos «no pueden combatirse sino desde los instrumentos legales del Estado de Derecho», y exigióla aplicación «urgente» y «sin reservas» del fallo a todos los concernidos. Su mensaje a los presos: que reconozcan «el daño causado» e «individualmente», como lo harán los de la doctrina Parot, se acojan a las posibilidades legales para la «resocialización».
  • ÁNGELES ESCRIVÁ MADRID
  • 22/10/2013
  • 10
  • ESPAÑA
  • El Gobierno asegura que no dejará que los etarras salgan como héroes

    Fernández Díaz dice que la sentencia no cambia el hecho de que ETA ha sido derrotada
    El golpetazo inmediato, las consecuencias de la sentencia de Estrasburgo contra la doctrina Parot a corto y a medio plazo son tan difíciles de tragar que las verdades como puños –sobre la ETA vencida – esgrimidas ayer por los ministros de Justicia e Interior, «lamentando» la decisión del Tribunal, supieron a poco. De modo que el equilibrio de la situación quedó fiado a una frase pronunciada por el titular de Interior: «Nunca voy a permitir que personas que no han pedido perdón y no se han arrepentido sean recibidos como héroes». «Eso la ley lo impide», concluyó. Quedó fiado a esa promesa, y a la voluntad de no pagar un duro a los etarras que aleguen haber sido perjudicados por el Estado.
    Una hora después de que se supiera que la Corte Europea había dado la razón a Inés del Río, abriendo la puerta para que salgan de prisión 137 asesinos en serie, Jorge Fernández Díaz recordó que esa sentencia «no cambia el estado de la cuestión, que la ETA que hemos sufrido ya no existe, ha sido derrotada y ya no volverá»; y Alberto Ruiz-Gallardón le secundó argumentando que «los demócratas hemos ganado y nunca volverá a ocurrir que un asesinato tenga un año de reproche penal».
    Recordaba así el titular de Justicia que las leyes cambiaron para endurecerse en 1995 y reivindicaba la pertinencia de la última reforma del Código Penal, en la que ha introducido la prisión permanente revisable, que tanta controversia ha generado. Pero ambas cosas iban unidas en su reflexión a una división terrible: la realizada entre el número de asesinatos realizados por la terrorista Del Río Prada y los años que ha pasado en prisión. Y ni siquiera le sale un año por muerto. De hecho, Gallardón quiso resaltar que la sentencia «únicamente» afecta a los que fueron juzgados con el Código Penal de 1973. Pero lo cierto es que ese «únicamente» abarca a decenas de los peores etarras.
    La solución para mitigar esta realidad «del pasado» aunque con «dolorosos» efectos en el presente fue, por una parte, anunciar que «las posibles excarcelaciones no supondrán impunidad». El ministro del Interior se refería con ello a que no se permitirán actos que enaltezcan el terrorismo y humillen a las víctimas. Puso como ejemplo la operación policial realizada recientemente contra Herrira, la organizadora de hasta 112 homenajes para recibir a los etarras que iban cumpliendo condena. No explicó qué pasará si el diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, agasaja como una gudari a Inés del Río como hizo, sin consecuencias, con los miembros de Herrira.
    Por otra parte, Gallardón anunció que no pagarán a la terrorista los 31.000 euros de indemnización por haber estado seis años más en prisión. Inés del Río se declaró insolvente desde un primer momento y nunca pagó a sus víctimas. Esa carga fue «adelantada» por el Estado y, según el ministro, «todavía no se ha producido una prescripción del derecho del Estado para reclamar».
    Los dos aseguraron que el Gobierno había utilizado «todos los recursos de los que disponía» y hablaron de «repugnancia» e insistieron en que la doctrina les sigue pareciendo «justa y útil». Sobre el acatamiento a la sentencia, quisieron dejar claro que se trataba de un «recurso personal». Pero en todo momento quedó claro que eran conscientes de su repercusión y también de la función que les corresponde. Resaltaron que «las consecuencias prácticas han de ser aplicadas por la Audiencia Nacional». Y que el Constitucional y el Supremo ya han establecido «cómo han de aplicarse las sentencias definitivas de Estrasburgo».
    Se les preguntó si creían que la sentencia hubiese sido la misma hace dos años, cuando ETA todavía no había anunciado el cese definitivo. Y Gallardón recordó que no hay ni una línea en la sentencia que haga referencia a la coyuntura. Tampoco quisieron realizar un análisis de cuáles pueden ser sus efectos dentro del proceso para el fin definitivo de la banda. Díaz aseguró que la política penitenciaria no va a cambiar y que el Gobierno va a «seguir actuando hasta la disolución» de ETA.
    Expulsado del PP por insultar
    El diputado de Izquierda Unida Alberto Garzón recibió ayer más de 10 «amenazas de muerte» contra él o de «violaciones» a miembros de su familia por alabar el fallo del TEDH en la red social Twitter. Como anunció anoche, Garzón las va a denunciar a la Policía. Entre ellas, recibió las amenazas de un militante de Nuevas Generaciones (NNGG), Jaime Mora, que le dijo: «Matarte a ti o a todos los de tu calaña nos va a salir igual de caro. Igual no va a ser tan malo... Payaso». NNGG inició ayer el procedimiento para su expulsión.
  • L. Á. S. MADRID
  • 22/10/2013
  • 10
  • ESPAÑA

  • El PSOE «acata» el fallo aunque «le repugne» .-)


