miércoles, 22 de mayo de 2013

Sortu aconseja a los presos de ETA que ‘reconozcan el dolor causado’ a las víctimas



Jose María Aznar, el mejor Presidente de la Historia de la España democrática, es entrevistado en Antena 3 el 21/05/2013Ayete será escenario de nuevo de u acto en el que cuatro relatoras internacionales harán públicas 12 recomendaciones realizadas al Gobierno y a ETA. La izquierda abertzale ha dado el visto bueno. Sobresale una: se recomendará a los presos que rechacen la violencia y que reconozcan el daño causado.

A pesar de lo llamativo de la fórmula (y a la espera de conocer los términos del rechazo a la violencia) ésta no cumple las exigencias establecidas por la ley para la mejora de las condiciones penitenciarias. Pero es un modo de utilizar la internacionalidad para que los presos se planteen dar un paso y para que, sobre todo, el Gobierno modifique su actitud respecto a ETA y, en concreto, su política penitenciaria si no quiere ser tachado de inmovilista.

En principio se pensó que la escenificación, la próxima semana, iba a estar a cargo del ex presidente Jimmy Carter; después, se especuló con Bertie Ahern, ex primer ministro de la República de Irlanda y firmante de la Declaración de Ayete del 18 de octubre de 2011, anterior al anuncio del cese definitivo; pero, finalmente serán cuatro miembros de instituciones internacionales, desconocidos, los que expongan las recomendaciones.

El documento es el resultado de las reflexiones de un foro social coordinado por Lokarri –la misma plataforma encargada de la logística de la Conferencia de Ayete– , activo en el País Vasco durante marzo y abril y en el que, una vez más, se han abordado las denominadas consecuencias del conflicto, es decir, la política penitenciaria que debería adoptar el Gobierno y, por parte de ETA, el desarme y el desmantelamiento de sus estructuras o su disolución. El PNV y la izquierda abertzale han sido consultados y los muñidores de un texto que se considera de consenso sostienen que no se habría hecho público si alguna de esas dos partes no hubiese mostrado su acuerdo. El lehendakari Urkullu y el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, estarían al cabo de la calle y, por parte de los abertzales, habría sido Rufi Etxeberria quien diera su consentimiento.

En las conclusiones también se impele a la banda a la entrega de sus armas pero se le recuerda al Gobierno que, para que esta actividad esté plenamente controlada, ha de estar «monitoreada» por agentes internacionales o por un tercer protagonista cuyas características no son detalladas. Tampoco es explícito el documento sobre si el Gobierno debe reunirse con ETA directamente o no para llegar a acuerdos sobre esta cuestión, una condición que la banda ha exigido en todos sus comunicados, que el Ejecutivo no está dispuesto a cumplir y que la izquierda abertzale no cree posible mientras el PP esté en el Gobierno.

El texto es el desarrollo, de algún modo, de las conclusiones de Ayete, cuya segunda parte fue fallida hace unos meses porque el lehendakari advirtió a Jonathan Powell de que, tras la primera, todos los asuntos se iban a decidir en el Parlamento.

En aquella ocasión, hace poco más de año y medio, el primero de los cinco puntos firmados instaban a que ETA, tras una declaración de cese definitivo, solicitara un «dialogo con los gobiernos de España y Francia para tratar exclusivamente las consecuencias del conflicto» y «se adoptaran pasos para avanzar en la reconciliación, reconocer el dolor causado, reconocer a todas la víctimas y ayudar a sanar las ideas». Esa primera Conferencia se llevó a cabo después de que el Gobierno de Rodríguez Zapatero diese a entender que la izquierda abertzale iba a ser legalizada –cosa que ocurrió– y que se iba a dar una salida escalonada a los presos de ETA.

Muchos de los reclusos entendieron que esa solución escalonada se iba a producir de inmediato; tanto que algunos expresaron su seguridad de que antes de la manifestación de febrero de 2012 podrían estar en la calle.

Nada de eso se produjo. ETA aseguró entonces que la amnistía era irrenunciable, exigió hablar con el Gobierno de Rajoy y hubo tensión en las cárceles. La posición del Gobierno negándose a efectuar cualquier movimiento en la política penitenciaria –al margen de la vía Nanclares– hasta que ETA no se disuelva hizo que la izquierda abertzale constatase que tenía un problema y buscó salidas para solucionarlo.

Hace más de un año que los dirigentes radicales aseguraban estar convencidos de que el debate interno que se estaba produciendo en las cárceles acabaría con los presos dando algún paso, asumiendo una fórmula comúnmente pactada, con el visto bueno de ETA, que sería pronunciada por cada uno individualmente en la que reconocerían el dolor causado. Pretendían que esto facilitara la salida de un centenar de ellos, los que han cumplido tres cuartas partes de la condena. Sin embargo, los reclusos se han venido negando, del mismo modo que la dirección de la banda se negó a desarmarse en Oslo ante los verificadores internacionales porque, según sus comunicados, todavía pretende negociar estos asuntos sólo con el Gobierno.

Pero la izquierda abertzale sigue intentándolo porque necesita resolver el problema de los presos, que implica momentos de tensión interna, porque quiere dar una salida airosa a la banda y porque es un modo de presionar al Ejecutivo.

Una vez estas recomendaciones se hagan públicas, la idea es que algunas personalidades vascas sean sus depositarias y que las partes invocadas respondan.
>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis de A. Escrivá.


¿Reparación de daños?



La izquierda abertzale suscribe una iniciativa internacional impulsada por ella misma que pretende convencer a los terroristas presos de que den pasos a favor del proceso. Y sugieren que reconozcan el daño que causaron a sus víctimas, las que tienen, no en su conciencia, habitáculo moral del que carecen, sino en el capítulo Hechosprobados de la sentencia que les envió a la cárcel. Y al Gobierno que negocie.
Es el juego de siempre; oiremos las voces más indesmayables del proceso, algo se mueve ahí dentro, a ver si el Gobierno mueve ficha, etcétera. Esto de la ficha, por cierto, es una banalización. Mueve pieza, deberían decir, para dotar al asunto de la solemnidad y el prestigio del ajedrez. La ficha es más propia de juegos pueblerinos o familiares: el dominó, las damas o el parchís, un suponer.
Se trata de que el Gobierno asuma como propio un problema que es de los presos y de la izquierda abertzale. Antes desarrollaron la misma martingala con la legalización de Batasuna, que parecía un problema de la sociedad española, de los partidos, de los gobiernos de Madrid y Vitoria. De todos menos de quienes querían volver a gozar de la legalidad. Luego pasa lo que pasa, que legalizados sus tres comandos institucionales gracias al Constitucional –Bildu (comando Donosti); EH Bildu (comando Gasteiz) y Amaiur (comando Madrid)–, los batasunos consideran que el Gobierno se ha salido con la suya y ahora le «toca mover ficha» a él.
O sea, que si el Ejecutivo no mueve, suya será la culpa de que la paz no sea tan definitiva como nos la habíamos imaginado. Si es ETA la que no se da a razones, esto avalará la independencia de criterio de la izquierda abertzale y su intención real de resolver el problema. Son los mismos que movilizaron a la tropa de Ondarroa contra la detención de una colaboradora del terrorismo y allí estuvo la portavoz Mintegi para dificultar en lo posible la tarea policial. La izquierda abertzale quiere que ETA reconozca el daño injusto causado, pero no que sus autores paguen por ello, ni condenar sus acciones.
Se juzgaba ayer en la Audiencia Nacional a los asesinos de la última víctima del terrorismo asesinada en el País Vasco: el inspector Eduardo Puelles, el 19 de junio de 2009. No había en aquel trío de idiotas morales que ocupaba el banquillo un cargo de conciencia. No reconocieron ante el tribunal el daño causado. Ni al propio tribunal, aunque el tribunal, en rigor, tampoco lo necesitaba. Tiene las pruebas.
No acabo de ver qué necesidad hay de que esos tres presuntos asesinos se dirijan a la viuda de Puelles, Francisca Hernández, a sus hijos y a su hermano Josu, para reconocer que les han causado un daño. Si lo sabrán ellos. Por otra parte, y en buena lógica, el reconocimiento de un daño, se supone que injustamente causado, debe llevar aparejado un propósito de restitución y el único que cabe, dada la irreversibilidad del mal causado, es la mínima capacidad de retribución de la Justicia y que cumplan íntegras las penas que se les impongan, como decía ayer Josu Puelles.
No había en aquel trío de idiotas morales que ocupaba el banquillo un cargo de conciencia

