
ROSA DÍEZ
27/04/2012 ESPAÑA/El Mundo
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«No, no he perdonado a ninguno de los culpables, ni estoy dispuesto
ahora ni nunca a perdonar a ninguno, a menos que haya demostrado (en los
hechos: no de palabra, y no demasiado tarde) haber cobrado conciencia
de las culpas y los errores del fascismo [...] y que esté decidido a
condenarlo, a erradicarlo de su conciencia y de la conciencia de los
demás. En tal caso sí, un no cristiano como yo está dispuesto a seguir
el precepto judío y cristiano de perdonar a mi enemigo; pero un enemigo
que se rectifica ha dejado de ser un enemigo». Primo Levi.
Leo entre la perplejidad y el bochorno las aclaraciones del ministro del
Interior en relación con el plan integral para la reinserción de
terroristas que han anunciado que va a poner en marcha. Si por la mañana
me sentí engañada al conocer la noticia, cuando he leído las
explicaciones del ministro me he sentido completamente traicionada como
ciudadana.
O sea, que el Partido Popular, que llegó al Gobierno de la Nación
prometiendo a los ciudadanos que iba a ser implacable con los
terroristas y asegurando que exigiría el cumplimiento íntegro de las
penas para los presos encarcelados por delitos de terrorismo, ahora nos
dice que no sólo no exigirán los mínimos establecidos en la ley para
optar a los beneficios penitenciarios -petición de perdón,
desvinculación de la organización terrorista y colaboración con la
Justicia-, sino que relajarán esas exigencias cuando los asesinos sean
terroristas.
Dice el Gobierno de Mariano Rajoy que los terroristas ya no tendrán que
pedir perdón a sus víctimas para ser considerados reinsertables en una
sociedad democrática a la que quisieron destruir; dice el Gobierno de
Mariano Rajoy que los terroristas que quieran reinsertarse -o sea, que
quieran acceder a beneficios penitenciarios- ya no tendrán que colaborar
con la Justicia para resolver los más de 300 crímenes de ETA que aún no
han sido esclarecidos ni juzgados. O sea, que el Partido Popular ha
llegado al Gobierno para hacer aquello que ni siquiera el PSOE se
atrevió a hacer con luz y taquígrafos. El PP ha llegado para hacer el
trabajo sucio a quienes siempre quisieron tratar a los terroristas como
si fueran unos chicos descarriados a los que hay que premiar por haber
decidido que, de ahora en adelante y en tanto les demos la paga y les
guardemos respeto, nos perdonarán la vida.
Y dice el ministro del Interior que todo este plan es producto de
aquella enmienda que presentaron conjuntamente PNV, CiU, PSOE y PP para
rechazar la propuesta de UPyD de ilegalizar a Bildu y Amaiur. O sea, que
la cosa era para eso; que no se trataba, como explicaron en la tribuna
del Congreso de los Diputados, de reforzar el compromiso contra ETA,
sino de ceder ante ETA en una de sus eternas reivindicaciones: que se
trate a los terroristas como a presos políticos y se les aplique la Ley
de forma más relajada que a otros asesinos. Qué cobardía la de este
Gobierno, incapaz de explicar en sede parlamentaria su nueva estrategia
en relación con la banda terrorista…
Ahora nos dirán que no se han explicado bien. Pero su problema, señor
Rajoy, es que lo hemos entendido perfectamente. Como dijo el ministro
del Interior cuando le preguntaron por qué ahora hacían en esta materia
cosa distinta que la que prometieron respondió, tan lacónico como
sincero: «Ahora somos Gobierno».
Ya lo dijo hace años Pilar Ruiz, la matrona de los Pagaza: «¡Qué solos
se quedan los muertos!». Y los vivos también, diría yo. Al menos
aquéllos que creyeron -entre los que me encuentro- que al menos en esta
materia ustedes iban a comportarse.
Qué vergüenza la de este Gobierno, que quiso enmascarar en un presunto
pacto para fortalecer la unidad de los demócratas frente a ETA lo que no
era otra cosa que una coartada para darle otro triunfo político… ¡Qué
vergüenza, que cobardía y qué falta de honor! Qué quieren que les diga,
su comportamiento es un fraude democrático para el conjunto de la
sociedad, más allá de que hayan votado o no al partido que gobierna
España. Sepan ustedes que, cuando renuncian a exigir que los terroristas
pidan perdón, cuando renuncian a exigir a los terroristas que colaboren
con la Justicia para esclarecer los crímenes impunes, cometen un acto
de traición. ¿Se acuerdan de cuando le llamaban traidor a Zapatero? Pues
aplíquense el cuento. Son ustedes, Gobierno de don Mariano Rajoy,
señores del Partido Popular, los que no merecen perdón.
Rosa Díez es diputada nacional y portavoz de Unión, Progreso y
Democracia.
Esto si es una lectura en condiciones, no la del anterior post vomitivo.
ResponderEliminarMás Rosa Díez tendría que haber en este país, para recuperar la dignidad y el patriotismo de todos los españoles.
Muy bien Rosa, estamos contigo.