sábado, 28 de mayo de 2016

El artículo póstumo de Fernando Múgica



Libertad Digital

 - 09:06:51 - 
Hoy publica el periódico digital El Español, de Pedro J. Ramírez, un artículo póstumo de Fernando Múgica, elaborado a partir del prólogo de un libro que estaba escribiendo. Permítanme recomendarles que entren Vds. a El Español para ver el artículo completo. Y que, como aperitivo, les lea los párrafos iniciales de ese artículo:
Una de las personas más importantes del Gobierno de Aznar me hizo varias confidencias junto al mar. Fueron muchas horas de conversación durante dos días de verano. Hubo solo un mensaje que repitió en tres ocasiones.
"A mí lo que siempre me ha fascinado" -me insistió- "es por qué no has tenido problemas físicos. Sigues empeñado" -se refería claro está a la investigación sobre el 11-M- "en pasar de la cascarilla. Lo que me asombra es que a tu edad sigas con esa fantasía de que vas a poder llegar más allá de la espuma de lo que pasó. Estás loco. Tú eres perfectamente consciente de que en el momento en que traspases la espuma de la realidad duras exactamente 24h".
Y tenía razón. El conjunto de datos de la investigación policial que dio lugar al sumario y, más tarde, a la sentencia del 11-M constituyen una simple y gigantesca cascarilla. La razón de Estado, apoyada con el doble estímulo del terror y las prebendas, se impuso entre las fuerzas del orden para fabricar esa espuma envolvente que tanto nos ha distraído.
Los más escépticos entre los periodistas, los políticos y los agentes de la ley, fuimos laminados. A otros se les estimuló con reconocimientos, ascensos o traslados a diferentes embajadas. Se colocó en puestos clave de control a tres policías incondicionales del nuevo Gobierno, aunque para ello tuvieran que sacrificar durante una temporada a la maquinaria engrasada y eficaz de la Unidad Central de Inteligencia. Se controlaron llamadas y ordenadores. Se cambiaron cerraduras y protocolos.
Al final, unos antes y otros después, todos los cuerpos de seguridad terminaron apoyando una versión en la que cada cual trató de introducir a sus culpables. Fue una batalla sin cuartel, y contra reloj, de fabricación de pruebas, camuflaje de listados de teléfonos y tarjetas y terminales que llegaron a detenciones anticipadas y arbitrarias.
Uno de los errores más grandes que hemos cometido a lo largo de la investigación es considerar que las Fuerzas de Seguridad del Estado actuaron desde el primer momento con una única intención.
La realidad es que en los primeros dos meses tras el 11-M se produjo una batalla salvaje entre los distintos organismos policiales y de inteligencia. Cada grupo se enrocó, se impermeabilizó por instinto, ante la brutal sorpresa de los atentados. Cada departamento razonaba, dentro de su muralla, que si no habían sido los suyos, ni la gente que ellos controlaban, tenían que estar implicados los demás. Se montaron, unos a otros, escuchas y seguimientos porque nadie se creía que aquellos primeros personajes que ciertos departamentos de la policía presentaban como autores tuvieran nada que ver con lo sucedido.
El asunto era muy grave así que se exigieron pruebas de fidelidad, se desenterraron viejas hermandades de los años 80 y 90, como el clan de Valencia, los de Barcelona o los guarreras de la vieja Brigada de Interior. Tardaron varias semanas en ponerse de acuerdo y al final lo hicieron convencidos de que seguir por ese camino nos podía llevar a todos a una catástrofe mucho mayor de la que había sucedido.
La matanza ya no tenía remedio. El cambio político no tenía marcha atrás. Hubo un juramento por el que nadie iba a responsabilizar de nada a ningún colega si se llegaba a un consenso férreo sobre los culpables. El linchamiento público de Agustín Díaz de Mera, ex Director General de la Policía, -un político que no pertenece al Cuerpo- cuando quiso salirse del guion, camina en esta dirección.