‘Aquí los derechos sólo los tienen los asesinos’

La viuda de Puelles declara en el juicio por el asesinato del policía con una bomba lapa


Los tres etarras acusados de matar al policía Eduardo Puelles se sentaron ayer en el banquillo de la Audiencia Nacional. Se negaron a responder al tribunal y se limitaron a escuchar a las acusaciones, a la docena de policías y guardias civiles que testificaron y, al final, a la mujer a la que la mañana del 19 de junio de 2009 dejaron viuda. «Él bajó a las nueve menos cinco o así, y lo que tardó en llegar. De repente oí la explosión; enseguida me di cuenta de que era él». Paqui Hernández recordó así el momento en el que una bomba lapa del comandoOtazua hizo explosión cuando el inspector de Policía movió su vehículo, aparcado en un descampado de Arrigorriaga (Vizcaya).

Al otro lado del cristal blindado, Iñigo Zapirain, Beatriz Etxebarria y Daniel Pastor, que habían pasado la mañana charlando, recibieron las palabras de la viuda con cara de circunstancias. Sólo cuando ella parecía haber acabado, Pastor se giró para reanudar la conversación. Pero ni lo hizo con mucho entusiasmo ni a Zapirain ni a Etxebarria pareció apetecerles, así que el gesto quedó a medias y ellos, callados.

Paqui Hernández no comenzó su declaración con lágrimas, sino con una risa triste a la pregunta de si el atentado había cambiado su vida. «Mi vida cambió totalmente. Mi vida no es vida. Tenía una vida normal como todo ser humano. Siempre se habla de derechos humanos, pero aquí los derechos sólo los tienen los asesinos», dijo, sin dirigir su queja a ningún caso concreto. Por ejemplo, al reciente permiso de salida al etarra Valentín Lasarte.

Por ese atentado, la fiscal Ana Noé pide 45 años de prisión para cada acusado por los delitos de asesinato y estragos, así como una indemnización de medio millón de euros para la familia. Junto al Ministerio Público, también acusa la familia de Puelles, la AVT y el Sindicato Profesional de Policía, que elevan las cuantías de las indemnizaciones.

Los etarras, ya condenados en firme como miembros de ETA, alegan torturas tras su arresto y han presentado al tribunal el reciente informe del Consejo de Europa que recoge las sospechas de malos tratos en España. En contestación, el Ministerio Público ha aportado la respuesta del Gobierno a ese informe y los archivos de las denuncias de torturas.

Un elemento clave para la acusación es la confesión de Zapirain tras su arresto en 2011, que incriminaba a todo el comando y que resulta especialmente valiosa porque se produjoante el juez. Además, en su domicilio los artificieros hallaron material suficiente «para construir varios artefactos completos» como el empleado con Puelles.

Según los investigadores, la elección de Puelles como objetivo se decantó por un golpe de suerte para el comando. Tenían anotadas numerosas matrículas de policías, y durante un encuentro del comando a Pastor le pareció reconocer una de ellas junto a unos bloques de viviendas. Era la de Puelles. Tras meses de vigilancia, una noche colocaron una bomba lapa que no llegó a estallar. Retiraron el artefacto y colocaron uno de otro tipo en su lugar. Lo hicieron Zapirain y Pastor mientras Etxebarria vigilaba. A la mañana siguiente sí funcionó. 

martes, 21 de mayo de 2013

Mueren 3 militares en una explosión tras un ejercicio


Los fallecidos eran tres veteranos desactivadores de explosivos con experiencia en Afganistán y otras misiones / Hay un herido grave

Ojo con Rajoy que está dispuesto a ceder ante la Cataluña, engreída, antipática, egoísta, insolidaria, excluyente, despilfarradora  y corruptaUna fuerte explosión en su base de Viator (Almería) terminó ayer con la vida de tres veteranísimos desactivadores de explosivos de la Legión e hirió a otros dos, uno de ellos de gravedad.

Un juez togado militar se puso ayer al frente de la investigación para aclarar un suceso que no es en absoluto habitual, aunque en los últimos tiempos se hayan producido dos dramáticos incidentes con explosivos en las Fuerzas Armadas.

El de ayer se produjo poco antes de las 14.30 horas en la base Álvarez de Sotomayor de Viator. Según informaron fuentes militares, la explosión fue de gran magnitud y cogió de lleno a los tres fallecidos, todos suboficiales de la Legión: los brigadas Antonio Navarro García y Manuel Velasco Román, y el sargento José Francisco Prieto González.

Ojo con Rajoy que está dispuesto a ceder ante la Cataluña, engreída, antipática, egoísta, insolidaria, excluyente, despilfarradora  y corruptaSegún las primeras informaciones, los militares habían finalizado un ejercicio rutinario y estaban realizando algún tipo de traslado de material en los locales de su sección, donde se almacena material con el que se realizan las prácticas.

Este tipo de ejercicios son habituales en las unidades de artificieros, que utilizan pequeñas cargas para simular los trabajos que posteriormente tendrán que realizar en escenarios como Afganistán, donde la detección y neutralización de artefactos forma parte de la rutina diaria para estas unidades.

Lo que se desconoce es lo que ayer hizo estallar de forma trágica el material. De averiguarlo se encargará la Guardia Civil, que se ha hecho cargo de la investigación a las órdenes del juez, y el Ejército, que ha abierto una investigación interna.

De lo que no cabe duda es de que los fallecidos conocían a la perfección el material con el que estaban trabajando. Todos ellos eran veteranos expertos en desactivación de explosivos, llevaban muchos años en el Ejército y habían participado en las principales misiones internacionales de las Fuerzas Armadas de las dos últimas décadas. Entre ellas Afganistán, por donde habían pasado los tres y donde habían trabajado en primera línea, desactivando los artefactos explosivos que los talibán dejan en las carreteras para atentar contra las tropas.

