viernes, 24 de diciembre de 2010

Ajuste a las eléctricas antes del alza de la luz



BALTASAR MONTAÑO / Madrid/ El Mundo

Industria impone tasas y retira primas a las compañías para ahorrar 4.600 millones Anunciará el lunes que el recibo subirá casi el 10% en la gran mayoría de los hogares

Zapatero embustero

Los esfuerzos por arreglar el caos eléctrico que vive España se van a repartir de tal forma que los consumidores no van a tener más remedio que asumir religiosamente una subida de en torno al 10% en el recibo de la luz a partir del 1 de enero. El ministro de Industria, Miguel Sebastián, y todo su equipo venían advirtiendo desde hacía meses que todas las partes implicadas (Administración, compañías eléctricas y clientes) tendrían que asumir su parte en la solución de los desquilibrios del sector eléctrico, que cerrará este año con un déficit acumulado cercano a los 20.000 millones de euros.

Y ayer le tocó el turno a las compañías eléctricas, que deberán pagar nuevas tasas para financiar los altos costes del sistema eléctrico y conseguir un ahorro que el Gobierno ha cifrado en unos 4.600 millones de euros entre 2011 y 2013. Lo de ayer, que toma carta de realidad a través de un Real Decreto-Ley aprobado por el Consejo de Ministros, no es más que la antesala de lo que se avecina el próximo lunes. Ese día, la Comisión Delegada del Gobierno anunciará una subida de la luz para el 1 de enero que podría oscilar entre el 8% y el 10%.

En sólo cinco días y en plena Nochebuena, el Gobierno ha calculado estratégicamente el reparto de esfuerzos para que ninguna de las partes se sienta afectada en exceso. Terreno abonado para aplicar en 2011 una fuerte subida de la luz que afectará a 20 millones de hogares.

De ahí que ayer las dos principales eléctricas, Endesa e Iberdrola, acogieran con cierta condescendencia unas medidas que, a priori, y sin contraprestaciones a cambio, hubiera generado un alud de críticas y recursos contra tan duras decisiones gubernamentales. El caso es que las compañías tendrán que asumir desde ahora una nueva tasa por generar electricidad (0,5 euros por megavatio/hora producido o 453 millones hasta 2013); el coste de las políticas de ahorro y eficiencia energética (670 millones), asumir un año más (2013) la financiación del bono social (150 millones) y soportar un fuerte recorte retroactivo a las primas a las energías renovables, especialmente a la solar fotovoltaica (740 millones por año).

En total, un ahorro de 4.600 millones en tres años que permitirá al Gobierno mantener su objetivo de dejar a cero el marcador del déficit tarifario (desequilibrio provocado porque la luz se paga por debajo del coste de producirla) en 2013, aunque sea elevando los límites máximos de déficit que se podrá generar cada año para adaptarlo a las desviaciones.

Todos estos esfuerzos sólo merecieron ayer la suave crítica de Iberdrola, que pese a reconocer que se trata de «un esfuerzo adicional al sector», aplaudió una «iniciativa gubernamental» que «aclara algunas incertidumbres que planeban sobre las empresas eléctricas, lo que debería contribuir a aportar la seguridad necesaria» al sector. Además, Iberdrola se congratuló de «la ratificación del compromiso de Industria de acabar en 2013 con el déficit».

Endesa no le fue a la zaga. Tras criticar que las medidas indican que «las compañías del sector se van a ver perjudicadas», no tardó en reconocer que «Endesa valora positivamente toda decisión que conduzca a la eliminación del déficit de tarifa». Las dos grandes eléctricas coincidieron en que estas medidas «contribuirán a devolver la confianza de los mercados en la economía española».

El ministro Sebastián, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, inisitió en que estas medidas permitirá no sólo cumplir el objetivo de eliminación del déficit, sino también que la subida de la luz sea la mínima posible para no dañar las economías de los hogares y la competitividad de las empresas. El ministro reiteró el compromiso del Gobierno de mantener congelados los peajes de acceso y su confianza en que no suban en un futuro. Eso sí, dejó claro que el alza de la luz de enero viene impuesta por la subasta de la semana pasada, que arrojó una subida del precio de la energía del 9,9%. Sebastián tranquilizó a las empresas, al mantener el objetivo de colocación del déficit en los mercados (titulización de un máximo de 25.000 millones), un proceso paralizado ahora por la crisis de Irlanda, pero que se retomará previsiblemente en 2011.

El PP, por su parte, criticó que el Gobierno no haya sido capaz de sacar adelante un reforma en profundidad del sistema eléctrico y ha asumido «el fracaso y va haciendo acciones parciales en un intento por controlar un problema que se le ha ido, literalmente, de las manos».

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