Un oficial antiterrorista de la Guardia Civil definió la situación, delante de sus hombres, de una forma impecable: "El PP ya está jodido hagamos lo que hagamos. Esto se lo van a comer los moros. Son tan gilipollas que al final ellos mismos van a convencerse de que lo han hecho. Se acusarán mutuamente para salvar el culo. Y el que hable, ya sabe, está muerto".
Una consigna parecida caló en todos los estamentos de seguridad. No faltaban, claro está, los que aplaudían con las orejas por el cambio de régimen que los atentados habían alentado. La marcha del odiado Trillo o del prepotente Aznar -¡cómo aplaudían los de Información de Zaragoza en la noche del 14-M!- era un alivio para muchos. Pero la conspiración de silencio rebasó cualquier inclinación política.
Antes de llegar a ese pacto hubo una batalla sorda por averiguar implicaciones y complicidades. Todos querían guardarse munición -y lo hicieron- por si venían mal dadas...
La sentencia no ha sido más que la consagración salomónica de la parte de la versión oficial que resulta suficiente, de cara a la galería, para pasar página por parte de las distintas corrientes. Ha dejado al descubierto, sin embargo, suficientes lagunas como para que nadie pueda proclamarse vencedor.
Hasta aquí el aperitivo. El artículo de Múgica es mucho más largo y conviene leerlo despacio en su totalidad. Así que entren en El Español y léanlo.
No coincido con todos los detalles que en ese artículo se exponen, pero sí con las líneas maestras: le versión oficial del 11-M – difusa, contradictoria e incompleta – es una monumental patraña improvisada después del atentado. E improvisada no por uno, sino por varios grupos distintos, todos los cuales querían tomar el control de las investigaciones introduciendo sus propias pistas falsas, sus propias trampas y sus propias cabezas de turco. Había que decidir a quién cargarle el muerto de la masacre y lo malo es que cada grupo en liza quería construir su propia historia y evitar que los demás ensamblaran la suya. De ahí que los distintos aspectos de la versión oficial no encajen ni a martillazos. Y todos ellos jugaban contra reloj, primero por las elecciones y luego para evitar que algún otro grupo se adelantara en la introducción de pruebas falsas y se hiciera con el control de la instrucción sumarial. De ahí la inmensa chapuza de alguna de las pruebas inventadas.
Como por ejemplo la madre de todas las pruebas, la mochila de Vallecas, en la que cometieron el error de introducir metralla, a pesar de que en los cuerpos de las víctimas del 11-M no había metralla terrorista. Parece un error excesivamente grosero hasta para el más chapuzas de los chapuzas, hasta que uno se da cuenta de que tuvieron que improvisar aquella mochila a toda prisa durante la tarde del 11-M, cuando los datos eran confusos y las informaciones, los rumores y las conspiraciones se sucedían a toda velocidad.
Pero lo más llamativo, leyendo el denso artículo de Múgica, son los silencios: los silencios de aquellos que están siempre dispuestos a ver conspiraciones de la CIA en cada atentado islamista y que en el 11-M tropiezan con una barrera insalvable que les impide incluso pensar en el tema. Los silencios, por ejemplo, de los willytoledos de este mundo, dispuestos a denunciar como operaciones de falsa bandera los atentados de Paris a partir de los indicios más endebles, y que sin embargo callan con el 11-M, a pesar de las abrumadoras pruebas de manipulación, de falsificación y de montaje. ¡Milagros de la programación social!
En realidad callan precisamente porque hablar significaría reconocer cómo nos manipularon a todos, cómo dividieron a los españoles en dos bandos: si es Vd de derechas, tiene que creer que ha sido ETA; si es Vd de izquierdas, tiene que creer que fue Al Qaeda. Y todo con el objetivo de que la opinión pública no llegara a plantearse la cruda realidad: ¿y si no ha sido ninguno de los dos? ¿Y si no fueron ni ETA, ni Al Qaeda?

