viernes, 1 de abril de 2011

Basagoiti: "Alguien debería cantar y no precisamente algo de Amaral"


ornada de Víctimas del Terrorismo

Rosa Díez: "Si bajamos la guardia, ETA se cuela en las instituciones".

2011-04-01
libertad digital

La portavoz de UPyD, Rosa Díez ha expresado su temor a que la ciudadanía piense que "está todo hecho" en referencia al final de ETA e hizo un llamamiento para que "los ciudadanos no pierdan de vista a los políticos, nos exijan, nos tiren de las solapas y no bajen la guardia".

En este sentido, Rosa Díez alertó sobre la posibilidad de que el Tribunal Constitucional revoque la decisión del Supremo y permita la presencia de la nueva marca de ETA, Sortu, en las próximas elecciones municipales: "Si bajamos la guardia, ETA se cuela en las Instituciones", aseveró la portavoz de UPyD.

Estas consideraciones las realizó durante la segunda Jornada sobre "Víctimas del Terrorismo: Memoria, Dignidad y Justicia" que organizadas por el Observatorio Internacional de Víctimas del Terrorismo del CEU se han celebrado el pasado miércoles y jueves en Burgos. Junto a Rosa Díez intervinieron el Presidente del PP del País Vasco, Antonio Basagoiti y el exsecretario general del PSE y actual Presidente de la Fundación par la Libertad, Nicolás Redondo Terreros.

La líder de UPyD también se mostró preocupada por las declaraciones del lehendakari Patxi López y del Presidente del PSE, Jesús Eguiguren, cuando antes de conocer la resolución del Tribunal Supremo sobre la nueva marca de ETA, Sortu, aventuraron que el Tribunal Constitucional podría emitir una sentencia positiva: "nos van a explicar –como ya hicieron hace cuatro años con ANV- que es inevitable que vayan en unas listas de un partido democrático como es EA".

Por su parte, el líder de los populares vascos, Antonio Basagoiti, manifestó que "es crucial que ETA no esté en las Instituciones, se llame como se llame. La derrota del terrorismo estará más cerca si esto se cumple".

En referencia a las actas que se han conocido sobre las reuniones del Gobierno de Zapatero con ETA durante la anterior legislatura, Basagoiti afirmó que "lo que está saliendo a la luz tiene que ser una vacuna contra ese tipo de procesos. Y es momento de pedir explicaciones, responsabilidades y rectificación para que algo tan repugnante y contraproducente nunca se vuelva a repetir".

"Alguien debería cantar –añadió el Presidente del PP vasco en alusión directa al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba-, y no precisamente algo de Amaral, para que se den explicaciones y se asuman las responsabilidades que impidan tentaciones de atajos".

El exsecretario de los socialistas vascos, Nicolás Redondo, explicó las diferencias existentes entre una estrategia de negociación con ETA con la estrategia de la derrota de la banda terrorista. Redondo, que se mostró crítico con el proceso de negociación con la banda terrorista llevado a cabo por Zapatero, señaló que "con la negociación se podría conseguir la paz, pero no la libertad".

Según Redondo, "la estrategia de negociación no permite distinguir entre víctimas y verdugos, tiene que realizar concesiones políticas y devalúa a las Instituciones democráticas porque se pone a la altura de los asesinos".

Por último se mostró partidario de que el relato de lo que ha pasado en el País Vasco en los últimos treinta años lo escriban los demócratas y no el mundo de ETA: "sería terrible que consiguiéramos derrotar a la banda terrorista y que ellos escribieran el relato. Parece razonable aspirar que la historia la escriban quienes han ganado y no quienes han perdido".

¡Qué suerte tengo de que el PP esté en el pacto, si no, no sé qué harían conmigo!"


Rubalcaba, tras el Consejo de ministros

Así de asustado se mostraba Rubalcaba al hablar de la reacción del PP ante las actas de ETA.

2011-04-01
libertad digital

Rubalcaba no se quiso pronunciar sobre el voto discrepante de los jueces del Tribunal Supremo respecto a la ilegalización de Sortu. Sí hablo sobre el revuelo que ha causado la publicación de las actas de ETA. Para criticar al PP.