    El número tres del PSOE, Óscar López, fue duro con la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), aunque afirmó «como no puede ser de otra manera», que su partido «la acata porque vivimos en un Estado de Derecho».
    A partir de ahí, López aseguró que a los socialistas «nos repugnan las consecuencias» que pueda tener el fallo y lamentó «el dolor que puede producir a las víctimas». «Consideramos», explicó, «que no puede ser lo mismo matar a una persona que a 24». Y concluyó haciendo un «llamamiento a la unidad de los demócratas», que no se puede romper por esta sentencia concreta, aunque no le guste a la mayoría.
    IU: «VARAPALO LEGAL».Gaspar Llamazares pidió ayer al Gobierno que acate el fallo y que no busque «subterfugios» que puedan llevar a futuras condenas. Llamazares consideró que la decisión era «esperada» y «ajustada a derecho». Y que avergüenza al Gobierno y a las instituciones españolas, como el Tribunal Supremo y el Constitucional, que han sufrido «un gran varapalo», informa Efe.
    UPyD: «CON LAS VÍCTIMAS».Rosa Díez lamentó el fallo e instó al Gobierno a «amparar» a las víctimas y a no aplicar «el derecho contra la justicia». En declaraciones a Europa Press, Díez consideró que si «los enemigos de la democracia encuentran amparo en Estrasburgo», sus víctimas deben encontrarlo en el Gobierno, «como antes ocurrió con el Tribunal Supremo y el Constitucional».
    CiU: «CUESTA ENTENDERLA». Josep Antoni Duran Lleida defendió acatar el fallo, aunque advirtió que no será entendido por muchos. «Hay sentencias que hay que acatar, pero no necesariamente hay que entenderlas. Esta cuesta y le costará a mucha gente entenderla», afirmó.
    APLAUSO DE ERC.Su portavoz, Anna Simó, aplaudió la sentencia y recordó que «siempre» han rechazado la doctrina Parot, por lo que valoró muy positivamente el fallo.
  • JOAQUÍN MANSO MADRID
  • 22/10/2013
  • 11
  • ESPAÑA

  • LUIS LÓPEZ GUERRAMagistrado español en el TEDH

    Militante del PSOE contrario al cumplimiento íntegro de las penas

    Nadie puede decir que se sorprenda de la posición adoptada por el magistrado español en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el socialista Luis López Guerra, favorable, como otros 16 miembros de la Gran Sala, a excarcelar a la etarra Inés del Río Prada, y coherente con su trayectoria académica y política. Lo que se le reprocha desde el Gobierno es un activismo entusiasta para convencer a sus colegas de que un fallo contrario a la doctrina Parot sería muy bien recibido entre la comunidad jurídica en España, algo que rechaza el entorno de López Guerra.
    Entre las funciones que tienen asignadas los jueces de la Corte de Estrasburgo está la de participar en la resolución de todas las demandas que se presenten contra el Estado al que representa, pero ni están sometidos a las órdenes del Ejecutivo de turno ni pueden hacer proselitismo, más allá de la natural influencia que tenga la postura que adopten respecto de los asuntos que afectan a su propio país. El Tribunal presume su neutralidad y recoge la posibilidad de su sustitución para un caso específico cuando respecto del mismo incurran en causa de abstención.
    López Guerra ya se había manifestado en 2000, cuando él era vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial y ni siquiera existía la doctrina Parot, en contra de la propuesta del PP de modificar la ley para garantizar el cumplimiento íntegro de las penas. «El problema vasco no es penal, creo que todos estamos de acuerdo, es un problema político muy complicado», argumentó entonces. Pero quienes le afean una supuesta laxitud contra ETA deben recordar también que formó parte de las salas que sucesivamente avalaron en los términos más contundentes la Ley de Partidos y la ilegalización de la organización terrorista Batasuna y de sus marcas sucesoras.
    López Guerra llegó a Estrasburgo en 2008, a propuesta del Ministerio de Justicia que entonces dirigía Mariano Fernández Bermejo y en sustitución del respetadísimo abogado del Estado Francisco Javier Borrego, a quien el Gobierno del PSOE no permitió agotar su mandato. Allí seguirá hasta 2017. Su designación, interpretada en medios jurídicos como una compensación por no haberlo nombrado ministro, fue recurrida ante el Supremo por la asociación mayoritaria en la carrera judicial, la APM, por entender que respondía exclusivamente al criterio de oportunidad de colocar a un juez afín.
    Efectivamente, López Guerra fue abandonando una muy prometedora carrera académica –jovencísimo ya era catedrático de Derecho Constitucional por la Universidad de Extremadura– por cargos vinculados a su militancia en el PSOE. El Gobierno de Felipe González lo llevó en 1986 al Constitucional, del que era letrado desde cuatro años antes, y alcanzó la vicepresidencia en 1991. Después, pasó por el CGPJ, fue diputado autonómico en Madrid y, en 2004, secretario de Estado de Justicia con su amigo Juan Fernando López Aguilar.
    Hijo, nieto y bisnieto de militares, su padre fue el poeta falangista Luis López Anglada. Durante el franquismo fue sin embargo un activo militante por las libertades en el PCE, lo que le llevó a sufrir persecución y exilio en Michigan (EEUU), donde completó su tesis doctoral y conoció a su esposa. Junto a su inseparable Santiago Varela, fue quizá el más brillante discípulo de la escuela de Jorge de Esteban –presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO–, con el que participó en 1973 en la obra Desarrollo Político y Constitución Española, de decisiva influencia en el proceso de la Transición.

    lunes, 11 de febrero de 2013

    «¡Defendéis al PP! No entiendo este dispositivo»


  • EL MUNDO MADRID
  • 11/02/2013 ESPAÑA/El Mundo


  • Los antidisturbios dicen que les increpó un juez al no poder pasar al entorno de Génova

    El presidente de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Juan Miguel Torres Andrés, protagonizó el pasado 18 de enero un incidente con agentes de una unidad de intervención policial, los llamados antidisturbios.