La mejor manera de que la sociedad no se cuestione las manipulaciones, por groseras que sean, es enfrentar a unos contra otros e introducirles en una disyuntiva falsa con la que ocultar la verdadera explicación: que el 11-M fue una operación de inteligencia, no un atentado terrorista.

domingo, 3 de abril de 2016

Así se preparan los TEDAX de la Policía Nacional

 

Las Provincias











vídeo
Un TEDAX durante su entrenamiento. / Policía Nacional

  • La unidad especialista en desactivación de artefactos explosivos fue creada en 1975 y ampliada en 2004 para combatir el terrorismo

Un vídeo publicado por la Policía Nacional muestra la manera en la que se prepara la unidad de Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX). Ésta nació en el año 1975 ante la creciente presión terrorista y en diciembre de 2004 aumentaron sus competencias sobre incidentes NRBQ (riesgos nuclear, radiológico, biológico y químico), naciendo la figura del especialista TEDAX-NRBQ. El grupo está encuadrado en la Comisaría General de Información, órgano encargado de la lucha antiterrorista.
La misión de los TEDAX-NRBQ es intervenir y actuar ante la presencia y detección de supuestos artefactos explosivos e incendiarios y de todo tipo de agentes NRBQ, así como la recogida, transporte, análisis e investigación de los mecanismos, elementos y restos de dichos artefactos y de las sustancias NRBQ.
La Especialidad tiene un despliegue nacional, con grupos estratégicamente distribuidos en las grandes urbes, que permite dar respuesta a los riesgos de artefactos explosivos y agentes NRBQ en todo el territorio español de forma rápida y eficaz.
En la formación y actualización permanente del TEDAX-NRBQ, que ha intervenido a lo largo de su historia en más de 350.000 incidentes relacionados con bombas o riesgos nuclear, radiológico, biológico y químico, siempre tienen presente que "el primer error es el último".

martes, 29 de marzo de 2016

Boletín Oficial del Estado: viernes 18 de marzo de 2016, Núm. 67



I. Disposiciones generales

MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE

Educación infantil. Currículo
Educación Secundaria Obligatoria. Bachillerato. Currículo
Resolución de 14 de marzo de 2016, de la Dirección General de Evaluación y Cooperación Territorial, por la que se publican los currículos de la materia de Religión Islámica en Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato.

domingo, 27 de marzo de 2016

Un tipo corriente frente a una bomba

El periódico

Los TEDAX de la Policía Nacional, creados para desactivar todo tipo de explosivos y en pleno auge del terrorismo en España, cumplen 40 años

"No hay ningún cable rojo y ningún cronómetro descuenta los segundos que faltan para que estalle un artefacto", cuenta el inspector Manuel Antillano

Un tipo corriente frente a una bomba
ALBERT BERTRAN

Sábado, 26 de marzo del 2016 - 23:40 CET
29 de octubre de 1993. 16:40 horas. ETA ha dejado un coche bomba en el aparcamiento de la estación de Sants de Barcelona. La banda terrorista ha realizado una llamada avisando de la colocación del artefacto. La amenaza ha detenido el trayecto de todos los trenes que estaban a punto de entrar en la capital catalana. En el subsuelo de la estación de Renfe, los andenes de todas las vías están desiertos. Han sido más de 3.000 las personas desalojadas. En la planta superior, solo queda la policía. Los agentes han tejido un cordón de seguridad que aísla el vehículo sospechoso. Al frente del dispositivo, un hombre arrastra un pesado teléfono móvil e informa puntualmente a las autoridades sin perder de vista el coche bomba.
Es el responsable de desactivarlo y acaba de tomar una decisión: no lo hará, dejará que explote. Sabe que la llamada de ETA tiene visos de ser verídica. Y que cuando lo es, la hora de la detonación incluida en el aviso acostumbra a ser precisa. Bajo esa premisa, ya no queda tiempo para tratar de neutralizarlo. Aunque su decisión no gusta a nadie, se mantiene firme. De nuevo, suena su teléfono:
-¿Por qué no has descongelado la merluza que te pedí que sacaras del congelador?
-Cariño, lo siento, no es un buen momento.
-¿No es un buen momento? Pues ya me dirás qué cenaremos hoy.
-Lo siento, de verdad, se me ha olvidado. Luego te llamo, estoy ocupado…
-¡BOOOM!
Hoy el inspector Manuel Antillano, con más de 25 años de servicio al frente de la unidad TEDAX, sigue sin atreverse a llevarle la contraria a su mujer y durante la entrevista mantiene que aquella bronca se la merecía. La anécdota refleja bien que dentro de los muñecos 'Michelín' que se acercan a desconectar bombas solo hay personas normales, tipos corrientes que se olvidan de descongelar el pescado.
El inspector detesta la imagen que Hollywood ha dado siempre de su trabajo. “No hay ningún cable rojo y ningún cronómetro descuenta los segundos que faltan para que estalle. Desafortunadamente, tampoco trabajas junto a una bella mujer que te regala un beso de tornillo si logras desarmar el explosivo”, comenta entre risas.
Estos especialistas del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) han desarmado explosivos “de ETA, del GRAPO, de Terra Lliure y de varios movimientos anarquistas”. Antillano prefería toparse con las bombas que fabricaban los terroristas 'abertzales' que con los “gazpachos” que preparaban "algunos anarquistas". Los primeros “estaban bien formados” y en contacto “con organizaciones internacionales”. Sus artefactos “estaban trabajados” y suponían “un desafío”. Los segundos dejaban “chapuzas” muy “inestables” que no había “por dónde cogerlas”, asegura.

