jueves, 8 de octubre de 2009

La donación de mis órganos




LA DONACIÓN DE MIS ÓRGANOS

(por Camilo José Cela, descanse en paz, coño)


Quiero el día que yo muera poder donar mis riñones,mis ojos y mis pulmones.Que se los den a cualquiera.Si hay un paciente que esperapor lo que yo ofrezco aquíespero que se haga asípara salvar una vida.Si ya no puedo respirar,que otro respire por mí.Donaré mí corazónpara algún pecho cansadoque quiera ser restauradoy entrar de nuevo en acción.Hago firme donacióny que se cumpla confíoantes de sentirlo frío,roto, podrido y maltrechoque lata desde otro pechosi ya no late en el mío.La pinga la donaréy que se la den a un caídoy levante poseídoel vigor que disfruté.Pero pido que despuésse la pongan a un jinete,de esos que les gusta el brete.Eso sería una gran cosayo descansando en la fosay mi pinga dando fuerte.Entre otras donacionesme niego a donar la boca.Pues hay algo que me chocapor poderosas razones.Sé de quien en ocasioneshabla mucha bobería;mama lo que no debíay prefiero que se pierdaantes que algún comemierdamame con la boca mía.El culo no lo donarépues siempre existe un confusoque pueda darle mal usoal culo que yo doné.Muchos años lo cuidélavándomelo a menudo.Para que un cirujano chuloen dicha transplantaciónse lo ponga a un maricóny muerto me den por culo.

Cortos de razones, largos de espada





Carta de Pérez Reverte a un lector vasco

"Cortos de razones, largos de espada"


Eres joven y guipuzcoano, según deduzco por tu carta y el remite. Escribes como lector reciente de la última aventura de nuestro amigo Alatriste, contándome que es el primer libro de la serie que cae en tus manos. Te ha gustado mucho, dices, excepto el hecho «poco riguroso» y «poco creíble» de que una galera española estuviera tripulada por soldados vizcaínos que combatían al grito de "Cierra España" ; en referencia a la Caridad Negra , que en los últimos capítulos combate a los turcos, en las bocas de Escanderlu, llevando a bordo a la compañía del capitán Machín de Gorostiola. Y añades, joven amigo -lo de joven es importante-, que eso no disminuye tu entusiasmo por la historia que has leído; pero que el episodio de los vizcaínos te chirría, pues parece forzado. «Metido con calzador -son tus palabras- para demostrar que los vascos (y no los vascongados, don Arturo) estábamos perfectamente integrados en las fuerzas armadas españolas, lo que no era del todo cierto.» Son las siete últimas palabras del párrafo anterior las que me hacen, hoy, escribir sobre esto; la triste certeza de que realmente crees en lo que dices. Te gusta la novela, pero lamentas que el autor haga trampas con la Historia real; la auténtica Historia que-eso no lo cuentas, pero se deduce- te enseñaron en el colegio. Así que, con buena voluntad y con el deseo de que yo no cometa errores en futuras entregas, me corriges. Debería, a cambio, escribirte una carta con mi versión del asunto. El problema es que nunca contesto el correo. No tengo tiempo, y lo siento. Esta página, sin embargo, no es mala solución. La lee gente, y así quizá evite otras cartas como la tuya. De paso, extiendo mi respuesta a la cuadrilla de embusteros y sinvergüenzas de los sucesivos ministerios de Educación, de la consejería autonómica correspondiente, de los colegios o de donde sea, que son los verdaderos culpables de que a los diecisiete años, honrado lector, tengas -si me permites una expresión clásica- "la picha histórica hecha un lío".