"Es verdad que cuando escucho a algún dirigente del PP hablar del pacto antiterrorista pienso que menos mal que lo respetan porque si no, no sé qué harían conmigo, qué suerte tengo que están en el pacto, si no, no se lo que me podría esperar".

Seguidamente dijo que la política antiterrorista "va bien, muy bien, entre otras cosas porque en la tregua se hicieron las cosas bien y ETA salió derrotada política y policialmente". Insistió en que "estamos en el principio del fin" de ETA "y no quiero que se estropeen las cosas, así que no voy a entrar en polémica con el PP".

Ruz levanta el secreto sobre una conversación policial sobre el chivatazo


FUE INTERCEPTADA EL 24 DE MARZO

Los agentes comenzaron a hablar del chivatazo en el curso de una investigación sobre drogas.

2011-04-01
libertad digital

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha levantado el secreto sobre la última parte de las actuaciones que permanecía secreta sobre la investigación del chivatazo a ETA, informa Europa Press. Se trata de una conversación en la que dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía hablaban sobre el chivatazo, informaron fuentes jurídicas.

La transcripción de la charla fue remitida el pasado 24 de marzo por la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Vitoria, que había intervenido los teléfonos de los dos agentes en el curso de una investigación que llevaba a cabo sobre tráfico de drogas. En ella, los dos policías se referían a los hechos investigados.

Tras recibir esta documentación, Ruz la unió a la pieza separada en la que estaban incluidos nueve folios de la comisión rogatoria que le remitió la juez antiterrorista francesa Laurence Le Vert, al tiempo que declaró el secreto sobre su contenido.

Además, el pasado 30 de marzo tomó declaración a los dos agentes en calidad de testigos para que ratificaran el contenido de la conversación y comprobar si podían aportar datos que tuvieran relevancia para el esclarecimiento de los hechos.

Según las citadas fuentes, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 ha acordado levantar el secreto sobre esta parte del procedimiento, al considerar que no es necesaria la práctica de nuevas diligencias al respecto.

De esta forma, las partes podrán acceder a todos los documentos sobre la delación policial al aparato de extorsión de ETA que se produjo en el bar 'Faisán', a excepción de las partes en las que se revela la identidad de los cinco testigos protegidos que declararon ante el juez Ruz y las menciones por las que podrían ser reconocidos.

Ruz interrogó como testigos protegidos en la causa sobre el chivatazo policial a ETA a tres negociadores del Gobierno –el presidente del PSE, Jesús Eguiguren; el vocal del CGPJ José Manuel Gómez Benítez y el ex ministro de la Presidencia Javier Moscoso–, y un vecino de la localidad que escuchó una conversación en la que participaba el dueño del establecimiento y receptor del soplo, Joseba Elosúa.

En la causa están imputados por un delito de colaboración con organización terrorista (penado con hasta 10 años de cárcel) y revelación de secretos (con un máximo de tres) el ex director general de la Policía, Víctor García Hidalgo; el jefe superior de Policía en el País Vasco y un inspector de Vitoria.

Jiménez Losantos: "Que el PP apoye a las 'víctimas de torturas policiales' tiene narices"


Lo que denuncian los etarras

Un etarra en cuanto es detenido denuncia torturas de la policía. El PP vasco ha apoyado una iniciativa del PNV para indemnizarlos.

2011-04-01
Libertad Digital
esRadio

Federico Jiménez Losantos ha comentado la decisión de Basagoiti de apoyar una iniciativa del PNV en el parlamento vasco para conceder ayudas a los "damnificados por actuaciones policiales o agentes del Estado".

"El Partido Popular parece empeñado en no dejarnos apoyarle, es más, parece empeñado en escandalizar a la gente que le vota", comenta Jiménez Losantos. "La última del PP en el País Vasco en haber votado a favor de un engendro nacionalista, para apoyar a las víctimas de las torturas policiales, ya saben que los etarras cuando los detienen denuncian torturas".

Federico resalta el hecho de "que esté el PP apoyando esa cosa, que lo haga Basagoiti tiene narices, por cierto sólo se abstuvo UPyD". Por último, el director de Es la Mañana... pide "a Rajoy que se aclare, si quiere ir a la manifestación de las víctimas tiene que estar con las víctimas, de la ETA, no de la policía".

