miércoles, 28 de septiembre de 2011

«En caso de anomalía se suspenderá»


C. SEGOVIA / Madrid

28/09/2011/El Mundo

Hacienda confía en que Bildu no recabe datos fiscales para fines «no tributarios»

RubalCara, embustero y payasoLa secretaría de Estado de Hacienda defiende el mantenimiento del convenio de intercambio de datos fiscales con la Diputación de Guipúzcoa y asegura que en caso de que los dirigentes de Bildu perpetren alguna «anomalía» lo suspenderá.

En una respuesta oficial a las preguntas parlamentarias del PP sobre tal convenio de acceso a bases de datos con una institución dirigida por Bildu, la Agencia Tributaria asegura que «los datos suministrados tanto por medio de los intercambios de información previstos como los que, en su caso, se pudieran consultar de manera directa en las bases de datos, únicamente podrán ser utilizados por los órganos tributarios y en ningún caso se podrán ceder o utilizar por otros organismos de la Diputación». Tal respuesta no ha tranquilizado a los diputados del PP que han denunciado el convenio, Baudilio Tomé y Ana Madrazo.

Según Hacienda, se reserva el derecho de «suspensión unilateral de los intercambios de información o la limitación de los accesos cuando advierta cualquier incumplimiento, anomalía o irregularidad». Tanto estos diputados del PP como la líder de Unión del Pueblo y Democracia, Rosa Díez, han criticado el convenio por considerar que ofrece a Bildu información de contribuyentes de todo el Estado que puede ser utilizada con fines terroristas.

El convenio fue firmado por el actual secretario de Estado de Hacienda, Juan Manuel López Carbajo, el pasado 26 de mayo, cuatro días después de que se conociera la victoria electoral de Bildu en Guipúzcoa. Según la nota de prensa de aquel día, el acuerdo prevé «el intercambio de información tributaria entre las dos administraciones de forma electrónica e inmediata y el acceso directo a las bases de datos de ambos organismos, y siempre manteniendo el carácter reservado de los mismos así como su única utilización para la efectiva aplicación de los tributos».

En su respuesta a los diputados del PP, Hacienda matiza que «lo que se prevé es un acceso muy limitado a determinados datos y para hacer efectiva esa previsión será necesario el acuerdo expreso de la Agencia Tributaria». Además, los datos que se suministran en estos intercambios «son exclusivamente de carácter económico relativos a ciudadanos y empresas que tributen en Guipúzcoa o que tengan deudas frente a la Hacienda de la Diputación Foral». El convenio prevé que, por ejemplo, en el caso de empresas deudoras se tenga acceso al domicilio de administradores o gerentes. Fuentes internas de la Agencia creen que si Bildu actúa sin escrúpulos podrá recabar información sensible

Madrid

28/09/2011

Pumpido afirma ahora coincidir con Zapatero sobre los presos

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, aseguró ayer que está «absolutamente de acuerdo» con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en que la postura de los presos de ETA a favor del fin de la violencia es un paso importante para acabar con el terrorismo.

Conde-Pumpido matizó así su afirmación del lunes de que el comunicado del colectivo de presos etarras era «intolerable» y una «verdadera vergüenza», cuando Zapatero lo había calificado como «un paso significativo hacia el final de la violencia». Según Conde-Pumpido, lo que era «única y exclusivamente» una «vergüenza» es que los reclusos de ETA exijan contrapartidas cuando «no están en condiciones de limitar la política de este país». «Como fiscal, lo único que me corresponde decir es que desde la cárcel no nos van a poner ninguna condición», recalcó.

La portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, censuró que el fiscal general rectifique para estar en sintonía con la opinión de Zapatero

Palabras sobre un libro de Historia


M. C. / Madrid

28/09/2011/El Mundo

José Bono, Esperanza Aguirre, Gonzalo Anes y Bruno Delaye debaten sobre la democracia sin adjetivos
RubalCara, embustero y payaso

Dos horas de palabras dan para mucho..., o no. Si el debate versa sobre los riesgos a los que se enfrenta hoy la democracia y sobre las advertencias que de esos peligros ha lanzado la Historia, probablemente sean escasas. Si el punto de partida es la Revolución Francesa y el de llegada los avatares políticos, sociales y económicos de la España de hoy; y, además, quienes conversan son dos políticos de raza y de diferente ideología -Esperanza Aguirre y José Bono-; el presidente de la Real Academia de la Historia, Gonzalo Anes, y el embajador de la República Francesa en España, Bruno Delaye, el tiempo corre a la velocidad de los neutrinos.

El acto de presentación del libro del director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, El Primer Naufragio, fue un punto de encuentro para los nombres más importantes de la actualidad española, congregados en torno a una premisa: la defensa de la democracia representativa y de sus valores. Sin más adjetivos.