El brigada Navarro García, de 46 años y soltero, había ingresado en el Ejército en 1987, estaba destinado en la Legión desde 1995 y contaba en su currículo con participaciones en las misiones internacionales de Bosnia, Kosovo, Líbano y Afganistán.

El brigada Velasco Román, de 45 años, casado y con dos hijos, era también un veterano desactivador, que llevaba en las Fuerzas Armadas desde 1986 y en la Legión desde 2002. Había participado en misiones en Bosnia, República Democrática del Congo, Líbano y Afganistán, donde había sido condecorado por su trabajo.

El sargento Prieto González, casado y sin hijos, tenía 33 años, había entrado en el Ejército en 1998 y había estado en las misiones de Kosovo y Afganistán.

El herido grave es un sargento que fue evacuado al hospital de Torrecárdenas de Almería, donde fue operado por una fractura en el fémur. Al cierre de esta edición se encontraba fuera de peligro. El otro herido es una cabo primero, que recibió ayer mismo el alta médica.

Éste es el segundo gran accidente con explosivos al que tienen que hacer frente las Fuerzas Armadas en dos años. El anterior tuvo lugar el 24 de febrero de 2011 en la Academia de Ingenieros de Hoyo de Manzanares (Madrid), cuando cinco militares murieron en un accidente ocurrido mientras realizaban un ejercicio de desactivación de minas.

El accidente de ayer cogió al ministro Pedro Morenés en un viaje en Asia Central, que iba a durar hasta el jueves pero que fue suspendido. Morenés tiene previsto llegar esta tarde a la base de Viator.

lunes, 20 de mayo de 2013

«Me importa un pito»




Así responde el juez Gómez Bermúdez ante las críticas del director de EL MUNDO y del diario sobre la sentencia del 11-M

«Me importa un pito, jurídicamente el señor Ramírez es irrelevante». Así de sesudo y contundente se muestra el juez Javier Gómez Bermúdez ante las críticas y la opinión del director de EL MUNDO y del diario sobre la sentencia del 11-M en una entrevista con Jordi Évole en el programa Salvados, que La Sexta emitirá el próximo domingo.

El programa emite un vídeo en el que aparece Pedro J. Ramírez durante su intervención en la presentación del libro Titadyn. En la misma, el director de EL MUNDO, siguiendo el célebre J’accuse de Émile Zola, acusa a los 18 cargos policiales y judiciales cuya actuación ha impedido que se conozca lo que realmente ocurrió el 11-M. Y esa dura acusación es la que suscita la respuesta del juez.

Decía entonces Ramírez: «Yo acuso al juez Javier Gómez Bermúdez de negligencia profesional, al incluir en la sentencia graves errores materiales de carácter fáctico en relación al resultado de la pericia de explosivos; de inconsistencia intelectual, al no reflejar en la sentencia las consecuencias lógicas del resultado de la prueba pericial por él mismo encargada; de incoherencia personal, al defraudar las expectativas por él mismo alentadas cuando comunicó a las víctimas que algunos policías irían ‘caminito de Jerez’; de frivolidad, imprudencia y posible revelación de secretos, al colaborar en el libro de su esposa sobre el juicio, y de manipulación política, al hacer una presentación sesgada, tendenciosa y distorsionada de la sentencia. Vergüenza sobre vergüenza».

Gómez Bermúdez, que dice ser «juez las 24 horas» del día, también se pregunta si «hay alguien tan inocente para pensar que no hay presiones». Y él mismo se responde: «En el 11-M, yo tuve presiones del mundo mundial».

Respecto a las dudas sobre la autoría de la mayor masacre terrorista habida en España, Gómez Bermúdez se muestra despectivo. El vídeo promocional de la Sexta muestra un corte de Antena 3 en el que el presentador Matías Prats lee el siguiente titular: «La sentencia del 11-M descarta la implicación de ETA y deja el atentado más sangriento de la Historia de España sin autores intelectuales». La respuesta del juez es inmediata: «Eso es un invento». Por si queda alguna duda añade que «también hay gente en la sociedad americana que cree que Elvis vive».

Jordi Évole también le pregunta por los indultos y la contestación de Gómez Bermúdez tampoco es equívoca. «Me llama la atención el no indulto, por ejemplo el de Garzón. No entiendo como no está indultado».

Respecto a la liberación del líder de Batasuna, Arnaldo Otegui, no se pronuncia. «No le voy a dar mi opinión, pero léame los ojos», le pide a Évole.

Sí es más claro respecto a los papeles de Bárcenas. «Se les está dando, desde el punto de vista de la prueba, una importancia desmesurada», afirma. «La financiación ilegal o irregular de un partido político no es delito», añade antes de preguntarse: «¿Debería serlo? Creo que sí, pero no los es».

La simple promoción de la entrevista ya ha generado gran expectación en las redes sociales. Sus respuestas y sus formas llaman la atención de muchos telespectadores. Quizá porque, como él mismo reconoce en la entrevista, «a veces parece» que dice «las cosas de una manera casi, casi ofensiva».

«Jurídicamente, el señor Ramírez es irrelevante», afirma el magistrado

Papeles de Bárcenas:

«Se les está

dando una importancia

desmesurada»

domingo, 19 de mayo de 2013

Ziani intentaba tejer en toda España una red salafista



Ultimaba su expansión a Baleares, Aragón, Murcia, País Vasco y Valencia

Artur Mas declara a Cataluña en rebeldíaNourreddin Ziani estaba tejiendo una red de influencias que trataba de extender a todo el territorio nacional. Para el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), ése es uno de los motivos principales para defender su expulsión de España, que se produjo el viernes por la noche en la frontera con Melilla. Ziani, próximo a CiU y defensor/difusor de las ideas soberanistas en Cataluña, trataba de ampliar su «radio de acción» a la Comunidad Valenciana, Aragón, Baleares, País Vasco y Murcia.

Según consta en los informes remitidos por los servicios secretos al Ejecutivo, uno de sus principales proyectos era la creación de la Federación de Comunidades Religiosas para expandirse por toda España y actuar al margen de la Comisión Islámica de España (CIE), el máximo órgano de representación de los musulmanes en nuestro país.

Ziani, que ya ejercía de presidente de la Unión de Centros Culturales Islámicos de Cataluña, ha sido expulsado por impulsar el salafismo radical. ¿Hasta qué punto estaban detrás los servicios secretos marroquíes o, al menos, una parte de ellos? La incógnita está aún sin despejar.

Y el CNI, además de apoyar sus informes en datos, proporcionó a las autoridades que tenían que tomar decisiones material gráfico que avalaba que Ziani mantenía frecuentes contactos con representativas figuras del radicalismo salafista.

Ziani, además, aparece también en este material junto a Àngel Colom, presidente de la organización Nous Catalans, que ha sido la encargada de ejercer proselitismo entre la población extranjera en favor de la propuesta soberanista de Artur Mas.