Machín de Gorostiola es un personaje ficticio, como su compañía de infantería vizcaína. En efecto. Pero uno y otros deben mucho al capitán Machín de Munguía y a los soldados de su compañía, «la mayor parte vascongados», que, según una relación del siglo XVI conservada en el Museo Naval de Madrid, pelearon como fieras durante todo un día contra tres galeras turcas, en La Prevesa. En cuanto a lo de "Cierra España", ni es consigna franquista ni del Capitán Trueno. Quien conoce los textos de la época sabe que, durante siglos, ése fue usual grito de ataque de la infantería española -en su tiempo la más fiel, sufrida y temible de Europa-, que en gran número, además de soldados castellanos y de otras regiones, estaba formada por vizcaínos; pues así, vizcaínos, solía llamarse entonces a los vascos en general, «a veces cortos de razones pero siempre largos de bolsa y espada». Y guste o no a quien manipuló tus libros escolares, amigo mío, con sus nombres están hechas las viejas relaciones militares, de Flandes a Berbería, de las Indias a la costa turca.

Los oprimidos vascos fuisteis -extraño síndrome de Estocolmo, el vuestro- protagonistas de todas las empresas españolas por tierra y mar desde el siglo XV en adelante. Ése fue, entre otros muchos, el caso de los capitanes de galeras Iñigo de Urquiza, Juan Lezcano y Felipe Martínez de Echevarría, del almirante Antonio de Oquendo, su padre y su hijo Miguel, o de tantos otros embarcados en las galeras del Mediterráneo o en la empresa de Inglaterra. Las relaciones de Ibarra, Bentivoglio, Benavides, Villalobos o Coloma sobre las guerras del Palatinado y Flandes, los asedios, los asaltos con el agua por la cintura, las matanzas y las hazañas, las victorias y las derrotas, hasta Rocroi y más allá incluso, están salpicadas de tales apellidos, sin olvidar las guerras de Italia: en Pavía, por ejemplo, un rey francés fue capturado por un humilde soldado de Hernani, en el curso de una acción sostenida por tenaces arcabuceros vascos.

Y te doy mi palabra de honor de que aquel día todos gritaron, hasta enronquecer, "Cierra España": voz que, en realidad, no tenía significado ideológico alguno. Sólo era un modo de animarse unos a otros -eran tiempos duros- diciéndole al enemigo de entonces, fuera el que fuera: Cuidado, que ataca España. Así que ya ves, amigo mío. No inventé nada. El único invento es el negocio perverso de quienes te niegan y escamotean la verdadera Historia : la de tu patria vasca -«La gente más antigua, noble y limpia de toda España», escribía en 1606 el malagueño Bernardo de Alderete- y la de la otra, la grande y vieja. La común. La tuya y la mía.

¡¡¡¡¡ E S P A Ñ A !!!!!

Las verdades del barquero




Artículo de Arturo Pérez Reverte (las verdades del barquero):

PIÉNSELO DOS (O TRES) VECES


Permítame un consejo, caballero. Si se tropieza con un fulano que le está dando una felpa a su legítima, o sucedáneo, piénselo dos veces, incluso tres, antes de meterse en jardines. Estoy de acuerdo en que esas cosas no deben tolerarse. Admito, además, que no permiten reflexión previa, pues actúa el piloto automático. Todo depende de la casta y virtud de cada cual. En principio, ante tales situaciones se es un mierdecilla o un tío decente. Ésa es la teoría ética. Pero estamos en España. Si defiende a señoras maltratadas, sepa a qué se expone. Una juez de Vigo nos lo recordó hace unas semanas, calzándole 3 meses de cárcel y 15.550 euros de multa a un joven de allí. Éste había cometido la ingenuidad de impedir que un pavo maltratase a su pareja. Le afeó la conducta y recibió un cabezazo. Entonces se lió la pajarraca, y el defensor de la moza le dio al otro una patada en la cara, rompiéndole la mandíbula.

Lo instructivo no es que el juicio se haya celebrado tres años después, ni que la defendida –como es frecuente– defendiera al que le zumbaba, en plan soy de mi Paco y puede darme hasta con la hebilla, si quiere. La lección cívica del asunto reside en que la juez, aun admitiendo que la defensa fue oportuna y que el primer leñazo lo sacudió el maltratador, empitonó al defensor de doncellas pese a que la sentencia reconocía que su reacción inicial «fue legítima», que el otro le dio el cabezazo «con ánimo de menoscabar su integridad física» y que el joven largó la patada «para repeler la agresión y evitar que continuase». Pese a lo cual, la juez estimó que la patada en el careto fue, sin embargo, «un exceso defensivo que no puede estar ya justificado por una notoria desproporción en el mismo». Dicho en cristiano, que el joven tenía que haberse defendido, pero menos. Con la puntita nada más. Dando unas pocas bofetadas con la mano abierta, o con unos calculados puñetacitos en el hombro. Una pelea civilizada, vamos. Políticamente correcta. De esa manera, el otro, acojonado, habría dejado de darle cabezazos. Seguro.