«Contesta que se reconoce como la persona que sale del bar Faisán»


M. MARRACO / F. LÁZARO / Madrid / El Mundo

El juez Ruz comunica a Interior las cautelares contra Ballesteros a efectos disciplinarios

El juez que investiga el chivatazo, Pablo Ruz, ha comunicado al Ministerio del Interior su decisión de imponer medidas cautelares al policía José María Ballesteros para que conste a los efectos disciplinarios oportunos. Es decir, para que el Departamento estudie la posibilidad de suspenderle provisionalmente de funciones, de acuerdo con la Ley Orgánica 4/2010, de 20 de mayo, del Régimen Disciplinario del Cuerpo Nacional de Policía.

La decisión se tomó después de que Ballesteros declarara que «se reconoce como la persona que sale de dentro del bar Faisán» en las imágenes de la cámara de vigilancia. Esa confesión provocó que el fiscal reclamara para el imputado comparecencias quincenales y, cuando fueron acordadas por Ruz, que se informara de ello a Interior. Según fuentes de este Ministerio, Ballesteros no ha sido suspendido ni se le ha abierto, en contra de lo habitual en estos casos, un procedimiento disciplinario, ni siquiera informativo. Fuentes del Departamento califican lo sucedido como un trato de favor.

El juez no ha acordado lo mismo respecto al otro policía imputado, el jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamiés, sobre el que no pesan medidas cautelares.

Legalmente no existe obligación de suspender al imputado, ni siquiera cuando se le imponen cautelares. Lo que existe es la facultad de hacerlo por parte del director general de la Policía, que «podrá acordar, preventivamente, de forma motivada, las medidas cautelares adecuadas», entre ellas «la suspensión provisional de los funcionarios sometidos a procedimiento penal».

En su segunda declaración, celebrada el pasado 10 de marzo a petición de la Fiscalía, Ballesteros explicó que su destino oficial es Vitoria, pero que actualmente está en comisión de servicio en San Sebastián, al frente del grupo de islámicos. El cambio lo acordó el jefe superior imputado. Y la jefa de su brigada es la policía a la que los investigadores del chivatazo implicaban en el soplo, aunque finalmente no fue imputada.

Precisamente por un posible encuentro entre los dos imputados y la sospechosa comenzó el interrogatorio. Tras recibir el permiso del juez para grabar a Ballesteros -para comparar el vídeo con el del Faisán-, los investigadores presentaron a Ruz una grabación nada inocente: aparecía junto a la policía a la que propusieron imputar y en compañía de quien creían que era Pamiés. Ballesteros reconoce a la policía, pero no a Pamiés. Ruz le pregunta entonces que quién es «el de la calva», y Ballesteros nombra a otro agente. Añade que con Pamiés y otros policías había estado en una comida reciente.

Una de las imágenes que le mostró el juez le mostraba saliendo del local, lo que le forzó a reconocer que había estado en el epicentro de la red de extorsión en la mañana del chivatazo. Según los investigadores, entró a entregarle al propietario, Joseba Elosúa, el móvil desde el que Pamiés le dio el soplo.

En su primera declaración, e incluso en los primeros compases de la segunda, Ballesteros insistió en que no recordaba haber entrado en el Faisán. De hecho, cuando el juez le mostró en dos ocasiones imágenes en las que aparecía -él se reconoce en ellas- rondando el establecimiento, el inspector se mantuvo en esa tesis. «Preguntado sobre si está seguro de que entró [...], contesta que no lo puede asegurar [...] Que puede que tomase un café, pero que no cree que fuera en ese bar».

Pero el juez había dejado para el final la imagen definitiva: «Se le exhiben otras imágenes, en concreto las registradas a partir de las 11:30:00 horas (en tiempo real, las 11:33 h), y se le pregunta si se reconoce, contestando que se reconoce como la persona que sale de dentro del bar Faisán y se dirige caminando hacia la izquierda de la imagen. Que se reconoce con la misma apariencia portando mochila y cazadora en la mano. Preguntado sobre si entonces, al ver estas imágenes, puede confirmar si entró y salió del bar Faisán esa mañana, contesta que sí lo puede confirmar al reconocerse en las imágenes saliendo del bar».