    Aquella tarde-noche, la Policía volvió a cerrar la calle Génova de Madrid para proteger la sede nacional del PP de supuestos ataques de manifestantes convocados a través de las redes sociales. EL MUNDO había desvelado aquel día que el ex tesorero del PP Luis Bárcenas pagó sobresueldos en negro durante años a parte de la cúpula popular. Facebook y Twitter fueron un clamor exigiendo a la dirección del partido que explicara esos hechos.

    En esas mismas redes se difundieron convocatorias para manifestarse frente a la sede del PP, en la calle de Génova, 13. Una nota informativa de la Policía a la que ha tenido acceso este diario relata que, a las 21.45 horas, «el abajo filiado [el citado magistrado] intentó sobrepasar el filtro policial». Y la nota continúa: «En ese momento se le informa de que no está permitido el paso a la calle Génova, debido a que se está desarrollando una concentración no comunicada en dicha calle frente a la sede del Partido Popular y esos concentrados son potencialmente hostiles».
    Los policías le explican, según su versión, que al tratarse de «un filtro de acceso selectivo», sólo está permitido el paso a los vecinos de la calle Génova e inmediaciones, «siempre y cuando no conlleve un peligro para las personas».

    Los agentes dicen que el juez se enfrentó a ellos, pese a que le ofrecieron itinerarios alternativos para llegar a su casa sin cruzar Génova. «El filiado insiste en su actitud de continuar por dicha calle y cruzar, con el consiguiente peligro para su integridad, manifestando: 'Esto es ilegal. Estáis defendiendo a estos del PP, os lo han mandado ellos y no entiendo este dispositivo policial'».
    Añaden los antidisturbios en su informe que Torres les dijo: «Soy juez del Tribunal Superior de Justicia y me estáis impidiendo mi derecho constitucional de libertad deambulatoria, por lo que os voy a denunciar. Dadme vuestros números, soy una autoridad, soy el magistrado presidente de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia».

    EL PSOE ESPIABA AL PP Y MANDÓ GRABAR el encuentro entre Alicia Sánchez Camacho y la novia de Pujol juniorLos policías aseguran en su informe que acto seguido procedieron a identificarse y le pidieron también que se identificara él. También le explicaron que el jefe del dispositivo se estaba dirigiendo hasta ese lugar, pero el juez no atendió «a razones», dicen, y se marchó «del lugar por sus propios medios».

    Este diario ha recabado la versión del juez, que ha reconocido que existió el altercado. Pero también insistió en que sus palabras y sus modos no fueron los que ponen los agentes en su informe. «Fueron muy prepotentes, y yo con la prepotencia no puedo, sólo les pedí que me dejaran pasar para ir a mi casa», explicó.

    «Aquel día me iba a mi casa en un taxi, como siempre, y al ver que la calle Zurbano estaba cortada al tráfico, me bajé para seguir andando. Ese día también habían puesto vallas en la acera, y con muy malos modos un policía me dijo que no me dejaba pasar. Otras veces siempre me habían dejado», recuerda.

    «A continuación, insistí en que me dejara cruzar porque no había nadie en Génova excepto los policías, ni manifestantes ni nada peligroso. Entonces llegó otro y luego otro, siempre con malos modos. Mientras discutíamos, uno no paraba de mover la valla y pisarme el pie con ella. Yo les pedí sus números de placa y me los apuntaron. Les enseñé mi carné de magistrado del TSJM, pero no les dije que era el presidente de la Sala de lo Social ni que yo era una autoridad. Además, tampoco dije eso tan cursi de libertad deambulatoria, les dije que estaban coartando mi libertad de movimientos».
    El altercado terminó con la promesa no cumplida de denunciarse. Fuentes de la UIP explicaron que los agentes decidieron no denunciar al magistrado. El juez dijo a este periódico que por su parte tampoco hubo nunca intención de denunciar.

    Torres pertenece a Jueces para la Democracia y la sala que preside ha dictado las dos primeras sentencias contra la reforma laboral. Al ser magistrado-presidente, pertenece a la Sala de Gobierno del TSJM, el principal órgano judicial de Madrid

    viernes, 5 de octubre de 2012

    El fiscal apoya redenciones de pena para dos etarras por primera vez

  • M. M. MADRID  05/10/2012 PORTADA/El Mundo

  • El juez Pedraz, el pijo rojo de los 80, no sólo suelta a sus coleguillas de ideología, sino que justifica su acción de intentar asaltar el parlamento por la decadencia de la clase política.
    La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha respaldado por primera vez la concesión de redenciones extraordinarias a etarras de la vía Nanclares. Se trata de Carmen Guisasola y Koldo Martín Carmona. El Ministerio Público, que hasta la fecha había recurrido todas las redenciones a los arrepentidos, valora que Guisasola haya «promocionado» el abandono de la violencia y Carmona, colaborado en juicios a etarras.
    En sendos escritos remitidos esta semana al juzgado central de Vigilancia Penitenciaria, el fiscal indica que «no se opone» a las redenciones que Instituciones Penitenciarias propone para Guisasola y Martín Carmona, ambos con condenas por asesinato.