En 2008, Ziani comenzó a tomar las riendas de la mezquita de Asalam de Vilanova del Camí (Barcelona). En abril de ese año ya se incorporó al Consell Islamic Cultural de Catalunya. De allí, según consta en los informes elaborados por el CNI para el Ejecutivo, fue expulsado, ya que se detectaba cómo trataba de controlar a los musulmanes «más radicales». Ya apuntaba maneras y se centraba en aquellos seguidores del islam con ideas más intransigentes. Sus objetivos eran claros desde el principio.

Antes de llegar a España, Ziani ya había sido expulsado de Bélgica. Fue «invitado a marcharse voluntariamente». Su tinte integrista no había pasado desapercibido para un país donde la presencia de líderes extremistas ha sido una constante durante los últimos lustros.

Estuvo trabajando en el consulado de Marruecos en Barcelona; es decir, para el gobierno del reino alauí. Su marcha, en 2011, se saldó con acusaciones y sospechas sobre corrupción en la expedición de pasaportes.

En 2010 creó la Unión de Centros Culturales Islámicos de Cataluña y logró tejer una red de control en todas las mezquitas de Cataluña. En todas puso un delegado de su máxima confianza. Y ahora, cuando ha sido expulsado, estaba en fase de expansión: Comunidad Valenciana, Aragón, Baleares, País Vasco y Murcia eran sus objetivos inminentes. Además, pretendía poner en marcha la Federación de Comunidades Religiosas para expandirse por toda España y descolocar como referencia a la CIE.

Según el informe elaborado por el CNI, Ziani ha mantenido frecuentes contactos, ha organizado congresos y ha desarrollado actividades en común con líderes e radicales, que están en el ojo del huracán de los servicios de inteligencia de medio mundo por un proselitismo que constantemente roza la ilegalidad. Entre estos perfiles de radicales se encuentran, por ejemplo, Mohamed Attaouil, Rachid Menda o Abdelhamid El Hyat. Con éstos ha estado en estrecho contacto Ziani. También aparecía en estos encuentros Younes Harrak.

Según los informes de los servicios de inteligencia, en 2011 participó en las jornadas salafistas que se celebraron en la mezquita Essalam de Figueras (Gerona). Allí acudieron varios «sabios» salafistas, como es el caso de Rachid Nafer. Ese mismo año, «organizó y financió» una visita a Baleares de otros líderes salafistas, como Abdelhamid El Hyat o, de nuevo, Rachid Nafer. Buscaba abrir vías al radicalismo en las islas.

En octubre, a las jornadas islamistas de Rosas en las que Ziani participó como uno de sus organizadores, acudieron de nuevo destacadas figuras del salafismo: Abdelhamid El Hyat o Mohamed Attaouil.

Al año siguiente, en abril, Ziani asistió también a un congreso salafista celebrado en Torredembarra (Tarragona) en el que impartieron conferencias el imam de Salt Rachid Menda, el salafista Omar Fares y Abdelkader Elchoua, otro de los destacados líderes salafistas europeos, todos conocidos entre los servicios de inteligencia y de información por su «difusión del radicalismo islámico».

Attaouil, promotor de la creación de un gran centro islamista en Salt, recibió el apoyo de Ziani en la tramitación y financiación de su proyecto. La iniciativa sigue adelante, aunque las inspecciones de trabajo han detectado ya cómo se está construyendo con el trabajo de inmigrantes en situación irregular.

El contacto entre Ziani y Attaouil ha sido intenso. Ziani organizó el I Congreso de Imames en Mataró, al que acudió de nuevo Attaouil y también el I Coloquio Internacional de Ulemas.
Los servicios de inteligencia advirtieron también de la relación estrecha entre Ziani y el salafista Abdel Hamid El Hyat, antiguo imam radical de Reus. Ziani organizó y financió el I Congreso Salafista en Murcia en febrero de este año, en el que el «líder religioso» fue uno de los principales invitados. Además, estaba ultimando un congreso de similares características en Huelva.

En el congreso de Murcia, El Hyat dio charlas en las que insultó al gobierno francés por la acción militar que estaba desarrollando en Mali. Reclamó protección para líderes radicales asentados en aquel país, como es el caso de Ansar-Alsharia.

Se vio con algunos de los líderes salafistas «más señalados» de la UE
Uno de sus planes era actuar al margen de la Comisión Islámica
Participó y organizó distintas jornadas a las que acudieron imames radicales
Fue acusado de irregularidades en la expedición de pasaportes de su país
 

‘Operación’ en el cuartel para sortear a Lasarte

La Guardia Civil releva a cinco agentes de Lodosa que fueron víctimas suyas
 
El permiso que por primera vez ha disfrutado el terrorista arrepentido Valentín Lasarte ha generado problemas inesperados en la Guardia Civil. Una de las condiciones era pasar los tres días fuera del País Vasco, para no herir a sus víctimas. El propio recluso se había ofrecido a ello y la Audiencia Nacional y el Ministerio del Interior hicieron suya esta limitación. El preso podía elegir dónde dormir y optó por Lodosa, feudo de UPN de 4.939 habitantes al sur de Navarra.
Lo que no sabían las autoridades era que en el pequeño y viejo cuartelillo donde debía firmar a diario viven y trabajan no tres, como trascendió primero, sino cinco agentes que estaban destinados en Arnedo –en La Rioja, a 25 kilómetros– cuando, el 17 de agosto de 1995, Valentín Lasartebuscó una matanza que causó 40 heridos.
La voz de alarma la dio el viernes por la tarde el colectivo vasco de víctimas, Covite. La Dirección de la Guardia Civil ordenó atajar el problema: evitar que los cinco agentes –que no resultaron heridos en el atentado aunque sus casas resultaron afectadas– se crucen con él. Por eso, según fuentes de Interior, han sido relevados de sus servicios este fin de semana.
Que los etarras no puedan residir en los municipios donde viven sus víctimas no aparece en la legislación, pero es una condición que a veces incorporan los jueces, además de una petición recurrente de las asociaciones de víctimas. Especialmente tras la experiencia de Pilar Elías, viuda del edil de UCD Ramón Baglietto, que debía cruzar todos los días por la cristalería que había montado uno de los asesinos de su marido a 50 metros de su casa en Azkoitia (Guipúzcoa). Su caso fue muy claro, pero en otros resulta difícil que los terroristas más sanguinarios de los 80 y 90 no coincidan con alguna de sus víctimas allá donde vayan; sobre todo si regresan a la pretendida Euskal Herria.
El protocolo varía mucho. En julio de 2012, antes de la tormentosa excarcelación del secuestrador de Ortega Lara Josu Uribetxeberria Bolinaga –que supuso la parálisis de la vía Nanclares mediante la concesión de beneficios penitenciarios a los arrepentidos, hasta ahora–, la Audiencia Nacional puso en libertad condicional a José Manuel Fernández Pérez de Nanclares y a Fernando Vicente de Luis Astarloa, sin prohibirles acercarse a Bilbao, donde residen sus víctimas, como pedía la Fiscalía. El tribunal dio la razón al juez central de Vigilancia Penitenciaria: plantear «a día de hoy» esa exigencia «carece de cualquier proporcionalidad».
Lasarte fue condenado a 340 años por participar en siete asesinatos en un tiempo récord (de 1993 a 1996), entre ellos, dos muy simbólicos: los del popular Gregorio Ordóñez y el socialista Fernando Múgica. Ha renunciado a ETA, pedido perdón a las víctimas y comenzado a pagar las indemnizaciones, pero las plataformas de afectados critican que no ha dicho todo lo que sabe para aclarar asesinatos sin resolver. El viernes fue seguido por una nube de medios en Lodosa porque el destino de su permiso ha trascendido.
Los guardias civiles no trabajan este fin de semana para no cruzarse con él
 