Me va a perdonar la juez de Vigo. De tribunales sabrá mucho, pero de peleas no tiene ni puta idea. Tampoco es que yo sea un experto. Me apresuro a matizarlo, por si acaso. Siempre fui –lo juro por el cetro de Ottokar– un cruce de osito Mimosín, Bambi y conejillo Tambor. Más o menos. Pero cualquiera que haya visto atizarse de verdad a dos tíos – la calle no es el cine – sabe que cada cual se las arregla como puede, y una vez metido en faena no anda calculando con qué da y dónde lo hace. La defensa con manos desnudas sólo es excesiva o desproporcionada si te ensañas cuando ya tienes al otro en el suelo. Mientras, se pelea para tumbarlo, con la sangre caliente y con la pericia y el coraje disponibles, procurando dejar fuera de combate a un adversario que, mientras colee, se revolverá contra ti. Y eso es lo que hay que evitar: que colee. Hasta ahí es razonable. Cuando se esparrama de tú a tú, con dos jambos dándose estiba, la desproporción viene si uno de ellos echa mano de herramientas que desequilibran la cosa, como un objeto contundente o una navaja empalmada. E incluso en tales casos lo desproporcionado es relativo. No es igual vérselas con uno de tu misma edad y calibre, que ser un tirilla de sesenta kilos delante de un animal de dos metros de largo por uno de ancho, o tener que zafarse de cuatro o cinco que te están breando o te van a brear. Ahí, a veces hay que echar mano a algo: una silla, una botella. En cualquier caso, y con permiso de la juez de Vigo, del Código Civil y del Código Da Vinci, lo aconsejable siempre es madrugar. Ser rápido, brutal y eficaz en la medida de las posibilidades que ofrezca tu forma física y tu propio cuerpo. Tu edad y tu destreza. Quien pelea lo hace para ganar, no para que lo inflen, si puede evitarlo. Si no, lo mejor es no meterse. Así que ya me dirán ustedes, en ese contexto, si va a andar uno calculando dónde pega la patada, si el golpe lo da con el puño o con la palma, si la fuerza que aplicas al leñazo que consigues colocarle al otro para menoscabar su integridad física es proporcionada, o si vulnera el artículo 33, apartado 48 bis, de la ley integral de Hostias Callejeras.

Resumiendo: cuando ayudas a una mujer, asumes una posible pelea. Y, de igual a igual, ésta no hay forma de ganarla si no es rompiéndole la cara al otro. Así que en Vigo han hecho mal tercio a las maltratadas y a los pardillos que aún las defienden. La letra de la Ley es imperfecta, y el sentido común de quienes juzgan debe templar sus errores y lagunas. Puesto que a ningún maltratador se lo disuade con palabras o una simple bofetada, la sentencia de Vigo sitúa el problema en un punto imposible. O te dejas machacar y pierdes la pelea, como el profesor Neira, o te buscas la ruina si la ganas. Hagas lo que hagas te la endiñan, y sólo aplauden si entras en coma. Eso es un disparate. Uno más de esta absurda Justicia nuestra, que siempre privilegia al canalla sobre las personas decentes. Quizás algunos jueces deberían darse una vuelta por la calle. Por la vida.