    Las redenciones, que casi con toda seguridad serán aprobadas por el magistrado José Luis de Castro, permitirán a los etarras arrepentidos acortar sus condenas. En el caso de Guisasola, se le descontarán 175 días de condena -el máximo legal por año- por sus actividades en prisión en 2011, y otros 45 días -de nuevo el máximo- por el primer trimestre de este año. A Martín Carmona, también 45 días por los primeros meses de 2012. Además, es previsible que ambos mantengan ese ritmo de redenciones.
    Hasta la fecha, la Fiscalía que dirige Javier Zaragoza había recurrido todas las redenciones extraordinarias alegando que el arrepentimiento ya se premiaba por otras vías -como los permisos de salida de los que ya han disfrutado-, y que Prisiones no justificaba de manera suficiente la especial laboriosidad que debe acreditarse para conseguirlas. La Sección Primera de lo Penal, presidida por Fernando Grande-Marlaska, había estimado algunos recursos y rechazado otros.

    En esta ocasión, los escritos del fiscal Marcelo Azcárraga indican que concurren en ambos etarras circunstancias particulares. En el caso de Guisasola, portavoz oficiosa del grupo de arrepentidos, porque promueve activamente la vía de la reinserción. «Se ha de tener presente que la figura de la redención extraordinaria [...] tiene su principal fundamento en la reinserción del penado y es aquí donde entendemos debe jugar en favor de la interna su activa intervención en la propagación de ideas contrarias al uso de la violencia terrorista y su promoción del abandono de la misma. Y ello por cuanto la actividad desarrollada por la interna al objeto de ser tenida en cuenta en este sentido ha de ser aquella que sea útil no sólo para su rehabilitación como ciudadana libre, sino también para el resto de la sociedad en la que pretende integrarse», dice el fiscal. «De este modo el esfuerzo desarrollado por la interna no sólo redunda en su beneficio individual, sino en el colectivo, compensando de esta manera el dolor que ha trasladado a la colectividad con sus actos terroristas», añade.

    En cuanto a Martín Carmona, la Fiscalía estima que «debe jugar en favor del interno la exteriorización pública de tal actitud prestando declaración en la vista oral del juicio», en referencia a uno de los celebrados contra el etarra Txus Marín Hernando, en el que la declaración de Martín Carmona fue empleada para dictar condena. «La exposición pública de tal actitud colaborando con la Administración de Justicia precisamente en el esclarecimiento de delitos de terrorismo por los que él mismo ya ha sido condenado, ha de ser tenida especialmente en cuenta», dice el fiscal, que en el pasado se había opuesto a otras redenciones para el etarra por su trabajo en el economato.

    Los dos escritos se cierran de igual manera, insistiendo en que Instituciones Penitenciarias debe poner más empeño al justificar la especial laboriosidad. «El Fiscal no se opone a la propuesta de redención extraordinaria, sin perjuicio de que sería deseable que por el Centro penitenciario en ulteriores ocasiones concrete más las actividades del interno que excedan del normal desempeño». En el caso de Carmona, sugiere que potencie «la difusión de las ideas contrarias al uso de medios violentos».
    Las redenciones extraordinarias son uno de los premios que interior a puesto en marcha para los etarras arrepentidos que han abandonado la disciplina de la banda, pedido perdón por escrito y comenzado a pagar las indemnizaciones. Las propuestas de redenciones comenzaron a llegar con el anterior equipo de Interior y ha continuado con el popular.

    Mientras que las redenciones ordinarias redimen un día por cada dos pasados en prisión, las extraordinarias son más beneficiosas: la proporción es de un día redimido por cada uno trabajado, hasta un máximo legal anual de 175 días redimidos, lo que permite acortar rápidamente las condenas. Su relevancia será aún mayor en el caso de que, finalmente, deje de aplicarse la doctrina Parot, que había convertido en inútiles las redenciones a etarras con larguísimas condenas.
  • MARÍA PERAL MADRID
  • 05/10/2012 ESPAÑA

  • E l Gobierno intenta parar la liberación masiva de terroristas

    Recurre a la Gran Sala del TEDH el fallo de siete jueces que tumbó la 'doctrina Parot'
     El abogado del Estado presentó ayer en el Tribunal Europeo de derechos Humanos (TEDH) un recurso contra la sentencia de la sección de siete jueces que el pasado 10 de julio echó abajo la doctrina Parot, establecida en 2006 por el Tribunal Supremo para impedir que delincuentes condenados a cientos de años de prisión por delitos de extrema gravedad estén en la calle con apenas 20 años de cumplimiento.

    Ese recurso, que debe superar un estricto filtro de admisión antes de que pueda ser examinado por los 17 jueces de la Gran Sala, es el único instrumento de que dispone el Gobierno español para intentar parar la masiva excarcelación de etarras y de otros delincuentes autores de múltiples crímenes.

    El reexamen de un asunto ya fallado por la Corte Europea es excepcional y su finalidad es garantizar la coherencia de la jurisprudencia europea y permitir la revisión de los asuntos más trascendentes.

    El recurso se dirige contra la sentencia de la Sección Tercera del TEDH que declaró que España ha vulnerado el Convenio Europeo de Derechos Humanos (que garantiza la irretroactividad de las penas y el derecho a la libertad) en el caso de la etarra Inés del Río.

