miércoles, 22 de diciembre de 2010

Un ex concejal se suicida tras abusar de una niña de Serrano prostituida


DAVID VIGARIO / Arroyo de San Serván/ El Mundo

El rumano con el que huyó la vendía por 30 a vecinos de un pueblo de Badajoz

Zapatero embustero

La niña llegó a la pequeña localidad pacense de Arroyo de San Serván (de alrededor de 4.000 habitantes) de la mano de un clan rumano, de los muchos que se asientan en la localidad. Procedía de una familia acomodada de Madrid y vivía en la calle de Serrano de la capital de España hasta que se enamoró de un joven rumano.

La delegada no había hecho públicos los nombres, pero Daniel Cangas ya sentía las miradas de los vecinos, sobresaltados por las noticias que volvían a poner un pueblo de Extremadura en el ojo del huracán.

La decisión de pegarse un tiro la tomó después de comer, a las 17.30 horas. Antes, había incluso salido a la calle para pasear. Fue su hermano quien encontró el cadáver poco después. Se había pegado un tiro en la garganta. Sin testigos. Vivía solo.

Cangas era el segundo ex concejal implicado en la trama. El otro todavía mantiene un cargo público. Según ha podido saber EL MUNDO, se trata de Francisco Izaguirre Copote, el actual juez de paz del municipio y ex concejal de Festejos del PSOE en la legislatura pasada.

Izaguirre está casado y, como Daniel Cangas, fue detenido el pasado sábado y puesto en libertad con cargos el lunes, acusado de mantener relaciones sexuales con la menor incluso en su propio despacho, en la plaza del pueblo, junto al Ayuntamiento. El Pleno del Consistorio le nombró por unanimidad para el cargo esta legislatura. En una localidad sin juzgado, el juez de paz es un mediador que actúa antes de que los sucesos se lleguen a judicializar oficialmente.

La verdad es que era un secreto a voces en el pueblo, según cuentan los vecinos, pero «a ver quién era el que le ponía el cascabel al gato». Lo hizo finalmente -después de tres meses explotación sexual- un policía local en segunda actividad (sólo trabaja por las mañanas), Pedro José Torrado, que a las 9.00 horas del pasado sábado irrumpió en la enorme vivienda de la calle de la Sierra para sacar a la menor de su cautiverio. Allí vivían hacinados hasta 30 rumanos junto a la niña secuestrada.

La casa, lúgubre y que tiene cortada la luz por las noches por falta de pago, está situada en la misma calle donde hasta ayer vivía el ex concejal y también el juez de paz. Se trataba de una calle cargada hasta ayer de secretos y convertida en el lugar de una tragedia.

Es el triste balance, aún provisional, de una operación policial que continúa abierta y bajo secreto de sumario, y que ha permitido liberar a una niña madrileña de 14 años que estaba siendo retenida de forma ilegal y explotada sexualmente en los últimos tres meses por un grupo de rumanos. Su familia de Madrid había denunciado su desaparición el pasado mes de septiembre.

Los cinco vecinos de la localidad (el juez de paz, el ex concejal fallecido, un trabajador encargado del basurero municipal, un jubilado también ex trabajador municipal encargado de Parques y Jardines y un labrador) están acusados de abusos de menores y agresión sexual. Los rumanos siguen detenidos en los calabozos de la Guardia Civil de Badajoz y se les atribuyen los delitos de corrupción de menores, explotación sexual, detención ilegal y secuestro.

La truculenta historia se inicia en septiembre, cuando la menor, que vivía con su familia en la madrileña calle de Serrano, se enamoró de un joven rumano de 22 años, «esbelto y atractivo», según cuentan los vecinos del pueblo extremeño, que la presentó en la localidad como «su mujer», aunque luego la enviase a prostituirse por 30 euros cada vez.

La niña huyó de casa y se fue a vivir con él a la localidad pacense de Arroyo de San Serván. Sin embargo, el cuento de hadas se transformó nada más llegar a la localidad en una cruel pesadilla que ha durado hasta este pasado sábado.

OORBYT.es

>David Vigario, testigo del horror en Arroyo de San Serván.

Enviado especial

A los 55 años y retirado de la política, a Daniel Cangas se le vino ayer el mundo encima cuando la delegada del Gobierno en Extremadura confirmó que 12 personas -siete rumanos acusados de proxenetas y cinco vecinos del pueblo que eran sus clientes- habían sido detenidas durante el fin de semana acusadas de mantener sexo a cambio de dinero con una niña de 14 años.Sigue en página 18

1 comentario:

  1. Vaya tela,y es que la jodienda no tiene enmienda, según dicen, pero de eso a lo que se hace, sin respetar uno ni a su madre, como se va a respetar a niños adolescentes...??.

    ResponderEliminar