ODIADO TERRORISTA ANÓNIMO




ODIADO TERRORISTA ANÓNIMO:

Te escribo estas letras para comentarte tú vil "ekintza" (como los vuestros llamáis a estos crímenes) de ayer. Supongo que te sentirás orgulloso, que los asesinatos te habrán elevado a la condición de GUDARI y que tendrás un peso más relevante en la organización. Pienso que tras el atentado tú y los cómplices que tuvieras, abandonaríais el lugar tranquilamente con dirección a un chiringuito playero, a la expectativa de ver que dicen los informativos y que comenta la población, henchidos de orgullo y con una plausible sensación de poder y de satisfacción. Matar a una persona a distancia, con un plan de huida y sin ver el terror en sus ojos es más fácil para un cobarde, lo que ya de por sí elimina el posible adjetivo de "valiente" que cualquier descerebrado e inmaduro seguidor de vuestro credo os quiera colocar. No te lo creas, te engañan los descerebrados (a la postre más inteligentes que tú, porque solo jalean y no se mojan) y te engañan los que dictaron el objetivo (nunca conseguirás la libertad de Euskadi: Euskadi ya es libre hace mucho) Ahora te contaré lo mejor: serás detenido antes o después. Te cagarás o mearás en los pantalones al mirar a los ojos a los compañeros de quienes ayer tan alegremente asesinaste (si nadie te lo había dicho es así, a todos os entra una extraña relajación de esfínteres) pero no te preocupes, esos Guardias Civiles o Policías que te llevarán ante la justicia, aunque te miren con cara de odio y en sus más bajos instintos podrían hacerte cosas que solo de pensarlas te harían convertirte en un españolista convencido, lo que harán es cumplir escrupulosamente la ley: leerte tus derechos constitucionales (esa que no reconocéis pero que os sirve en estos casos) llamar a un abogado, avisar al familiar que tú designes e incluso darte alimento y bebida. Has tenido suerte, nosotros somos profesionales y por encima de todo esta nuestro AMOR a la profesión, nuestra firme voluntad de luchar por el IMPERIO DE LA LEY y nuestra firme convicción de que presentándote ante la Autoridad Judicial, se cumple un principio básico del ordenamiento constitucional y el respeto a la ley (esa que os sirve solo cuando os cogen) Has matado a dos hombres jóvenes de 27 y 28 años, ¿quieres que te diga para que ha servido? Para nada. Simplemente has sembrado la tristeza en dos familias y tú solito te has sentenciado a prisión (si antes o después ingresaras). Hoy España es más libre, hay dos Héroes más y odiado amigo mío, tú ERES UN COBARDE, porque todos sabemos que nunca tendrías los cojones suficientes para haberte colocado frente a uno solo de los dos GUARDIAS CIVILES de ayer y decirles a la cara que venías a matarlo. No te equivoques, te han entrenado para ser UN COBARDE.
PDT:-Si alguien te dice que 50 años de lucha han servido para algo, nuevamente te han engañado, porque todos esos años son los que un grupo de delincuentes llevan cometiendo delitos, No te preocupes los Guardias Civiles llevan 165 años persiguiéndolos y para tú desgracia así seguirá siendo.
Atentamente TE ODIA
Un Guardia Civil

General de Brigada






Excmo. Sr. D. José I. González Arteaga
General de Brigada
Base militar
Araca (Vitoria)


Pamplona 6 de agosto de 2009


Sr:

Soy una ciudadana española de 60 años que se siente cada día convulsionada por la deriva que está sufriendo nuestra nación, con continuos ataques a la unidad de España, a la pérdida de valores individuales y colectivos de nuestra sociedad que la está conduciendo a un absoluto relativismo ético y moral, y a una falta de democracia encubierta unas veces, y descarada otras.

El motivo de mi carta es el siguiente:

Vivo desde hace 43 años en Navarra, Pamplona, y, conozco bastante el problema del terrorismo etarra ya que tengo amigos que han sufrido el zarpazo de los asesinos.

Estando aún calientes los cuerpos de los dos guardias civiles asesinados vil y cobardemente por ETA en Mallorca, aparece una noticia en un periódico digital, no de los de gran difusión (como es lógico, estas noticias se conocen de tapadillo para que los políticos y el gobierno actual no se alteren y la sociedad no esté informada y sepa cuanto menos, mejor).

