jueves, 23 de diciembre de 2010

Bono abandona el Pleno para reunirse en secreto en el Congreso con un emisario de 'El Pocero'


DURANTE LA SESIÓN PARLAMENTARIA DEL PASADO MARTES



Bono abandona el Pleno para reunirse en secreto en el Congreso con un emisario de 'El Pocero'

El presidente del Congreso, José Bono (EFE).

@José L. Lobo.- 23/12/2010 (06:00h) El Confidencial

José Bono abandonó el martes el hemiciclo del Congreso durante más de media hora, tras levantarse el veto del Senado a los Presupuestos Generales de 2011 y mientras se debatía la nueva ley antitabaco, para reunirse en su despacho oficial de la Cámara Baja con un emisario del promotor Francisco Hernando, El Pocero, que realizó obras de mejora en la hípica propiedad de Bono -pagadas por la firma Porcelanosa- y fue presuntamente favorecido por éste, durante su etapa como presidente de Castilla-La Mancha, para construir un polémico macrocomplejo urbanístico en Seseña (Toledo).

Un portavoz oficial de Bono ni confirmó ni desmintió a El Confidencial el encuentro del presidente del Congreso con el periodista Alfredo Urdaci, responsable de comunicación e imagen de El Pocero y mano derecha del constructor. Urdaci, sin embargo, admitió, en conversación telefónica con este periódico, que Bono le recibió en su despacho, pero rehusó precisar qué asuntos abordaron. "Fue personal", se limitó a señalar. Y ante la insistencia para que aclarase lo tratado durante la reunión, añadió: "Personal, sin más".

El pasado jueves, durante el debate de convalidación de la prórroga del estado de alarma, Bono ordenó cerrar apresuradamente las puertas del hemiciclo e impidió votar a una veintena de diputados, la mayoría del PP, que habían llegado unos segundos tarde. Pese a las sonoras protestas de los excluidos, el presidente del Congreso se mantuvo inflexible y, visiblemente airado, amonestó a sus señorías: "Si estuviesen dentro no habría que abrir las puertas". Luego echó mano del reglamento de la Cámara y leyó su artículo 15: "Los diputados tendrán el deber de asistir a las sesiones del Pleno del Congreso".

Varios diputados del PP, entre ellos su portavoz parlamentaria, Soraya Sáenz de Santamaría, criticaron poco después la actitud "intolerante" de Bono porque, en su opinión, el presidente del Congreso "es el primero que se ausenta con mucha frecuencia" del hemiciclo, como ocurrió precisamente este martes, cuando se reunió en secreto con el portavoz y hombre de confianza de El Pocero.

Su encuentro con Urdaci llama todavía más la atención porque se produjo durante una sesión parlamentaria especialmente intensa, en la que, además de los Presupuestos del próximo año y las nuevas restricciones al consumo de tabaco, el Pleno aprobó la reforma del Estatuto de Extremadura, los cambios en la ley electoral, las medidas para impedir que la izquierda abertzale se presente a las elecciones o las ayudas a las empresas concesionarias de autopistas. Sin contar con que la llamada ley Sinde fue tumbada, ese mismo día, en la Comisión de Economía. ¿Por qué, entonces, la urgencia de esa reunión?

Recurso ante el Tribunal Supremo

Precisamente ayer la asociación Preeminencia del Derecho recurrió en súplica el auto del Tribunal Supremo por el que se archivaban las dos querellas por cohecho y prevaricación presentadas contra Bono, al que acusaban de haber permutado su piso en Madrid por dos áticos en Estepona (Málaga) de la promotora Reyal Urbis, por los que el presidente del Congreso obtuvo supuestamente "un beneficio o dádiva de 170.000 euros".

El pasado jueves, el Supremo rechazó dos querellas contra Bono por los regalos presuntamente recibidos del constructor Rafael Santamaría, dueño de la inmobiliaria Reyal Urbis. El Alto Tribunal considera que la "relación de amistad" entre ambos justifica la entrega de dádivas y se niega a investigar el notable incremento patrimonial experimentado por el presidente del Congreso. Bono se mostró exultante tras conocer la noticia y tachó de "delincuentes y calumniadores" a los impulsores de la denuncia, las asociaciones de abogados Preeminencia del Derecho y Ciudadanía Anticorrupción.

Según publicó El Confidencial el pasado 21 de mayo, El Pocero presumió en privado en varias ocasiones de haber regalado en 2005 un Porsche Cayenne valorado en más de 80.000 euros a la entonces esposa de Bono, Ana Rodríguez Mosquera. Por aquella época, el ahora presidente del Congreso mantenía una excelente relación personal con el constructor, que más tarde se truncó. En septiembre de 2008 El Pocero aseguró en una entrevista: "Con el señor Bono no tengo ya el gusto de tratar".

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