LOS TEDAX CUMPLEN 40 AÑOS

La unidad TEDAX se creó con una orden ministerial de carácter reservado firmada en 1975. “La generalización en la sociedad contemporánea del uso de artefactos explosivos para fines ilícitos… hace necesaria la creación de equipos especializados para la desactivación o destrucción y examen de tales artefactos”, rezaba el comunicado.
Hasta entonces, cada vez que los policías se daban de bruces con una bomba, tenían que llamar a los artificieros del ejército, los únicos que disponían de conocimientos sobre arsenal militar. Pero con la aparición del terrorismo moderno llegó un nuevo tipo de explosivos que no habían sido fabricados por la industria armamentística ni estaban en manos únicamente de los militares. En realidad, la globalización, de la mano de las comunicaciones e internet, no tardó en aclarar que con voluntad de atentar se podía conseguir casi cualquier arma.
En 1995, por ejemplo, una organización criminal lanzó gas sarín en el metro de Tokio (Japón). Murieron 13 personas y resultaron heridas medio millar. Un arma química contemplada para ser usada en conflictos bélicos que se liberó en una ciudad sin guerra. Ataques como este obligaron a reformular el perfil de técnicos como Antillano y añadió más letras al nombre de su unidad: TEDAX / NRBQ (Nucleares, Radiológicos, Biológicos y Químicos).
Para encajar en esta unidad, los psicólogos de la policía nacional (o de los Mossos d’Esquadra) buscan personas “estables emocionalmente”, con capacidad para “concentrarse, analizar y tomar decisiones”. Agentes de sangre fría que deberán conjugar el estrés de la dinamita con la vida más familiar. 
Por eso, como hizo el 29 de octubre de 1993 el inspector Antillano, que no le contó a su mujer porqué había olvidado sacar la merluza del congelador –de hecho, se enterará ahora si lee esta noticia–, los TEDAX optan por ocultar información a sus seres queridos "para protegerlos". Para que no sepan que algún día podrían desintegrarse durante su jornada laboral.

lunes, 21 de marzo de 2016

Con un corazón a prueba de bomba

 

 

Diario de León.es 

un grupo de élite en la policía nacional

Los míticos Tedax cumplen cuarenta años de existencia; en León han sumado más de 150 intervenciones, una de las cuales le costó una mano a uno de sus componentes. Ocho especialistas componen ahora la unidad