    Condenada a más de 3.800 años de cárcel por 23 asesinatos, la antigua miembro del comando Madrid de ETA es una de las afectadas por la doctrina Parot, que estableció el descuento de los beneficios penitenciarios sobre cada una de las condenas impuestas en lugar de restarlos de los 30 años máximos de cumplimiento. En su caso, la diferencia en el cómputo de las redenciones de pena se traduce en que permanecería en prisión hasta 2017 en vez de haber sido liberada en 2008 (tras 19 años de privación de libertad). Fue detenida en 1989.

    La abogacía del Estado sostiene que la Sección Tercera se ha apartado de la doctrina del Tribunal Europeo sobre la distinción entre penas y su ejecución. Hasta
    la sentencia sobre Inés del Río, la irretroactividad se consideraba aplicable a la tipificación de los delitos y a las penas, pero no a su forma de cumplimiento, que entra dentro del margen de la política penitenciaria de cada Estado. Estrasburgo mantenía hasta ahora que las medidas que pudieran suponer un adelantamiento en la puesta en libertad, sin cumplir la totalidad de las penas impuestas, formaban parte de la ejecución de las mismas y, en consecuencia, no podían considerarse penas.

    El recurso subraya la enorme repercusión del criterio fijado por la Sección Tercera, puesto que anticiparía la puesta en libertad de los delincuentes más peligrososEl abogado del Estado presentó ayer en el Tribunal Europeo de derechos Humanos (TEDH) un recurso contra la sentencia de la sección de siete jueces que el pasado 10 de julio echó abajo la doctrina Parot, establecida en 2006 por el Tribunal Supremo para impedir que delincuentes condenados a cientos de años de prisión por delitos de extrema gravedad estén en la calle con apenas 20 años de cumplimiento.

    Ese recurso, que debe superar un estricto filtro de admisión antes de que pueda ser examinado por los 17 jueces de la Gran Sala, es el único instrumento de que dispone el Gobierno español para intentar parar la masiva excarcelación de etarras y de otros delincuentes autores de múltiples crímenes.

    El reexamen de un asunto ya fallado por la Corte Europea es excepcional y su finalidad es garantizar la coherencia de la jurisprudencia europea y permitir la revisión de los asuntos más trascendentes.

    El recurso se dirige contra la sentencia de la Sección Tercera del TEDH que declaró que España ha vulnerado el Convenio Europeo de Derechos Humanos (que garantiza la irretroactividad de las penas y el derecho a la libertad) en el caso de la etarra Inés del Río.

    Condenada a más de 3.800 años de cárcel por 23 asesinatos, la antigua miembro del comando Madrid de ETA es una de las afectadas por la doctrina Parot, que estableció el descuento de los beneficios penitenciarios sobre cada una de las condenas impuestas en lugar de restarlos de los 30 años máximos de cumplimiento. En su caso, la diferencia en el cómputo de las redenciones de pena se traduce en que permanecería en prisión hasta 2017 en vez de haber sido liberada en 2008 (tras 19 años de privación de libertad). Fue detenida en 1989.

    La abogacía del Estado sostiene que la Sección Tercera se ha apartado de la doctrina del Tribunal Europeo sobre la distinción entre penas y su ejecución. Hasta
    la sentencia sobre Inés del Río, la irretroactividad se consideraba aplicable a la tipificación de los delitos y a las penas, pero no a su forma de cumplimiento, que entra dentro del margen de la política penitenciaria de cada Estado. Estrasburgo mantenía hasta ahora que las medidas que pudieran suponer un adelantamiento en la puesta en libertad, sin cumplir la totalidad de las penas impuestas, formaban parte de la ejecución de las mismas y, en consecuencia, no podían considerarse penas.

    El recurso subraya la enorme repercusión del criterio fijado por la Sección Tercera, puesto que anticiparía la puesta en libertad de los delincuentes más peligrosos

    jueves, 20 de septiembre de 2012

    La Audiencia abre la vía a excarcelar a más etarras no terminales

  • MANUEL MARRACO MADRID
  • 20/09/2012 PORTADA/El Mundo

  • Hoy viene el payaso catalanista a intentar dar otro sablazo a la economía española. Esperemos que por otros intereses, Rajoy no nos traicione como en el caso Bolinaga.Los etarras enfermos para quienes la izquierda abertzale reclama la excarcelación ya saben que no tendrán que esperar a que los médicos les declaren en fase terminal. Conforme a lo resuelto ayer por la Audiencia Nacional en el caso Bolinaga, podrán acceder a la libertad condicional cuando su enfermedad suponga «un peligro claro, notorio y manifiesto para su vida», aunque ese riesgo no sea «inminente».

    El encontronazo entre la Fiscalía y el tándem Interior-juez de Vigilancia Penitenciaria se zanja con una resolución que, en buena parte, reduce el asunto a una discusión semántica. La Sección Primera de lo Penal centra el auto en interpretar qué quiere decir el Código Penal cuando se refiere a los casos de «peligro patente» para la vida del preso, único supuesto que exoneraría a Bolinaga de un requisito de arrepentimiento que, claramente, no cumple.

    Los magistrados concluyen que el peligro al que se refiere la ley «es el que se evidencia de manera clara, evidente y manifiesta». El tribunal emplea así -aunque no lo dice- tres de los cuatro adjetivos que la Real Academia ofrece en la definición de «patente». La resolución no ahonda en el concepto de «peligro», que la Academia describe como «riesgo inminente».

    Por contra, interpreta que la ley no exige una situación terminal, en contra de lo mantenido por el fiscal en su recurso. «El marco conceptual que establece la ley para este supuesto excepcional de libertad condicional por razones humanitarias es el del riesgo patente para la vida, no el de peligro inminente que nos ubica ante la situación del enfermo terminal o agónico», dice.