Una vez que el imputado admite que estuvo en el lugar del delito, el juez pasa a preguntarle por la llamada clave del chivatazo. «Preguntado si no le parece significativa la coincidencia de circunstancias respecto de la llamada investigada en el presente procedimiento, en concreto en base a las manifestaciones del Sr. Elosua sobre el contenido y duración de esa llamada, sobre el espacio temporal en que hubo de producirse la misma, sobre que la persona que le pasó el teléfono tomó un café dentro de su bar, y finalmente sobre la circunstancia acreditada de que el declarante salga del bar un minuto y medio después de terminar la llamada objeto de investigación, el declarante reitera lo ya dicho anteriormente en el sentido de que su función en la zona fue estar vigilando la presencia policial por orden del jefe superior [que iba a ver a un confidente], que por eso entró y salió de varios bares, como parece que ocurrió con el bar Faisán».

Niega que la llamada clave de ocho minutos con Pamiés la hiciera dentro del bar «porque en el norte no se habla nunca por teléfono dentro de los bares», y que la llamada la haría fuera y luego entraría.

La declaración concluye con las preguntas de su defensa como «si recibió una orden de un superior y se limitó a cumplir con su deber». En sus respuestas, dice que Pamiés no le dio «muchos información», que no vio nada «ilícito» y que «no entiende el motivo de esta persecución».

La declaración se mantuvo secreta hasta el lunes. Ahora está a disposición de las partes de manera íntegra, a diferencia de las declaraciones de los negociadores designados como testigos protegidos, en las que el juez ha ocultado los datos que pudieran permitir su identificación.

La Guardia Civil, clave en la imagen

La clave para entender por qué, cuatro años y medio después del soplo, ha sido posible obtener una imagen clara de Ballesteros en el Faisán está en la Guardia Civil. Según fuentes del caso, el juez pidió a sus especialistas que trataran la grabación para ofrecer la mejor calidad posible. Lo que recibió fue una versión digitalizada y mejorada que permitía su visionado ralentizado (el original iba a alta velocidad). Fueron esas imágenes las que se le exhibieron al imputado, pese a su protesta. Ballesteros se reconoció en ellas y provocó que la Fiscalía considerara que, ahora sí, disponía del respaldo que necesitaba la versión del equipo investigador.

El PP calienta la manifestación de víctimas sin romper con el Gobierno


CARMEN REMÍREZ DE GANUZA / Madrid / El Mundo

Pide explicaciones de las «mentiras» anteriores al acuerdo firmado en julio de 2008
Zapatero embustero Las actas de ETA han calentado el discurso del PP en política antiterrorista sin llegar a modificarlo en lo esencial. Al menos, por ahora. Tras dos días de graves acusaciones contra el Gobierno por sus «mentiras» en torno a la negociación con la banda en la pasada legislatura, la cúpula del partido se apresuró ayer a reconducir su argumentario y a puntualizar que éstas no han llegado a comprometer su apoyo al Ejecutivo.

Un respaldo que, según explicaciones de Federico Trillo a este diario, no radica en el viejo Pacto Antiterrorista, hecho pedazos con la pasada negociación, sino en el nuevo acuerdo verbalmente suscrito por Zapatero y Rajoy en su reunión de julio de 2008 en la Moncloa. Un acuerdo cuyos cinco puntos se resumían en una declaración muy concisa: «Nunca jamás la violencia logrará objetivos políticos». O lo que es lo mismo: a ETA se la combate con la acción policial y judicial en el marco del Estado de Derecho, y su único destino es el abandono de las armas.

Un pacto que, además de incluir un apoyo sin fisuras a las víctimas y de potenciar la colaboración internacional en materia antiterrorista, incluyó modificaciones legales, como la Ley de Solidaridad -para obligar a las administraciones a retirar placas de exaltación colectiva o individual del terrorismo-, y para asegurar el pago de las indemnizaciones a las víctimas.

Pero, según subrayó Trillo, dicho acuerdo, que quedó ayer así revalidado por el PP, «no implica» silencio alguno en torno a las «mentiras» del Gobierno sobre su etapa anterior a 2008. Y en este sentido, él mismo se permitió declarar que el contenido de las actas representan «una vergüenza para el Estado», al que el Gobierno «habría puesto en almoneda».

«No se puede sentar uno a negociar con terroristas el nombramiento de fiscales, la retroacción de los jueces, el desestimiento de la policía o la financiación internacional», dijo, antes de llegar a pedir las comparecencias en el Congreso de los ministros de Justicia y de Defensa.