17/03/2016
  • Ángel Lobato, con un espectacular traje NRBQ. F. OTERO -
    Ángel Lobato, con un espectacular traje NRBQ. F. OTERO -

miguel ángel zamora | león
En lo que el robot va realizando sus movimientos, a Jesús le sale la sonrisa irónica y el comentario cariñoso. «Es el noveno componente del grupo». Los Técnicos Especialistas en Desactivacion de Artefactos Explosivos (TEDAX) tienen una unidad de ocho miembros en León. «Si quieres ser un Tedax hay que vivir como un Tedax. Y eso implica estar disponible 24 horas al día y siete días a la semana. Y el buen Tedax además se ofende si no se le llama aunque esté en casa».
Jesús Pérez Pereña es el responsable del equipo del la Comisaría de León. Las actuaciones más destacadas en la capital han sido algunas de las casi 150 que se contabilizan. El atentado que acabó con la vida del Comandante Cortizo y la actuación el día de la Constitución de 2004 en el Bar Lleras que salió bien «por la rapidez con la que se actuó».
Desde León se desplazaron efectivos a Burgos para actuar en un tren que viajaba a Madrid y llevaba una maleta con explosivos a bordo. «Analizamos la trayectoria del tren y la más lógica por condiciones para trabajar era aquella. Fue en el año 2003 y se desactivaron más de 20 kilos de dinamita en la intervención».
«Es un trabajo que conlleva un riego y no siempre ganas la partida. Son artefactos hechos para dañar y cada uno tiene su manera. Hemos tenido dieciséis víctimas en todo el país, y muchos heridos. En León la desactivación de unas carcasas le costó la amputación de una mano a uno de nuestros compañeros en 1986. Parecen muchas víctimas y está mal decirlo, pero para la cantidad de intervenciones que hacemos, son muy pocas víctimas».
Ampliamente especializado y muy bien dotado de material técnico, el equipo de León trabaja en bloque. La Policía tiene que estar preparada para todo este tipo de amenazas «que ahora mismo no existen, pero para las que hay que estar preparados. Esta especialidad es muy vistosa, pero al policía lo que le lleva a trabajar en esto es el ansia de servicio. Hubo años en que no había forma de meter a nadie nuevo porque había mucho riesgo y ahora sin embargo tenemos muchas propuestas. Lo que pasa es que no basta con presentarse. Se pide mucho y son pocos los que llegan. Solamente estamos cubriendo las jubilaciones. El curso de TEDAX es el más largo, con 1.400 horas lectivas que son quince o dieciséis meses. Se exige conocimiento en física, química, electrónica, biología... Y luego el tema psicológico exige unas aptitudes que no todos tienen. Por eso el que entra, está muy bien preparado»
Desde el inicio de la intervención el Tedax es autónomo. «Cada uno es capaz de trabajar con todos los materiales disponibles. Desde 2004 asumimos el NRBQ por la crisis del ántrax y hubo muchas intervenciones con los sobres. El que no tenía idea de hacerlo, al verlo en prensa empezó a hacerlo. Empezamos a trabajar con detectores químicos y radiológicos y tenemos que estar al tanto del tipo de lucha al que nos enfrentamos. Lo que pasa es que eso implica mucha tarea de mantenimiento. Las incidencias de NRBQ necesitan apoyo de Bomberos y sanitarios, pero estamos capacitados para trabajar desde nivel 3 hasta nivel total».

miércoles, 9 de marzo de 2016

Carta de la hija de un matrimonio asesinado por Rekarte




'Ni con tres vidas que vivieras cumplirías tu condena'
Eutimio y Julia junto a sus hijos: Silvia y Jesús 
 