El premio a Otegi, cuestionado
L. I. / Bilbao
El delegado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, estudia recurrir el Premio Guernica por la Paz y la Reconciliación que el mes pasado se le entregó al dirigente ‘abertzale’ encarcelado Arnaldo Otegi. Urquijo ha enviado un requerimiento al alcalde de la localidad vizcaína, José María Gorroño (Bildu), para que le confirme que varios miembros del ayuntamiento, incluido el propio regidor, participaron en el fallo del jurado.

Si la concesión del galardón puede considerarse como un acuerdo municipal, el delegado vasco recurrirá esta decisión por la vía Contencioso-Administrativa, según fuentes de su equipo.
En su solicitud de información, Urquijo afirma que la distinción a Otegi es «atentatoria contra la dignidad de las víctimas del terrorismo» y puede vulnerar la Ley.

El jurado de los Premios Guernica estuvo compuesto por cuatro ediles (dos de Bildu, otro del PNV y el alcalde como presidente) junto a los directores de la Casa Municipal de Cultura y del Museo de la Paz de Guernica, un portavoz del grupo cívico Gernika Gogoratuz y un representante de la ciudad alemana de Pforzheim.

El PNV ha denunciado que Bildu desdeñó otra candidatura que estaba encima de la mesa, la de Gesto por la Paz, y presionó por que el tándem ganador fuera el compuesto por Arnaldo Otegi y el socialista Jesús Eguiguren.

El incomprensible caso de Francisco Javier Torronteras


LUNES, 11 DE MARZO DE 2013

Del Blog Los Caimanes Cabreados




Fue enterrado mucho antes de que se cumplieran las 24 horas de su defunción. No hubo autopsia, aunque ahora aparece "una", que les transcribo al final del post. Su tumba fue profanada y el cadáver, mutilado.

Uno de los sucesos más extraños de los atentados del 11-M fue la profanación de la tumba del miembro de los GEO de la Policía Francisco Javier Torronteras.

Como se recordará, Torronteras falleció en la explosión que costó la vida a los terroristas refugiados en un piso de Leganés. Su propia muerte llamó la atención porque, en principio, un policía con su experiencia no podía haber cometido lo que a todas luces fue un error de novato. Pero lo más extraño vendría justo después. Torronteras fue enterrado de manera completamente inusual: mucho antes de que se cumplieran las 24 horas de su defunción y, según parece, sin que se le practicara la autopsia. Después, como se sabe, la tumba fue profanada y el cadáver, mutilado, deformado y quemado hasta quedar irreconocible. Incluso se le amputó una mano. La versión oficial de los hechos asegura que a este cadáver quemado y mutilado se le aplicó la prueba del ADN y así se determinó que era Torronteras. Lo que algunos dudan es que el cadáver hallado de tal guisa, tan horriblemente profanado, fuera el mismo que estaba enterrado en el nicho.

¿Quién y por qué?

La pregunta es quién y por qué profanó la tumba. Nadie ha averiguado nada jamás. Se ha hablado de islamistas radicales en busca de venganza, pero sería la primera vez que hacían algo así, y desde luego fue la última. También se habló de simple gamberrismo, pero esta es una acción demasiado aventurada para simples vándalos. El hecho es que quienes profanaron la tumba de aquel valiente policía se tomaron la molestia de dejar el cadáver aún menos reconocible de lo que estaba. Teoría de la conspiración: alguien se llevó el cadáver original y puso en su lugar este otro. Y sin embargo, las pruebas de ADN verificaron que era Torronteras. Bien es cierto que a la opinión pública no trascendió cómo se hizo aquella prueba ni a partir de qué familiares directos.

Lo último que se supo del cadáver de Torronteras fue que se procedió a su incineración. A partir de ahí, este hilo de la densa trama del 11-M quedó literalmente cegado. Lo único que sobrevivió al episodio fue el nombre de un buen policía que murió en acto de servicio. Uno de los héroes del 11-M.

El 19 de abril de 2004, el cadáver del inspector Francisco Javier Torronteras, muerto en la operación de Leganés, fue sacado de su nicho y quemado con gasolina. Todo indica que era una terrible venganza porque las autoridades no entregaban los cadáveres de los terroristas de Leganés, pendientes de análisis y pruebas de ADN. Meses después, en agosto de 2004, un informe de la policía al juez Del Olmo señala a dos sospechosos, dos marroquíes llamados Abdelkader M. y Noureddine Y. La policía escribe que “pueden estar detrás de este hecho. (...) Abdelkader estuvo interesado en la obtención de un recipiente de gasolina días antes de la profanación. Se ausentó del trabajo dos días, 18 y 19 de abril, coincidiendo con la profanación”. Ambos trabajaban en un hotel de la A-2, a la salida de Madrid. “Son muy religiosos, cumplen con el ramadán y no beben alcohol. Se preocupan por saber si alguno de los alimentos que consumen contiene cerdo”. Abdelkader “comentó ante sus compañeros de trabajo y en relación a un atentado suicida en Israel que si era para ir contra los judíos, él era capaz de colocarse un cinturón de explosivos”.

Toda esta línea de investigación quedó frenada cuando el juez Del Olmo decidió que ese delito no era terrorismo y que debía ser otro juzgado –ordinario– y otra unidad policial –con menos medios– la que investigara. Los dos marroquíes ya no trabajan en el hotel y el caso languidece. Mientras, en el País Vasco, los autores de daños en el nicho de Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA, serán acusados de terrorismo.
Pues que le pregunten a éste que lo mismo sabe algo, se dice y se comenta que es el "arregla-pruebas"

Torronteras estaba el día 3 de abril disfrutando su día de fiesta con su esposa, ultimando detalles en la casa que que se estaban construyendo con el escaso sueldo de un policía  en Guadalajara, donde está el cuartel general del GEO. Buena parte de sus compañeros de unidad estaban de vacaciones y otros estaban en plena misión en Andalucía. A media tarde sonó su teléfono móvil. Era el comisario jefe de su unidad pidiéndole que se reincorporase de inmediato a su puesto. En Madrid está ocurriendo un hecho "muy grave", le dijo.

Torronteras no dudó ni un segundo. Se trasladó en coche de inmediato, junto a su esposa, al acuartelamiento del GEO. La esposa regresó a casa, nada más dejarlo a la puerta de la unidad policial, mientras que Torronteras salía urgentemente para Madrid con otros 14 compañeros. Todavía no sabían que deberían enfrentar un peligroso grupo de terroristas islámicos.