Antes que él, la propia portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, fue la encargada de fijar posición en los pasillos del Congreso. Dijo que el apoyo del PP al Pacto «es leal y legal, porque el Estado de Derecho está por encima de todo». No obstante, reivindicó su tarea de oposición sobre la etapa de la negociación y el chivatazo a ETA. Dijo que lo que no puede hacer el PP es «tapar lo que pasó en el pasado, precisamente en un pasado en el que algunos abandonaron el Pacto Antiterrorista».

En todo caso, y volviendo al acuerdo antiterrorista de 2008, la cúpula del PP se desmarcó ayer deJosé María Aznar y de Jaime Mayor Oreja, y dijo que las «mentiras» de entonces «no prueban» las presuntas mentiras de ahora. En este sentido, el ala oficial del partido dice tener muy claro que no hay «pruebas» ni «indicios claros» siquiera de que el Gobierno haya vuelto a negociar o de que esté dispuesto a dejar a ETA volver a colarse en las instituciones.

En realidad, hay más de estrategia que de convicción en esta toma de postura. El equipo de Rajoy cree que una ruptura con el Ejecutivo en política antiterrorista puede volver a movilizar en su contra a los ahora desengañados electores socialistas. Ésta es, de hecho, la razón que llevó a Rajoy a excusar su asistencia a la manifestación de víctimas del día 9.

Sin embargo, el efecto de la publicación de las actas de ETA ha supuesto un revulsivo en el PP. Tanto, que el propio Rajoy se vio libre ayer de clamar en Talavera: «Ya nos engañaron una vez», y de advertir al Gobierno que no lo vuelva a hacer, según informa Damián Villegas.

Así que, pese a no cambiar su agenda para ese día, Rajoy venía a redoblar ayer la presión en su advertencia ante el Ejecutivo, en la misma línea marcada por las asociaciones de víctimas. Las fuentes consultadas en el partido admitían ayer que las actas de ETA y, en particular, el llamamiento de Aznar en Veo7, habían calentado la manifestación a la que ya no sólo acudirá Cospedal sino el propio Trillo.

'Estábamos en guerra: vosotros matabais, nosotros deteníamos'


ÁNGELES ESCRIVÁ / Madrid / El Mundo


El enviado del Gobierno asumió la dialéctica etarra en la reunión posterior al robo de las pistolas de Vauvert / No sólo no rompió la negociación sino que prometió la excarcelación de uno de los secuestradores de Ortega Lara

El Gobierno adoptó la liturgia y la dialéctica de ETA en las negociaciones mantenidas con la organización hasta el punto de considerar una guerra el acoso terrorista de los pasados 40 años y de establecer un régimen de reciprocidad de cesiones. «Antes de iniciar el proceso, estábamos en guerra», dijo, «vosotros hacíais unas acciones y nosotros otras. Vosotros matabais y secuestrabais... nosotros deteníamos y abríamos procedimientos judiciales».

Zapatero embustero Éste es un fragmento -muy representativo de cómo se planteó el proceso desde los acuerdos de base establecidos en 2005- de la conversación mantenida entre ambas partes el 27 de octubre de 2006, según las actas de ETA. Cuatro días después de que la banda robase 350 armas en Vauvert.

El abrazo del Parlamento. Aunque las reticencias de Eusko Alkartasuna -aliada de la antigua Batasuna- complicaron su gestación, el Parlamento vasco firmó ayer una declaración institucional por la que todos los grupos se solidarizaron con Benjamín Atutxa -en la imagen, abrazado por el presidente del PSE, Jesús Eguiguren-, el ex concejal socialista de Eibar al que quiso secuestrar y asesinar el comando Vizcaya. El texto, leído por la presidenta de la Cámara, Arantza Quiroga (PP), afirma que dicho intento «vuelve a evidenciar en toda su desnudez el horror» de la banda terrorista y la necesidad de acabar «cuanto antes» con la barbarie y de seguir avanzando en la deslegitimación del terrorismo.

El encuentro resultó tenso porque la intención del Ejecutivo era concienciar a la banda de las repercusiones que iba a tener en el proceso de negociación la comisión -apenas cuatro días antes- del robo de 350 pistolas en la localidad francesa de Vauvert. Se estableció un intercambio de reproches entre iguales; el enviado del Gobierno amagó dos veces con la ruptura, pero tras consultar dos veces -el etarra supuso que habló con el presidente Zapatero-, no la sustanció.