    La Sala afirma que la situación de Josu Uribecheberria Bolinaga, enfermo de cáncer con metástasis múltiples, encaja sin duda en el supuesto más generoso del Código Penal. Subraya que todos los informes médicos coinciden en que padece «una enfermedad muy grave e incurable, con una evolución de mal pronóstico». Las discrepancias entre el Hospital Donostia y la forense de la Audiencia Nacional, añade el tribunal, sólo llegan a la hora de establecer cuál es la mediana de supervivencia para casos como el de Bolinaga: siete meses y 29 días según el hospital y 11 meses y tres días según la forense.

    Es decir, que a juicio de los magistrados Fernando Grande-Marlaska, Alfonso Guevara, Javier Martínez Lázaro y Ramón Sáez (ponente) «existe un peligro claro, notorio y manifiesto para la vida del paciente de fallecer en un corto periodo de tiempo».

    El tribunal, encargado de resolver todos los recursos contra libertades condicionales de terroristas, resta relevancia al papel de los informes médicos. El fiscal sostenía que era imprescindible que los informes del forense y de Prisiones coincidieran en que se trata de un caso terminal. Sin embargo, la Sala afirma que ambos informes son preceptivos, pero no vinculantes. «La ponderación sobre el peligro patente para la vida es objeto de la decisión jurisdiccional», zanjan los magistrados, dejando así un amplio margen de decisión en futuras resoluciones con informes médicos dudosos o contradictorios.

    Finalmente, el tribunal parece responder a la repercusión pública que ha tenido el caso al tener como protagonista al secuestrador de Ortega Lara. «El principio de humanidad que incorpora el artículo 92 del Código Penal tiene carácter incondicionado, no pudiendo depender de la gravedad de las conductas sancionadas, ni de la entidad de los daños causados por el delito». «En caso de peligro patente para la vida del penado, la ley prescinde de la consideración sobre el delito, hace abstracción de tales datos», concluye
  • MANUEL MARRACO MADRID
  • 20/09/2012 ESPAÑA

  • EL VOTO PARTICULAR

    «El juez debe interpretar, no legislar»

    Nicolás Poveda sostiene que el Código Penal exigía al etarra el arrepentimiento


    «El juez debe interpretar, no legislar». Lo dice el magistrado Nicolás Poveda, que en un voto particular contrario a la excarcelación considera que la resolución de la Sección Primera ha pasado por encima de los supuestos que el Código Penal delimita para la libertad de presos enfermos.

    A su juicio, los magistrados de la mayoría han interpretado con tanta amplitud el supuesto referido al riesgo patente para la vida que dejan «sin contenido» el apartado relativo a enfermos graves que no estén en peligro de muerte, a los que se exige más requisitos.

    «De este examen detallado y pormenorizado», dice el magistrado tras repasar los informes médicos, «se concluye que ni una sola vez, repito, ni una sola vez, los médicos del Hospital Universitario de San Sebastián ni la médico forense mencionan en ningún momento la expresión 'riesgo de muerte' para la situación actual del paciente que ellos han estudiado». Algo que, en su opinión, debería excluir a Bolinaga del supuesto más beneficioso y situarle en el supuesto que le exigiría «expresamente renunciar a la actividad terrorista y pedir perdón a las víctimas, como mínimo», antes de acceder a la libertad condicional.

    «El legislador ha creado dos posibilidades diferentes, tratándolas separadamente no sólo en su texto, sino también en las distintas condiciones que exige para su obtención, ya que no es legalmente lo mismo padecer una enfermedad grave con padecimientos incurables que encontrarse en situación de peligro patente para la vida». «El legislador ha tenido desde 1995, fecha del anterior Código Penal, diversos momentos en que podía haber hecho desaparecer la distinción en las enfermedades, y si no lo ha hecho reiteradamente, como hemos visto, es por su decisión de mantener tal regulación diferenciada».

    Además de criticar el criterio seguido por el resto de magistrados, Poveda detecta contradicciones en lo manifestado por los médicos de San Sebastián, que mantienen simultáneamente que el enfermo debe seguir ingresado y que «donde mejor estaría es en su casa».

    «Cabe preguntarse en este punto en qué quedamos: se trata de un paciente [...] que tiene que ser hospitalizado por, entre otros, posibles 'súbitos accidentes vasculares cerebrales de consecuencias inmediatas letales', lo que le impide estar en prisión, habiéndose considerado que es precisa su estancia como ingresado en el hospital. Y los doctores, con todo el respeto, terminan su contestación diciendo que donde mejor estaría es en su casa. ¿Dónde quedan los súbitos accidentes, los riesgos evidentes que han indicado previamente, y el control médico?»
  • J. M. ALONSO SAN SEBASTIÁN
  • 20/09/2012 ESPAÑA

  • Eguiguren nombra a Otegi pacificador

    Admite que en la negociación se sentía «legitimado» para actuar como quisiera

    «Yo ya sabía cuando me metí en esto que el que se mete en esto acaba mal». En su primera intervención en el documental que resalta su papel en las negociaciones con ETA, el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, admite que ya al principio del proceso aventuraba cómo iba a terminar: «Despreciado por unos y otros, y ninguneado por todos».