En Leganés tuvieron que esperar al equipo tedax para que les pusiera al corriente sobre posibles riesgos de explosivos en la guarida terrorista. Cuando entraban sabían con claridad que era muy posible no volver a salir. Una banda de asesinos en masa con armas de repetición y casi seguro con la suficiente dinamita como para no dejar a nadie vivo.

Es Torronteras quien sube y mete una carga controlada para abrir la puerta; es él quien baja y avisa a los compañeros que tienen paso libre.

Ante el umbral hay un geo que porta el escudo y por su complexión y equipo está preparado para frenar una explosión hacia sus compañeros. Ese geo, 1º en la fila de asalto, tiene problemas con su casco, no puede cerrarlo bien y los segundos corren... Torronteras se adelanta, coge el escudo y toma su puesto. Les instan a salir con las manos en alto y escuchan gritos desafiantes con algún disparo. Hacen el signo para lanzar los botes de humo, Torronteras se parapeta, los botes explosionan mientras se oyen gritos !Allah ahbar! En ese momento los terroristas, al ver el asalto inminente, decidieron activar parte de los explosivos que almacenaban e inmolarse. Hubo una tremenda explosión... Y luego silencio.

La onda expansiva lanzó a Torronteras hacia atrás golpeándole brutalmente contra la pared y produciéndole diversas heridas de consideración en cuello, muslo y una herida contusa en el occipital. En el Informe de Autopsia que obra en la Pieza de Leganés (realizado el 5 de abril de 2004), consta:

En la región posterior de la cabeza presenta una herida contusa con afectación de plano óseo, probablemente por proyección por onda expansiva contra un plano resistente.

Es decir, el cuerpo de Torronteras salió despedido hacia atrás y golpeó con la cabeza contra una superficie dura (una pared o similar)

En la herida de la parte posterior de la cabeza presentaba una fractura ósea. El hueso del cráneo tiene dos láminas, tábula externa e interna; ignoramos si sólo se afectó la tábula externa o las dos, pero en todo caso no hubo fractura abierta ni pérdida de masa encefálica (figuraría en el informe)

A nivel del triángulo de Scarpa derecho presenta la incrustación de un gran fragmento de ladrillo, que afecta el paquete vásculo-nervioso, donde ha presentado una hemorragia profusa por la arteria y vena femorales.

El triángulo de Scarpa es una región anatómica de la parte anterior y superior del muslo; el peligro de una herida allí es la sección de la vena y sobre todo arteria femorales, que puede causar la muerte en unos ocho minutos si no se recibe asistencia.

El fragmento de ladrillo penetró a través del traje de protección porque la protección abdominal y la del muslo no se continúan en la misma pieza, sino que dejan una separación necesaria para doblar la articulación.

La causa de la muerte fue un traumatismo cráneo-encefálico y una hemorragia con shock hemodinámico por la sección de la arteria femoral en el muslo, a nivel del triángulo de Scarpa.

Murió en acto de servicio, protegiendo a sus compañeros. Desde aquí, una oración por su alma y un recuerdo a su heroísmo.


viernes, 17 de mayo de 2013

Las víctimas denuncian a Mintegi por enaltecimiento


Rajoy da oxigeno a los parásitos sindicales al reunirse con ellosVíctimas del terrorismo, partidos y el delegado del Gobierno coincidieron ayer en rechazar la actuación de los líderes de la izquierda abertzale para impedir la detención de Urtza Alkorta, condenada por colaborar con ETA, en Ondárroa. Las críticas salpicaron a la consejera de Seguridad vasca, Estefanía Beltrán, a la que PSE y PP pidieron explicaciones sobre el retraso en el arresto y sobre la posible información previa sobre el dispositivo. 

La posición más dura fue la de Covite, que presentó una denuncia penal contra Mintegi por un presunto delito de obstrucción a la Justicia y enaltecimiento del terrorismo. Covite recuerda que la portavoz de EH Bildu afirmó que a la condenada se le arrestaba por «defender los derechos de este país», afirmación que para Covite es una muestra de que Mintegi «justificó la labor terrorista de la condenada y revistió de honorabilidad la actividad de apoyo a ETA».

En el ala opuesta se situó el diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano (Bildu), que ofreció un manual de desobediencia civil: «Cuando las órdenes son injustas, un buen gobernante no debe cumplirlas».

Encerrado tras salir de prisión

Lasarte disfruta el primer día de permiso sin salir de casa ni asomarse a la ventana

Rajoy da oxigeno a los parásitos sindicales al reunirse con ellosHablar de Lodosa es hablar de pimientos del piquillo. Valentín Lasarte, el etarra arrepentido del comando Donosti, condenado a más de 370 años de cárcel por su participación en siete asesinatos, respiró ayer aire libre en este municipio navarro en el primero de los tres días de permiso que le ha concedido la Audiencia Nacional en reconocimiento a su «evolución en clave de humanidad», en contra del criterio de la prisión alavesa de Zaballa en la que se encuentra recluido, del fiscal y del juez.

Su presencia pasó del todo desapercibida en Lodosa. Todo transcurrió como un jueves laborable normal. Los niños fueron al colegio, los jubilados jugaron en el bar a las cartas, los jóvenes quedaron para tomar una cerveza al salir del trabajo... Nadie reparó en su presencia porque quien participó en los asesinatos de Gregorio Ordoñez o Enrique Múgica, entre otros, no se dejó ver.

A su llegada, y tras firmar en el cuartel de la Guardia Civil, se recluyó en la vivienda de un familiar, al parecer una tía de San Sebastián que tiene la casa como segunda residencia, y no dio más señales de vida.

Lasarte, que si bien sostiene haberse arrepentido de sus actos se niega a colaborar con la Justicia para el esclarecimiento de algunos asesinatos, fue recogido por un familiar en la prisión alavesa, tal y como establecen las estrictas condiciones fijadas por la Dirección General de Instituciones Penitenciaras.

Para gozar de su primer día en libertad en 17 años, Lasarte debía escoger un municipio fuera del País Vasco en consideración con las víctimas de los atentados en los que intervino. Lodosa no pertenece al País Vasco pero, paradójicamente, sí forma parte de esa EuskalHerria que dibuja ETA.

En su primer día sin los barrotes de la cárcel se ausentó del exterior. Ni se asomó a las ventanas en las que se esconde de la realidad, sabedor de que en la calle iba a ser presa de los medios. La mayoría de las ventanas permanece tapada con cortinas que impiden ver su rostro. De elegir objetivos para su pistola, ha pasado a ser objetivo de las cámaras. Quienes habitan en la casa donde ahora se refugia le alertaron de esta incómoda presencia que trata de evitar a toda cosa. Durante el día, apenas se vio entrar en el edificio a un familiar portando bolsas con comida.

Lasarte tendrá mañana sábado, a escasos metros de la vivienda, una concentración convocada por la plataforma de apoyo a los presos de ETA Herrira. Aunque su figura es repudiada por el entorno radical tras renegar del pasado, no deja de ser una paradoja que sus primeros días de libertad coincidan con un acto en su apoyo de forma implícita como etarra encarcelado.