Al final, a pesar de que fue ETA la que amenazó al Ejecutivo por su intención de detener a los autores del robo, se trató de la puesta en libertad de detenidos recientes y de un grupo de presos etarras enfermos. Entre estos reclusos se encontraba Jesús Uribetxeberria, uno de los secuestradores de José Antonio Ortega Lara. En esas circunstancias, el Gobierno también aseguró que iba a cambiar al fiscal del caso De Juana Chaos porque se negaba a pedir sólo de dos a cuatro años de prisión.

Cuando el representante del Gobierno escuchó el nombre de Uribetxeberria, preguntó: «¿Es el de Ortega Lara, ¿no?». Y los etarras, en su papel de rechazar la consideración de terroristas, le respondieron: «¿Cómo? Habría que decir que es el que tiene cáncer, ¿no?» [el etarra sigue preso hoy en el centro penitenciario de León].

En este encuentro estuvo presente un representante del Gobierno (Go-4), uno de la banda y el mediador designado por la fundación Henry Dunant.

La reunión fue solicitada por la organización, que pretendía abordar cuestiones técnicas; pero cuando el Gobierno manifestó que tenía un asunto que tratar, la banda concedió: «El portavoz de ETA manifiesta que es él quien ha convocado el encuentro y tiene un orden del día al efecto, pero entiende que podrá acomodarlo y da su consentimiento para que comience la reunión».

El Gobierno sospecha que la banda ha realizado el robo y quiere «un reconocimiento del hecho por parte de ETA y que se abra un proceso de explicaciones»; no considera que sea un «accidente» y sostiene que «es la ruptura del proceso de paz en cuanto a que éste se basaba en no detenciones y no aprovisionamiento de armas». El enviado del Ejecutivo razona: «Vosotros creéis que sólo nos movemos si nos presionáis y que de lo contrario estamos parados, pero estáis equivocados: el robo significa un bloqueo de nuestras posibilidades, políticas y logísticas en lo que respecta a Francia y a Suiza».

PETICIÓN DE EXPLICACIONES

«Existe un teléfono de seguridad, pero Francia se encuentra en una situación incontrolada y únicamente acepta no realizar detenciones si se mantiene el alto el fuego; y Suiza facilita [el paso de los etarras negociadores] en la medida en el que la tregua tenga credibilidad», explica el intermediario del Ejecutivo, que asegura que «esto va a tener efecto en el tema de los presos».

«Si es posible, detendremos a los autores e incautaremos las pistolas, y no podemos garantizar que no vayan a producirse detenciones colaterales para llegar a los autores, aunque intentemos limitarlas», dicen los enviados, que siguen mostrando su enfado porque «éste es un robo cuya planificación lleva meses».

Es aquí cuando se hace alusión a que antes del proceso se estaba en «guerra». «Los efectos de vuestras acciones eran inmediatos, matabais y morían, secuestrabais y cobrabais el rescate», pero «los efectos de nuestras armas perduran: son los procedimientos judiciales y los cumplimientos de condenas...». «No se pueden confundir las acciones anteriores al alto el fuego y las posteriores», dicen para distinguir entre la posibilidad de soltar o mediar judicialmente a presos detenidos antes de la tregua o hacerlo después.

Y a partir de ahí el enviado del Ejecutivo se ve impelido a dar explicaciones sobre las detenciones realizadas por el Gobierno. «Los casos de queja que los mediadores nos han presentado son anteriores al alto el fuego (de las tres últimas no tenemos noticia, y lo de las herriko tabernas es un asunto de 2003; las citaciones de Etxerat y Askatasuna datan de hechos de 2005, el tema de los 37 procesamientos es anterior también). La operación [los tres arrestos] ha sido inoportuna; no hemos sabido controlar el momento, pero no se puede decir que es del Gobierno y todo esto no hace inevitable el robo. Además, la nueva remesa de cartas es un incumplimiento de garantías», dice.