    Es, según asegura Eguiguren, el precio que ha tenido que pagar como el «conspirador» que se considera. Conspirador no con la carga negativa que se le presupone en la actualidad, sino con su sentido del siglo XIX, durante las Guerras Carlistas, donde era un oficio para los políticos vascos que se encargaban de «crear las condiciones para negociar». De ahí el título del documental, Memorias de un conspirador, dirigido por Ángel Amigo.

    La película fue estrenada ayer en el Aquarium de San Sebastián. Por la mañana, en el pase de prensa, Eguiguren no pudo acudir a la cita con los medios por una indisposición y acudió su esposa, Rafaela Romero, que trasladó varios mensajes en nombre de su marido. Entre ellos, una mención especial al que fuera portavoz de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi, en la actualidad en prisión e inhabilitado, quien es «coprotagonista del inicio de este nuevo tiempo entre vascos». Según recalcó, «el conflicto comienza ahora para muchos, cuando tenemos que convivir juntos sin tantas personas».

    Romero vino a repetir casi las mismas palabras con las que Eguiguren loa la figura de Otegi cuando resalta que «sin su esfuerzo, su trabajo, su capacidad de liderazgo, su humor y optimismo, que eran muy superiores al mío, tampoco hubiéramos llegado aquí, para qué vamos a engañarnos».
    Por ello, al final del documental traslada su «recuerdo» para Otegi por «razones políticas y personales... Al final, la política la hacen los hombres no los partidos», sostiene.

    Eguiguren asegura que se llega a «entrar en la cabeza» de la izquierda abertzale, a «entenderles y comprenderles» (llega a manifestar que «te conviertes un poco en estratega de ellos»). Y todo a pesar de que ETA seguía asesinando a cargos del PSE y PP, y la antigua Batasuna rechazaba una y otra vez condenar la barbarie de la banda.

    Incluso, reconoce que le «daba igual no seguir las instrucciones» de la dirección de Madrid ante estos encuentros, ya que como presidente del PSE tenía «la autoridad suficiente para hacer en Euskadi lo que quisiera». «No había nadie por encima de mí», enfatiza para posteriormente certificar: «Me sentía legitimado» para actuar como quisiera. Y si «hacía mal, me daba igual».

    miércoles, 19 de septiembre de 2012

    El fiscal cree que ETA puede volver a las armas «en cualquier momento»

  • MARÍA PERAL MADRID
  • 19/09/2012 ESPAÑA/El Mundo

  • Torres-Dulce advierte de que agravar las penas «no siempre es la respuesta adecuada»
     
    El Rey da un toque a los payasos catalanistas mediante una cibercarta.La Fiscalía cree que ETA puede volver a las armas «en cualquier momento», ya que el cese definitivo de la violencia que declaró el 20 de octubre de 2011 «no tiene carácter irreversible» y fue adoptado por un «reducido núcleo de dirigentes», lo que provocó «contradicciones y críticas» internas. En todo caso, fue una declaración adoptada «por una cuestión de supervivencia y de eficacia», sin que la banda «haya expresado ninguna intención de disolverse».

    La más que cautelosa posición de la Fiscalía sobre la última tregua de ETA se refleja en la memoria de 2011, presentada ayer por el nuevo fiscal general, Eduardo Torres-Dulce, durante la solemne apertura del año judicial que presidió el Rey.

    Don Juan Carlos volvió al Supremo para inaugurar el curso judicial, lo que no pudo hacer el pasado año al estar convaleciente de una operación en el talón de Aquiles. Tampoco asistió a la conmemoración del bicentenario del Alto Tribunal el pasado junio, en plena polémica por el caso Dívar, acto que presidió el Príncipe de Asturias.
    El ex presidente del Supremo Carlos Dívar no acudió a la ceremonia de ayer, a la que por primera vez asistieron Alberto Ruiz-Gallardón como ministro de Justicia, Torres-Dulce como fiscal general y Gonzalo Moliner como presidente del Poder Judicial. Hubo más rostros nuevos, como el de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella. Esperanza Aguirre, que sí estuvo en las tomas de posesión de Moliner y Torres-Dulce, ayer no asistió.

    Fue un acto más breve de lo habitual -apenas media hora- durante el que tomaron la palabra el fiscal general y el presidente del Supremo, como es tradición.

    El primero comenzó su discurso con un reconocimiento a la labor de su antecesor, Cándido Conde-Pumpido (Moliner no hizo la más mínima mención a Dívar). El fiscal general aseguró que va a dedicar sus «mejores energías» a luchar contra el terrorismo y la corrupción económica, «las conductas más activamente corrosivas de los fundamentos de nuestra convivencia».

    Torres-Dulce destacó que la Fiscalía será «guardián inflexible del cumplimiento de las condiciones impuestas por el Constitucional para el mantenimiento en el ámbito de la legalidad de Sortu» porque «un partido político no puede ser el caballo de Troya construido para traer la ruina y la devastación de la ciudad que hospitalariamente le acoge». El fiscal, añadió, «no tolerará humillaciones a las víctimas del terrorismo, apología de sus verdugos o ensalzamiento de las actividades de éstos».

    La memoria de la Fiscalía refleja el escepticismo que alberga sobre la tregua de ETA, que «se debe fundamentalmente a su propia debilidad operativa, fruto de las operaciones contraterroristas que han afectado a todos sus frentes».