·         'Recuerdo ver la cena que mi madre había preparado para el día en el que tú que decidiste apretar el botón'
·         'Todo era dolor, y 23 años después sigue siendo dolor..'
o    'Serás hoy ex etarra, pero siempre un asesino
A un sabiendo el dolor que ello me iba a suponer, no pude evitar el pasado domingo ver la entrevista que se le hizo al asesino de mis padres. Jamás me hubiera imaginado que un medio de comunicación aupara así a alguien que ha destrozado a tantas familias por el mero hecho de decir que se arrepiente... ¿Qué país, salvo el nuestro, haría semejante barbaridad? Y todo sin avisarnos a los familiares de sus víctimas de que esto iba a ocurrir. Así, sin más, nos le hemos tenido que encontrar en la TV contando sus "hazañas" que parece ser que son dignas hasta de escribir un libro...
Se atreve a decir que se arrepiente, que nos pide perdón. ¿A quién? ¿Cómo? ¿Así, por televisión? No, perdonen, pero no... A mí, este tipo nunca jamás ha intentado pedirme perdón. Y yo me pregunto: si algún día lo intentara, ¿cómo sería? "Hola, Silvia. Mira, quería pedirte perdón por haber matado a tus padres en lo mejor de sus vidas y por haberos dejado a tu hermano y a ti indefensos ante la vida. Y no sólo durante los 20 años que yo pasé en la cárcel, no, sino para toda vuestra existencia". Claro, visto así, la verdad que es un poco complicado lo de pedir perdón. Es más fácil escribir un libro y que te lleven por las televisiones como si de un héroe se tratara porque, claro, con 19 años eras tan joven que no sabías lo que hacías.
Pues mira, te voy a contar una cosa. Al poco de que mataras a mis padres, un periodista me preguntó si me gustaría la pena de muerte para vosotros. Supongo que, siendo casi una niña y con el sufrimiento tan insoportable que estábamos padeciendo, esperaba que le contestara que sí. Y no fue así. Le dije que sólo deseaba que te pudrieras en la cárcel acordándote de mis padres durante cada uno de los días que vivieras...
...Pero cuál es mi sorpresa, 23 años después, cuando escucho que te preguntan por sus nombres ¡y ni los sabes! Yo tengo el tuyo grabado a fuego desde el 19 de febrero d e 1992...
...Por un momento trato de ponerme en tu lugar y, si yo hubiera matado a tus hijos y verdaderamente estuviera arrepentida, no sólo sabría sus nombres, me habría interesado por saber qué fue de vuestras vidas y en qué podría ayudar. Pero claro, tú y yo no tenemos nada que ver. Yo jamás habría podido arrebatarte lo que más quieres en tu vida. Ni a ti, ni a nadie...
...Pues bien. Visto que en 23 años no te has molestado en saber sus nombres,te los voy a decir yo: Eutimio y Julia. En nuestra casa, Papá y Mamá...
...Aquel miércoles a las 20 horas, mientras tú decidías si sacar el mando o no, ellos tenían 42 y 43 años. Los mismos que tú ahora, ¿verdad? Mi padre había ido a recoger a mi madre a su trabajo y regresaban a casa para reunirse con sus hijos: con mi hermano Jesús, que dos días antes había cumplido 16 años, y conmigo, Silvia, un poco mayor que él. Éramos demasiado jóvenes para quedarnos solos. Aunque, la verdad, no creo que exista una edad apropiada para ello... Yo llegué a mi casa y me extrañó no ver luz en la cocina. A los cinco minutos sonó el timbre. Era una vecina que, con los ojos llorosos, me pidió que fuera a su casa. Allí estaba mi hermano que, desconcertado por el revuelo y la presencia de la policía, me preguntaba a mí qué era lo que estaba pasando. Pero yo estaba igual de perdida que él. Nos llevaron al hospital donde, finalmente, nos dieron la terrible noticia. El mundo se abrió bajo nuestros pies. ¿Cómo podía ser cierto aquello? Jamás volveríamos a verles, a sentir sus abrazos ni a reír juntos... "¿Quién cuidará de nosotros?", me preguntaba mi hermano sintiéndose más niño que nunca. Recuerdo intentar tranquilizarle diciéndole que no se preocupara, que yo cuidaría de él. "El lunes volveremos a casa y verás como yo puedo hacerlo", le dije... ¡¡¡Pero si aún era una niña yo también!!! Recuerdo el silencio tan horroroso que se sentía en casa sin ellos, y el impacto que me causó ver la cena que mi madre había dejado preparada el día en que tú, Iñaki Rekarte, decidiste apretar el botón. Dolor, todo era dolor... y, 23 años después, sigue siendo dolor.
También recuerdo tu detención, estabas acogido en casa de un sacerdote, tremendo sinvergüenza...
...Quise ir al juicio para poner cara a los asesinos de mis padres. tú saliste con el pañuelo de los sanfermines, me miraste, levantaste la mano y gritaste "¡Gora eta!"...
...Y así de vuelta a casa. No le contaba nada de esto a mi hermano, tratando así de evitarle más sufrimiento... Es así como comenzó nuestra nueva vida, una cuesta arriba demasiado dura como para tonterías. Nos has privado de muchos besos, abrazos, Navidades y cumpleaños... Nos has privado de muchas alegrías y también de muchos momentos de pena que sólo pueden ser aliviados por el abrazo cálido y reconfortante de unos padres. Nos has privado de mucha vida... Y no sólo a nosotros. También a sus propios padres, hermanos y ahora nietos. Sí, porque yo, al igual que tú, tengo hijos y también tengo que explicarles las cosas. Y créeme que, si a los mayores nos cuesta, es difícil que unos niños entiendan que el malo no está en la cárcel, sino en un plató de televisión... ¡Qué país éste el nuestro..!
... ¿Y dices que has cumplido tu condena? sí, claro. da gracias a que vives en el paísque vives. Léete la sentencia. Yo lo he hecho varias veces. Espero que la hayas adjuntado en tu libro...
...Ni con tres vidas que vivieras, cumplirías tu condena.
¿Y qué hay de las indemnizaciones que el Estado pagó por ti..?
...Me gustaría pensar que el dinero que recaudes gracias al relato del asesinato de mis padres y del resto de tus víctimas vaya íntegro a las arcas del estado...
...Eso sí podría interpretarlo como un gesto cercano al arrepentimiento.
Tienes una vida completa: has tenido hijos, supongo que habrás plantado un árbol, ahora has escrito un libro y, además, has matado a cuatro personas y herido a muchas más, destrozando así la vida de demasiadas familias...
Serás un ex etarra, pero siempre serás un asesino.
Y aun así, yo no te deseo ningún mal. Espero que vivas todo lo que puedas en compañía de tus seres queridos. Tú, Iñaki, que puedes disfrutar de esta segunda oportunidad que, como bien dices, te ha dado la vida. Pero, por favor, sólo te pido que nos evites el tener que verte y oírte más... pues duele demasiado.
Si a mí me condenaste a hacerlo en el silencio de mi casa, hazlo tú en el silencio de la tuya.