El PNV permite condenar la expresión ‘presos políticos’ de ETA


Se abstiene y consiente la iniciativa votada por PP, PSE y UPyD en el Parlamento vasco

El Parlamento vasco, de clara mayoría nacionalista, aprobó ayer una muy simbólica resolución que proclama que España «es un Estado de Derecho que garantiza plenamente los derechos y libertades», que no se persigue a nadie por sus ideas y que los presos de ETA no son «presos políticos», como defiende la izquierda abertzale. En Vizcaya prosperó algo parecido. Que saliese la iniciativa de PP y PSE, apoyada también por UPyD, vino motivado por la abstención del PNV, que hizo que los síes, 27, se impusieran a los noes, 21, para sorpresa de varios dirigentes constitucionalistas, convencidos de que su texto no iba a ser aprobado.

La iniciativa partió del PP. Borja Sémper remarcó que es «pedagógico» dejar muy claro que los presos de ETA «no están condenados por sus ideas, sino por matar». Rodolfo Ares (PSE) secundó estos argumentos: «Por mucho que Sortu y EH Bildu se empeñen en que en Euskadi y en España hay presos políticos, no es cierto. Lo reconoce Europa o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) [...]. Hablan de presos políticos en un intento de reducir la responsabilidad de quienes cometieron los asesinatos [pero] no van a poder reescribir la historia». Desde UPyD, Gorka Maneiro se pronunció en el mismo sentido, aunque lamentó no haber ido más allá y que se pidiera la tipificación como delito del uso de esta expresión en tanto que supone «justificar a ETA». Reclamó también la ilegalización de todas las marcas de la izquierda abertzale.

Desde la bancada radical, Julen Arzuaga respondió airado. A Ares le afeó que hablara de reescribir la Historia quien, a su juicio, no asume la responsabilidad en la muerte de Iñigo Cabacas. Y a Sémper le respondió: «¿Quién es el PP para decirnos qué pensar y cómo expresar lo que pensamos? Queréis defender la democracia, pero prohibiendo palabras la destruís». Le recordó, además, que cuando Arantza Quiroga presidía el Parlamento hubo «50» debates sobre esta cuestión sin que la hoy presidenta del PP lo impidiera.

El coportavoz de EH Bildu insistió en que sí hay «presos políticos», en que así lo creía hasta Kofi Annan, en que en el imperio español también llamaba «terroristas» a los que ahora son libertadores de sus naciones o en que Amnistía Internacional respalda su teoría de los «encarcelamientos políticos».

Sémper tuvo réplica fácil: «Amnistía Internacional ha condenado durante años los graves abusos cometidos por ETA. ¡Condenado! Reitera que no puede haber impunidad».
El PNV se puso de perfil en el debate y Maribel Vaquero, sin entrar en honduras, defendió que el foro idóneo para tocar estas cuestiones sensibles es la ponencia de paz que ya está en marcha. Los constitucionalistas, en cambio, le pidieron expresamente al lehendakari, Iñigo Urkullu, que apoyara la iniciativa por su especial importancia, dando por supuesto que no prosperaría. De hecho, los socialistas se felicitaron por el cambio de opinión «de última hora» del PNV, que no bloqueó la resolución.

Arzuaga también interpretó que el PNV había facilitado la aprobación de la iniciativa. Creían realmente que contarían con los nacionalistas para que no prosperara la resolución contra el concepto «presos políticos». De hecho, en una rueda de prensa urgente, sacó a relucir unas palabras de Joseba Egibar, el portavoz del PNV, pronunciadas en 1995. «Los presos de ETA son presos políticos. No tengo ninguna duda. Pensar lo contrario sería vivir en el autoengaño».

EH Bildu defendió que Kofi Annan se refiere así a los reclusos etarras

Asesinos y natos

El constitucionalismo vasco despidió ayer a Antonio Basagoiti con una victoria léxica: una resolución en la que se declara que los presos de ETA no son presos políticos. Llamar presos políticos a los terroristas encarcelados es construir un sintagma erróneo con dos piezas inobjetables. O con tres, si añadimos a la definición el gentilicio. El sintagma designa a los presos de conciencia en las dictaduras, a aquellos que con traspasar la frontera verían homologados los actos que les llevaron a la cárcel. El penado Javier García Gaztelu, Txapote de nombre artístico, es preso, se convirtió en asesino por motivos políticos y es vasco. Una de sus víctimas, José Luis López de Lacalle, fue un preso político y vasco durante el franquismo. Otra de sus víctimas, que afortunadamente salvó la vida con un tiro en la boca, José Ramón Recalde, también fue un preso y también político y también vasco. Político era también su secuestrado, Miguel Ángel Blanco, a quien asesinó el 12 de julio de 1997 en las afueras de Lasarte.

Los 21 cómplices morales de ETA que conforman el grupo EH Bildu, y que ayer lucieron camisetas blancas en solidaridad con el muro de Ondárroa, consideran que su correligionario Txapote, asesino múltiple y preso, es un preso político. Que es vasco resulta de una obviedad apabullante: mata a fuer de vasco, aunque se parece más a Breivik, el ultraderechista noruego que también por motivos políticos asesinó a 77 jóvenes laboristas en la isla de Utoya en 2011.

Algo ha mejorado el PNV también en estos años. Y hasta la Iglesia vasca. Ningún obispo vasco repetiría hoy la frase de Setién: «No son unos delincuentes que actúen con ánimo de lucro». La clave del asunto es que son unos delincuentes, no el móvil por el que actúan. Xabier Arzalluz dijo por la misma época, refiriéndose a los etarras: «No son unos asesinos sin alma». Es la misma cuestión: sí son unos asesinos. Que tengan alma o no es algo que no pertenece a las cosas de este mundo. «Y el alma sólo es de Dios», que diría el alcalde de Zalamea, pero ese asunto escapa a las competencias del Parlamento vasco.

Joseba Egibar echaba de menos que los batasunos no hubieran mantenido una resistencia activa o pasiva frente a ETA como la que mostraron en Ondárroa contra la detención de una lugareña condenada por colaborar con un comando de la banda. Por aquel entonces también habría estado bien que él mismo no hubiera lamentado que el entonces ministro del Interior «Mayor Oreja pretende reducir operativamente a ETA a la mínima expresión». Qué descaro.

Son asesinos –ahí está su obra– y son natos, pero no son asesinos natos. Lo hacen fríamente, sin motivos personales. La sangre que vierten es simbólica y no hay en sus crímenes nada personal, ninguna pulsión o pasión profunda capaz de explicar el comportamiento humano. No había nada personal, que diría Don Corleone, pero ni siquiera eran negocios, como explicó Setién. Sólo un odio abstracto en el que se han educado y que descargaron mortalmente contra sus 858 víctimas concretas.
No hay nada personal, que diría Corleone, pero ni siquiera son negocios, como explicó Setién

Interior expulsa al ‘espía’ catalanista por impulsar el salafismo radical

El Gobierno y el CNI pretenden una salida inminente y la Policía lo detuvo ayer mismo

El Gobierno ordenó ayer la expulsión del ciudadano marroquí Nouredin Ziani, próximo a CiU, difusor de la idea soberanista de este partido y presidente de la musulmana Unión de Centros Culturales de Cataluña (UCCC), por impulsar el salafismo en nuestro país por orden de los servicios de inteligencia marroquíes.

