miércoles, 15 de diciembre de 2010

El ministro de Justicia puso reparos a prorrogar la alarma


MARISA CRUZ / Madrid/ El Mundo

Caamaño planteó limitar el alcance de la medida para evitar que pueda ser considerada una actuación preventiva / Rubalcaba negó estas discrepancias/ El PP habla de «fracaso» del Gobierno, pero no se opondrá en el Congreso

El Consejo de Ministros, en sesión extraordinaria, aprobó anoche solicitar al Congreso la prórroga del estado de alarma hasta las 24.00 horas del 15 de enero, es decir, casi un mes más, a contar desde el próximo domingo. La decisión, adoptada a propuesta del vicepresidente primero y los ministros de Defensa y Fomento, hubo de superar los reparos que planteó a la misma el ministro de Justicia, Francisco Caamaño.

Justicia mantenía objeciones a la prórroga por entender que la medida pasa a tener ahora un carácter preventivo, ya que como explicita el acuerdo adoptado por el Gobierno la situación extraordinaria que se produjo los días 3 y 4 de diciembre, cuando los controladores provocaron el cierre del espacio aéreo, se ha ido regularizando y se ha recuperado la fluidez del servicio.

En definitiva, lo que Justicia planteaba es que la prórroga del decreto de alarma sólo se justifica ahora por el deseo del Gobierno de prevenir una hipotética nueva sublevación de los controladores y no para superar una situación de emergencia sobrevenida.

Estas discrepancias fueron anoche tajantemente negadas por el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una comparecencia ante la prensa en la que el número dos del Ejecutivo evitó dar una explicación en profundidad acerca de los motivos que han inducido al Ejecutivo a solicitar al Congreso la prórroga de una situación excepcional como es el estado de alarma. El vicepresidente y portavoz del Gobierno negó también que, a partir de ahora, la media pueda considerarse como preventiva.

Zapatero embustero

Rubalcaba se limitó a exponer que la prórroga que el Gobierno pide al Congreso contempla las mismas condiciones que se establecieron en el decreto original aprobado el pasado 4 de diciembre; que se extenderá hasta el 15 de enero y que responde a «la obligación del Gobierno de garantizar que todo vuelve a una absoluta normalidad; es decir», precisó, «que todo vuelve a transcurrir exactamente igual que antes del día 3 de diciembre».

Lo que no pudo explicar el vicepresidente es si el Gobierno cuenta ya con un plan claro para llevar a cabo de aquí al 15 de enero, de manera que a partir de dicha fecha haya garantías totales de seguridad y tranquilidad en el transporte aéreo.

O dicho de otro modo: ¿qué cambiará en el curso del próximo mes para permitir el levantamiento del estado de alarma a partir del día 16 de enero? Rubalcaba no tuvo argumentos para aclararlo y, ante la insistencia de los periodistas, optó por zanjar la cuestión con un simple: «Lo que suceda después del 15 ya se debatirá».

Zapatero embustero

En realidad, el citado plan no existe, por lo menos a corto plazo. Es decir, no hay aún un esbozo de mecanismos alternativos y estables que permitan hacer frente a la situación que determinó el estado de alarma.

Por eso, el Gobierno prefiere garantizar, al menos hasta después del periodo de las festividades navideñas, la calma en el transporte aéreo aunque sea a costa de hacerlo con el mantenimiento de medidas extraordinarias.

En definitiva, nada ha cambiado todavía y las causas que motivaron la adopción del decreto de estado de alarma el pasado día 4 aún se mantienen.

Rubalcaba lo expresó de la siguiente manera: «Precisamente como no hay ninguna novedad, por eso hemos pedido la prórroga». El Ejecutivo pretende así asegurar la prestación de un servicio público esencial y proteger los derechos y libertades de los ciudadanos, especialmente su libertad de circulación.

Ahora, la solicitud de prórroga debe ser debatida y aprobada por mayoría simple del Congreso de los Diputados. La discusión y posterior votación de los grupos parlamentarios se llevará a cabo mañana jueves, al término de la sesión plenaria ordinaria.

Será el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, quien defenderá la solicitud del Gobierno ante el Pleno. El presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, no estará presente en la sesión. El vicepresidente primero ha explicado que la razón fundamental de la ausencia de Zapatero es que debe acudir a Bruselas para participar desde primera hora de la tarde en la reunión del Consejo Europeo que, en esta ocasión, es «importantísima». De hecho, Zapatero presidirá mañana de forma excepcional la reunión de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos en la que se preparará la posición que adoptará España en la Cumbre de la UE, decisiva para la defensa del euro.

Rubalcaba también señaló que la comparecencia para pedir la prórroga del decreto de estado de alarma no tiene la misma trascendencia que la que se produjo para explicar por qué el Gobierno puso en marcha dicha medida por primera vez en la historia de la democracia.

En cualquier caso, el presidente del Ejecutivo no sólo no dará personalmente explicaciones y argumentos a la Cámara sino que, además, no votará la prórroga que él mismo propone.

Pese a ello, y al malestar que existía ayer en el primer partido de la oposición, que se quejaba de no haber sido informado oficialmente de ninguno de los pasos procedimentales previstos por el Gobierno, la prórroga del estado de alarma hasta el próximo 15 de enero será aprobada por la Cámara sin problemas.

Por el momento, el Gobierno tiene plenamente garantizados los votos favorables del grupo Socialista, así como los de CiU, PNV y Coalición Canaria.

Ayer, sin embargo, al menos los dos grupos catalanes de la Cámara, CiU y ERC, advirtieron al Ejecutivo de que en ningún caso votarán a favor de una segunda prolongación del estado de alarma. El portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, exigió que, llegado el caso, el Gobierno y el colectivo de controladores aéreos se sometan a un laudo de obligado cumplimiento gestionado por un árbitro independiente.

Una vez que el Congreso otorgue luz verde a la prolongación del estado de alarma, el asunto regresará a la mesa del Consejo de Ministros, que lo aprobará en su reunión del viernes bajo la forma de decreto. Este Consejo se reunirá de nuevo sin la presencia de Zapatero, que se encontrará aún participando en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bruselas. Una vez más, será el vicepresidente primero el encargado de presidirlo.

1 comentario:

  1. Vaya cuadrilla, son como colegiales, los mentirosos, quieren seguir en alarma, porque no saben hacer otra cosa para remediar el problema. y los demás, unos que si, porque chupan guita, y otros que si, pero que no. Resumiendo,los minoritarios, son los únicos que son legales y dicen que no.

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