    La «nueva estrategia» ha sido adoptada «por una cuestión de supervivencia y de eficacia, para alcanzar los objetivos de siempre, ahora con otros métodos, y por tanto no está relacionada con una reflexión o autorreproche de tipo ético o moral por los atentados terroristas perpetrados por ETA y por las víctimas causadas». La banda «no ha expresado ninguna intención de disolverse», destaca la Fiscalía. «Todo indica que con su sola presencia intenta mantener de facto un tutelaje efectivo del proceso, con la disolución definitiva como arma de chantaje».

    detuvo anoche en la localidad vizcaína de Ondarroa al presunto colaborador de ETA Jon Igor Urresti Osa, según informó el Ministerio de Interior. Tras la detención, el juez de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez, decretó la incomunicación del detenido y declaró el secreto de las actuaciones
  • JAVIER G. NEGRE BILBAO
  • 19/09/2012 PORTADA

  • Compromiso de Rajoy con las víctimas: 'No negociaré nunca con ETA'


    El cálido homenaje a Miguel Ángel Blanco no sólo hizo rebrotar el espíritu de Ermua 15 años después. También generó la atmósfera perfecta para que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lanzase un compromiso «alto y claro» que quedará grabado en la mente de esas víctimas de ETA que todavía lloran la excarcelación de Bolinaga: «Este Gobierno no cederá nunca a ningún tipo de chantaje por parte de quienes han practicado y alentado el terror», prometió.
    Y lo hizo no sólo ante los cientos de asistentes que se dieron cita ayer en Bilbao. También ante el retrato de Miguel Ángel Blanco, auténtico símbolo de la resistencia frente a la banda terrorista.

    No había un mejor escenario posible para redimirse ante su público, ante su electorado, ante esos rostros que se sienten desamparados por sus pasos dubitativos en política antiterrorista. Tampoco una mejor excusa que el homenaje al ex concejal de Ermua asesinado a cámara lenta por la banda para restañar las heridas que abrió el caso Bolinaga en las principales asociaciones de víctimas.

    Mariano Rajoy no desaprovechó la alfombra roja que le preparó ayer la parlamentaria del PP Mari Mar Blanco para fundirse en un abrazo con los damnificados por ETA y escenificar su reconciliación con ellos. El presidente del Ejecutivo era consciente de las enormes desconfianzas que había levantado entre los principales colectivos de víctimas y entre su electorado el caso Bolinaga. Y por ello, preparó un discurso firme y contundente para tranquilizar a las víctimas, auténticos «referentes» del Gobierno. Rajoy prometió que su Ejecutivo «nunca negociará» con la banda terrorista, porque hacerlo sería «acercarse a la razón de ETA, cuando no tiene ninguna razón». También aseguró que «nunca cederá a ningún tipo de chantaje por parte de quienes han practicado y alentado el terror» y que «no transigirá nunca con las ambigüedades y los cálculos de quienes pretenden sacar rédito de los mismos», en clara alusión a la izquierda abertzale.

    Rajoy recordó que «la paz no se negocia y la libertad no se regatea» y apeló «a la unión de los demócratas para desterrar para siempre el terrorismo y su ambición totalitaria del País Vasco y de toda España».

    Según recordó el presidente del Gobierno, el suyo «es el lenguaje del Estado de Derecho, de la ley» y «es la superioridad moral de actuar conforme a unas leyes que nos mantienen leales a nuestros principios, incluso cuanto más pesar nos produce su aplicación». Todo un mensaje para justificar ante los damnificados por ETA la polémica decisión del Ejecutivo de concederle el tercer grado al carcelero de Ortega Lara, Josu Uribetxeberria Bolinaga.

    El presidente del Gobierno no se olvidó en ningún momento de a quiénes tenía ante sí: una nutrida representación de víctimas del terrorismo que fueron al acto tras ser convencidas personalmente por Mari Mar Blanco. A ellas, les dedicó su cariño y sus principales carantoñas. «El PP está y ha estado siempre donde había que estar: con las víctimas y sus familias, con la libertad y la justicia, con la ley y con los derechos individuales, con la vida», resumió Rajoy, que les subrayó que la «crónica» del final del terrorismo será escrita por los demócratas bajo el respeto «a la memoria, la dignidad y la justicia» de las víctimas de ETA.

    «No vamos a permitir que nadie falsee la historia criminal de ETA y sólo los demócratas contaremos la verdad de medio siglo de terrorismo», subrayó el jefe del Ejecutivo, que al término del acto se acercó a saludar tanto a Pedraza como al resto de representantes de víctimas de ETA que se dieron allí cita.

    Rajoy no se olvidó de reivindicar el Estatuto de Guernica y la Constitución como «puntos de encuentro» de la sociedad vasca frente a «quienes quieren uniformar Euskadi» ante el órdago independentista que prevé que lanzarán el PNV y Bildu.

    El líder del PP vasco, Antonio Basagoiti, consciente de su necesidad de volverse a ganar la confianza de las víctimas antes del 21-O, dedicó parte de su intervención a honrar su valentía. «Sois el mayor orgullo del PP», les recordó, y abogó por resucitar el espíritu de Ermua para vencer a las ideas totalitarias de ETA. «Necesitamos otra rebelión como la de julio de 1997 para acabar con el fanatismo identitario», indicó.

    La hermana del ex concejal de Ermua, Mari Mar Blanco, también llamó a la «unidad frente a la ofensiva secesionista» y manifestó que «nadie puede dudar» de la política antiterrorista de un gobierno que trabaja por «un final con vencedores y vencidos».

    En el acto, que colgó el cartel de aforo completo, se dieron cita el presidente del Senado, Pío García Escudero; la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga; el director de la Policía, Ignacio Cosidó; los primeros espadas del PP vasco y su ex presidente Carlos Iturgaiz, entre otros.