El expediente fue firmado por el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, quien asumió así la petición realizada la semana pasada por el CNI, que debía tener carácter inmediato y que fue acompañada por un informe elaborado tras tres años de investigaciones. La conclusión de dicho informe es demoledora, dado que se acusa a Ziani de estar actuando «en perjuicio de la seguridad nacional», en contacto con los imames salafistas en Cataluña y con los líderes radicales europeos, y a sueldo de Rabat.

Interior pretende la inminencia de la expulsión y, por esa razón, la Policía detuvo ayer mismo a Ziani y, al cierre de esta edición, permanecía arrestado, aunque su abogada había dicho a Efe que ya había sido devuelto a Marruecos.

El presunto espía marroquí puede recurrir la decisión en la Audiencia Nacional. Si su impugnación se produjese tras el abandono obligatorio del territorio español, carecería de efectos prácticos porque sería irreversible. Según fuentes jurídicas, si su recurso llega a tiempo, podría haber una paralización cautelar.

Una acusación penal requeriría de tiempo y de pruebas demostrativas de que Ziani iba a cometer una acción delictiva o estaba vinculado a una organización terrorista. La decisión administrativa, preserva las fuentes del CNI, le señala como el autor de una infracción muy grave según la Ley de Extranjería y se aplica cuando alguien pone en peligro la seguridad del Estado.

Se trata de una decisión que puede tener un alcance político en el ámbito interno y externo. Y también en el mundo del espionaje y el contraespionaje en el que siempre hay motivaciones secundarias que no salen a la luz. El informe del CNI indica que Ziani recibió «mandatos expresos» de los jefes de «determinados servicios extranjeros». No dice cuáles, pero las fuentes consultadas señalan a los servicios marroquíes, circunstancia que, en el peor de los casos, implica una acusación muy grave contra las autoridades del reino alauí –de la que pueden dolerse alegando que siempre han ido en contra del salafismo– y en el mejor de los casos puede ser una advertencia para que sus espías no se extralimiten.

Desde el punto de vista interno, Ziani supo ganarse la confianza de Ángel Colom, presidente de la organización Nous Catalans, que ha estado ejerciendo el proselitismo entre la población extranjera residente en Cataluña en favor de la propuesta soberanista de Artur Mas. Aparte de compartir la sede de UCCC con Colom, Ziani estuvo presente en los actos de CiU en la última campaña electoral catalana. Tras la petición de expulsión por parte del CNI, tanto ERC como algunas voces de CiU y CDC acusaron al Gobierno de perseguirle por sus ideas. Pero la Generalitat moderó estas acusaciones y hasta negó que Ziani estuviera incluido en su estrategia independentista por prudencia: si las acusaciones de Ziani son ciertas y el marroquí hubiera involucrado a sus amistades salafistas en el proyecto soberanista, el independentismo quedaría en una difícil posición. En cualquier caso, los Mossos saben al menos una parte de la historia porque, según el CNI, participaron en la investigación.

Según el informe, Ziani ha impulsado campañas contra el Estado español, «ha buscado y recibido el apoyo» de imames salafistas como el de Reus, (Elayad), Salt, (Menda) y con Houzi, la autoridad religiosa que encabezaba las listas de radicales en las Fuerzas de Seguridad (él asegura que para integrarlos); y, por ejemplo, presentó un proyecto de viviendas sólo para musulmanes, cuya idea era el aislamiento con normas propias.

El secretario de Estado respondió con rapidez a la petición del CNI

España le acusaba de poner en peligro su seguridad por orden de Rabat

miércoles, 15 de mayo de 2013

La Ertzaintza arresta a Alkorta tras desalojar a decenas de proetarras


CONCENTRADOS PARA EVITAR UN ARRESTO

Los agentes tuvieron que desalojar persona a persona a decenas de proetarras antes del arresto de la colaboradora de ETA Urtza Alkorta.




Además de Alkorta, la Ertzaintza ha arrestado a otras dos personas | EFE



LD/AGENCIAS 
La Ertzaintza ha arrestado, a las diez de esta mañana en la localidad vizcaína de Ondarroa, a Urtza Alkorta, sobre la que pesaba una orden de detención por colaborar con ETA.
Para lograrlo, los agentes han tenido que desalojar persona a persona el puente de Ondarroa, donde se apostaban las personas que, desde el viernes, se concentran en el municipio para intentar evitar el arresto y que cuentan con el respaldo de la alcaldesa del municipio,de Bildu, y de la portavoz de EH Bildu en el Parlamento vasco, Laura Mintegui, que ha llegado a pedir a los agentes que desobedezcan.
Según el Departamento de Seguridad vasco, la Ertzaintza ha practicado dos detenciones y ocho identificaciones en la operación. Las dos personas detenidas están acusadas de atentado contra agentes de la autoridad. La Policía vasca abrirá diligencia a los otro ocho por negarse a identificarse.

Además, un total de 13 ertzainas han resultado contusionados.Según fuentes del gobierno vasco, han sufrido contusiones debido a la resistencia opuesta por los concentrados en el lugar con la intención de impedir la detención.

Un "circo propagandístico"

Tras lo ocurrido, el parlamentario de UPyD Gorka Maneiro ha calificado de "circo montado por la izquierda abertzale" el hecho de que la Policía vasca haya tenido que desalojar persona a persona a los concentrados.
En declaraciones a esRadio, Maneiro ha destacado que lo que estaban haciendo los manifestantes es "intentar que un delincuente no sea detenido por la Policía". En opinión de Maneiro, el Gobierno vasco "ha tardado demasiado tiempo en actuar. Tenía que haber sido detenida antes".

Una colaboradora de ETA en busca y captura

El Tribunal Supremo ratificó la condena de cinco años para la joven vizcaína por colaborar con ETA, y poco después le dieron un plazo de 10 días para que se presentara en la cárcel. Alkorta no obedeció la orden y desde entonces se encuentra en busca y captura.
El alto tribunal también ratificó la sentencia que condena, además de a Alkorta, a penas de entre tres y ocho años de prisión a los miembros y colaboradores de los grupos Kresala y Tontor Ibon IparraguirreAsier Badiola y Javier Zubizarreta.
Alkorta fue detenida en enero de 2010 en Ondarroa y se le incautó documentación en su domicilio. Horas después, la Ertzaintza localizó un zulo con explosivos a las afueras de la localidad vizcaína. Como consecuencia de la operación de la Ertzaintza fueron detenidos siete miembros de la banda terrorista que guardaban 40 kilos de explosivos en diferentes zulos en una zona de monte en las proximidades de Ondarroa, próximos unos a otros. La Policía vasca se incautó también de un importante número de componentes para la fabricación de artefactos explosivos, incluidos detonadores, temporizadores y cordón detonante, todo en condiciones de ser utilizado
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