ETA CONTRAATACA

ETA contraataca y presenta las detenciones y los casos de ingreso en prisión habidos desde septiembre, uno por uno. El Gobierno vuelve a dar explicaciones y ETA responde que los acuerdos «no contemplan ninguna detención, y si se producen son incumplimientos; y en relación con los procedimientos judiciales que vienen de antiguo, ETA no va a admitir que ello se convierta en una dinámica, en un goteo constante sobre el proceso».

«Vosotros veréis cómo, pero eso se tiene que congelar», dice la banda, y vuelve a recordar los «incumplimientos» de dos días de octubre especialmente complicados. «¿Con estos hechos estáis marcando una posición de ruptura?», preguntan; «estáis llevando el proceso a una situación insostenible», acusan. «Ante este panorama lo que podemos pensar es que no tenéis voluntad, que no queréis desarrollar el proceso o que no podéis, no tenéis capacidad. Ninguna de las dos es buena. Así pues, ¿con quién tenemos que negociar, con [el magistrado de la Audiencia Nacional] Bermúdez?», provocan.

En uno de esos rifirrafes, para acreditar que el Gobierno está comprometido, el interlocutor se refiere al caso chivatazo y argumenta: «En relación a la operación llevada a cabo por Marlaska y en relación a lo que manifestasteis en septiembre, os diré que, por dar el aviso, está encausado un alto policía de San Sebastián y casi el jefe de seguridad del PSOE».

Pero la bronca sigue hasta recordar ETA que, ya en junio y en septiembre, se avisó de la gravedad de la situación «por vuestros continuos incumplimientos», hasta advertir que si esa dinámica continúa, «las consecuencias pueden ser imprevisibles». Y lejos de dar explicaciones sobre el robo de armas, asegura que «no va a permitir que sea utilizado como el pretexto para bloquear el proceso, ni que sea esgrimido como un chantaje, ni va a admitir amenazas como las realizadas por Zapatero al repetir lo duro, largo y difícil que será el proceso».

DOS LLAMADAS A GORBURU

ETA precisa que está dispuesta a continuar con el proceso, pero siempre que se respeten los acuerdos adoptados al inicio porque, según dice, ha sostenido el alto el fuego cada día a lo largo de estos siete meses [elude la continuidad de la extorsión y la intensificación del terrorismo callejero].

«El enviado del Gobierno se ausenta para hablar por teléfono», anuncia el acta.

A su regreso, comunica a ETA que el Ejecutivo «reafirma su voluntad de seguir en el proceso», pero le advierte de que ha de «mover ficha para salir de esta situación», le informa de que si se le ocurriera «reconocer públicamente el robo y argumentara sus razones, la situación de bloqueo sería total», y le pide que muestre su buena voluntad abandonando el envío de cartas y los chantajes económicos.

La banda responde furibunda recordando que su interlocutor ha cometido «noventa y pico contravenciones e incumplimientos», asegura que la situación es «insostenible», que no acepta las amenazas y que, si siguen los arrestos, «la banda actuará en esa lógica».

«Si entre vuestra gente hay quien piensa que se puede desarrollar el proceso bajo la premisa de que ETA está débil, os vais a equivocar», dice.

«Si es posible se va a detener, y otro acto de este calibre significaría la ruptura del proceso», responde el Gobierno. La banda pregunta «si ha entendido bien cuando el Gobierno ha dicho que otro suceso así supondría la ruptura».

Su interlocutor se frena. «Pido un receso para llamar por teléfono con el fin de aclarar ese término», dice, y en el acta consta que la organización supone que se ha ido a hablar con Gorburu, el alias que han asignado al presidente del Gobierno.

El mediador, que ve lo crítico de la situación, dice constatar que ninguna de las partes quiere romper y anima a encontrar una solución.

El representante del Ejecutivo rectifica y explica que, «siguiendo el consejo de los intermediarios, habrá que evitar el término ruptura, y en su lugar afirmamos que el robo ha provocado un bloqueo que no permite avanzar en el proceso; que el Gobierno se ratifica en que no ha incumplido ni garantías ni acuerdos porque las detenciones por hechos delictivos durante el alto el fuego no venían incluidas; que vamos a intentar detener a los autores del robo y que cualquier acción de ese calado hará muy difícil la continuación del proceso». «El Gobierno entenderá que ETA no tiene voluntad de continuarlo».