En dicha reseña, se indica que el jefe de la Brigada de Infantería ligera ‘San Marcial V’, el general D. José Ignacio González Arteaga, con base en Araca (Vitoria) es decir, usted, ha multado con una reducción en sus sueldos a los responsables que estaban al mando del contingente militar que subió al monte Gorbea y colocó una bandera española en la cruz del monte. Para más “inri “, uno de los mandos es hijo del teniente coronel R. R., asesinado por una terrorista de ETA en Bilbao en marzo de 1981. Su padre era jefe de la zona de reclutamiento del Gobierno Militar de Vizcaya.

Las mismas fuentes añaden que los dos afectados recurrirán la sanción impuesta por el general González Arteaga.

No conozco bien el ambiente militar aunque siempre he sido una apasionada del Ejército, pero tengo sentido común y, sean cuales fueren sus motivaciones al tomar esta medida disciplinaria , me siento avergonzada de que muchos mandos militares españoles , entre los que parece se encuentra usted, hayan llegado a un grado de indignidad y dejación de los valores militares de los que siempre ha hecho gala nuestro Ejército a lo largo de la Historia.
Según la Constitución española, los militares deben subordinación al poder civil, no servilismo y dicha constitución también les obliga a defender España contra los que intenten destruir su unidad
“Art. 8
Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. “
Por cierto, que la alusión a este artículo en su discurso en Sevilla en la Pascua Militar de 2008 le valió al General Mena Aguado una sanción de arresto domiciliario y adelanto de su pase a la reserva. Le recomiendo que lea su libro “ Militares. Los límites del silencio”. Le abrirá los ojos ante ciertos comportamientos.

Ante estas actuaciones me surgen varias preguntas:

¿Hasta cuándo vamos a soportar que "este gobierno socialista, pacifista de pacotilla, que ha convertido al Ejército español en una ONG y cuyo anterior Ministro de Defensa, Sr. Bono, dijera orgulloso que él prefería morir que matar"? ordene sanciones a unos militares por haber colocado la bandera española en un monte que está en territorio español?. ¿En qué país vivimos?
¿Cuánto tiempo vamos a aguantar los españoles estos deplorables actos? ¿Cuál es el límite de resistencia y de tolerancia de esta sociedad española, aborregada, lanar, adormecida y paralizada que no reacciona ante nada ni ante nadie?


¿En qué país se prohíbe a los militares poner una bandera nacional en su territorio? ¿El monte Gorbea pertenece a España o es propiedad privada de los nacionalistas vascos?

Los nacionalistas son separatistas por naturaleza – recuerde los últimos comentarios de un tal Ridao, parlamentario de ERC ante la dejación del gobierno central con Cataluña en el asunto de la financiación de las Comunidades Autónomas “ Hemos ganado al Estado… ahora a por la independencia…”.

No existen nacionalistas moderados y radicales porque ambos persiguen los mismos fines aunque, dicen, no con los mismos medios. Esta teoría queda anulada cuando, en el caso del País Vasco, ETA habría desaparecido hace mucho tiempo si no les hubieran apoyado, amparado y subvencionado “los llamados moderados” (recuerde a Arzallus y su cita”… ellos mueven las ramas y nosotros recogemos las nueces….”

¿Para cuándo la reforma de la ley electoral que ponga en su lugar a esta gentuza nacionalista que nos chupa la sangre y el dinero de nuestros impuestos, y se enorgullece de no ser españoles pero se aprovechan de los resquicios que les permite nuestro estado democrático y con total impunidad se sienten dueños absolutos de “su aldea”?.

Sé que posiblemente no llegue a usted esta carta y, en caso afirmativo, no habrá respuesta por su parte, pero se la envío porque mi obligación como ciudadana no se debe poner en duda y mi conciencia me exige hacerlo.

No tengo miedo a represalias de ningún tipo; como decían los clásicos …Es mejor morir que vivir sin dignidad…

De todas maneras, espero que por lo menos le haga reflexionar un poco, aunque dudo que surta ningún efecto.


Atentamente



Fdo. Encarna Vea
DNI 15765236 R