martes, 8 de marzo de 2016

El Pleno aprueba homenajear a las víctimas del terrorismo

 

 Gaceta Local

Con un monolito de recuerdo en la calle de San Cesáreo

El Pleno del distrito de Villaverde ha aprobado por unanimidad la propuesta presentada por el grupo municipal del Partido Popular para que se rinda homenaje a los policías nacionales Pedro Domínguez Pérez, Luis Claraco López y José Luis Jiménez Barrero, asesinados por la banda terrorista ETA, y se planten tres árboles singulares en la rotonda próxima al lugar del atentado, así como la instalación de un monolito que recuerde a estos tres servidores públicos.
 
El próximo 1 de julio se cumplirán veinticinco años de la explosión que segó la vida de tres miembros del TEDAX –Técnicos Especialistas en Desactivación de Explosivos– en la nave de la empresa de mensajería que Express Cargo tenía en la calle de San Cesáreo, en el polígono industrial de Villaverde. El paquete bomba había sido dirigido a un funcionario del Ministerio de Justicia, pero tras comprobar que el remitente era inexistente y no poder desvelar el contenido a través del escáner, el paquete fue devuelto a la nave de la empresa de mensajería. Unos días después, una llamada anónima alertó de la existencia del explosivo, por lo que varios miembros del TEDAX trataron de desactivar la bomba que al final explotó, ya que tenía una trampa de doble detonante. Los policías asesinados, que tenían 45, 39 y 41 años respectivamente, estaban casados y tenían hijos.

El concejal vocal del Partido Popular de Villaverde, Fernando Martínez Vidal, agradeció el apoyo de todos los grupos municipales por apoyar la propuesta y poder rendir homenaje a estos tres servidores públicos que perdieron su vida por defender nuestra Democracia. Según ha indicado Martínez Vidal, "el pasado domingo quedó en libertad Urrusolo Sistiaga, miembro de ETA condenado a 500 años por 16 asesinatos entre los que se incluyen los de Villaverde, pero nadie podrá devolver la vida a estos tres policías, por lo que considera justo que se les realice un homenaje y se les recuerde".