ETA insiste en su agresividad y en sus posiciones y el Gobierno propone celebrar una reunión antes de fin de año, de modo que los mediadores -en ese mismo planteamiento de equiparación- aseguran entender que «las dos partes se sienten heridas y maltratadas» y, como facilitadores, «pedimos a las dos partes que eviten actos que puedan tensionar más la situación».

AMENAZAS Y CESIONES

A pesar de todo, al final, en dos minutos de receso, ETA tiene la desfachatez de preguntar por el compromiso adquirido de soltar a los detenidos ese mes de octubre y a los enfermos. Y los enviados del Gobierno le dan explicaciones. Respecto a los últimos arrestados, sostiene que tenían «ideas sobre como enfocar el tema antes del robo, pero que ahora no pueden hacer nada, aunque se compromete a una libertad provisional para Mayorga y Peña, acusados de quemar un cajero tras la tregua.

En cuanto a los enfermos, sobre Aguirre Aguiriano se informa que por el 104.4 [del Reglamento Penitenciario] podría salir en libertad provisional; Bautista Barandaia acababa de ser trasladado a Pamplona y se anuncia que en diciembre podrá estar en libertad condicional. Foruria está en situación de preventivo y el Gobierno se ofrece para intervenir ante el Tribunal. «Rego, acercamiento». Etxeandía, acercamiento y solicitud del Ejecutivo al tribunal.

Respecto a De Juana Chaos, el Gobierno insiste en que «el robo bloquea situaciones que se podrían encauzar; teniendo en cuenta el ataque del PP», pero añade: «Por nuestra parte, se quita el fiscal del caso porque se niega a rebajar la petición fiscal, situándola de dos a cuatro años, que posibilitaría su libertad».

ETA recuerda que De Juana ha abandonado la huelga de hambre. «Nosotros hemos cumplido con nuestra parte; si no sale en libertad, ETA no acepta esta situación y actuará en consecuencia», amenazan de nuevo. Y finalmente, se aborda el caso de Uribetxeberria. «¿Es el de Ortega Lara?», pregunta el enviado del Gobierno. «Habrá que decir que es el que tiene cáncer, ¿no?», precisa con soberbia el etarra.

OORBYT.es

>Vea hoy en EL MUNDO el análisis de Casimiro García-Abadillo.

Madrid

«Se está cumpliendo lo que dicen las actas»

Con tanta contundencia como claridad, Ángeles Pedraza, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), tildó ayer las actas de ETA de «una vergüenza nacional más», afirmó que no puede «fiarse» de un Ejecutivo capaz de mentir e incidió en que sí puede, en cambio, «creer» el contenido de los papeles de 'Thierry' sobre las negociaciones ETA-Gobierno, toda vez que se «está cumpliendo» lo que en ellos se dice.

Durante la presentación de la manifestación que han convocado para el próximo sábado 9 de abril en Madrid, Pedraza reiteró: «Tenemos que creer en esas actas». Y mantuvo que el contenido de las mismas «hiela la sangre», pues a su juicio demuestra «hasta dónde fueron capaces de llegar algunos en su aplicación de esa política de negociación», informa Efe.

La presidenta de la AVT lamentó especialmente que el Gobierno haya «sido capaz de seguir negociando» con la banda terrorista tras el atentado con el que ETA rompió la tregua al volar parte del aparcamiento de la T-4, algo que «no tiene justificación y jamás podrá ser olvidado».

Pedraza demandó que «lo mínimo que puede hacer el ministro del Interior es dimitir», y manteniendo el tono de toda su comparecencia, lanzó un golpe más al Gobierno afirmando que si bien «no hay que dar credibilidad a ETA», tampoco «nos podemos fiar» del Ejecutivo, pues «está claro que durante la legislatura pasada estuvieron negando algo que luego se vio claro que estaban haciendo», en referencia a los encuentros que recogen los papeles de 'Thierry'.

En referencia a la petición de Maixabel Lasa, directora de la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Gobierno vasco y de Rodolfo Ares, consejero de Interior vasco, para que mostrasen «generosidad» en favor de la legalización de Sortu, Pedraza afirmó que «nadie puede pedirnos a las víctimas generosidad; y, desde luego, nadie puede pedirnos que confiemos en un Gobierno que fue capaz de todo lo que hizo: mentir, pisotear la ley y traicionar la memoria y dignidad de las víctimas del terrorismo».