El ovillo parte de la narración minuciosa, pero también trepidante, de los cuatro meses más feroces de la Revolución Francesa; de los días, de los personajes, de los acontecimientos que destruyeron los tres principios por los que precisamente decían luchar: Libertad, Igualdad y Fraternidad. O lo que es lo mismo, los que dieron al traste con el intento de trastocar el despotismo en democracia.

Cada uno tiró de un hilo: fallaron las reglas, como recordó Bono; los manipuladores y los fanáticos se hicieron con las riendas, señaló Aguirre; se derribó con una convulsión dolorosa todo aquello que habría caído por sí mismo, puntualizó Anes; una minoría decidida y organizada puede cambiar el curso de la Historia, argumentó Delaye.

Y los cuatro coincidieron en la necesidad de extraer ahora las lecciones del pasado. Aguirre y Bono apuntaron hacia los riesgos de los movimientos sin reglas que reclaman una democracia directa, como el del 15-M; Delaye optó por mirar hacia la convulsa e inconclusa Primavera Árabe, y Anes reclamó que el libro de Pedro J. Ramírez sea objeto de estudio para políticos. A continuación, publicamos, por su interés los extractos de las intervenciones de todos ellos

ESPERANZA AGUIRRE

28/09/2011

El escondite del golpe de Estado

RubalCara, embustero y payasoEl libro de Pedro J. es una advertencia para todos y en especial para los políticos, para que no dejemos que las demagogias y los sueños utópicos de resentidos o minorías organizadas tuerzan fatalmente el curso de la Historia.

El Primer Naufragio es la descripción y el análisis de los elementos que intervienen en un golpe de Estado populista..., pone ante nuestros ojos las posibilidades siniestras que están latentes en movimientos callejeros que hoy existen. Porque bajo la apariencia de inocentes movilizaciones que pretenden formas de democracia directa se esconde la deslegitimación de nuestro sistema representativo; en definitiva, la semilla del totalitarismo.

La democracia real es la representativa. Es verdad que nuestra actual democracia es imperfecta, da lugar a abusos, a burocracias, a que los representantes se alejen de los representados, pero es a partir de lo que ya tenemos desde donde tenemos que perfeccionar.

No existen atajos revolucionarios. No se puede construir el futuro desde esas instituciones de la mal llamada democracia directa: la manifestación, la toma de la calle, la mano alzada... porque en todas estas situaciones terminan mandando lo irracional, las explosiones emocionales y la voluntad de unos pocos manipuladores sin escrúpulos.

La Revolución Francesa pretendía encauzar los principios del liberalismo burgués, pero un pequeño detalle como la ausencia de reglamento en la Cámara convirtió las discusiones en peleas demagógicas que desataron una inercia populista imparable. El proceso de degeneración y embrutecimiento de una sociedad sigue siempre las mismas pautas. Cuando los valores van a la deriva termina imponiéndose la lógica de la muerte en la que destacan los exagerados, los fanáticos...

[...] Todos estos cambios revolucionarios, independientemente de las ideas que les sirven de excusa, convierten en protagonistas a los mismos tipos de personas. Personajes que se presentan como intérpretes del pueblo y paladines de la democracia directa.

[...] Nunca es el pueblo el que concibe ni el que dirige las revoluciones. La actividad revolucionaria la desatan unos pocos dirigentes [...]. Las masas terminan cumpliendo la voluntad de otro [...]. Estos líderes manipuladores son fácilmente reconocibles. Se llenan la boca de la palabra pueblo y se presentan como sus únicos intérpretes.

También los llamados indignados se consideran autorizados para definir quiénes son el pueblo. Desafían la autoridad legal en nombre de un supuesto pueblo cuyos designios no coinciden con los de la ciudadanía. Niegan la representatividad a quienes hemos sido legalmente elegidos por los ciudadanos [...]. También hay que denunciar la irresponsabilidad de los políticos que buscan la connivencia con esos enragés [...]. Pueden presentar un golpe de Estado como un ejercicio legítimo de democracia directa.

«No hay violación de la ley allí donde una gran voluntad del pueblo se manifiesta», dice un personaje del libro. «Un tribunal no debe corregir la soberanía del pueblo», decía el otro día un personaje de la vida política de hoy.

La constante apelación de muchos políticos al pueblo aterra. Es la coartada habitual para saltarse las reglas del Estado de Derecho. Este pueblo al que se refieren nunca es el pueblo democrático, sino el emocional y el reaccionario. La soberanía reside en el pueblo español en su conjunto, no en los pueblos de España. Y el pueblo es el conjunto de los ciudadanos y no los diversos clubes étnicos, como no eran pueblo los clubes de los Jacobinos.

Este libro nos enseña que el Estado de Derecho no puede bajar la guardia. Un representante del pueblo no puede estar bajo la opresión de camorristas y pendencieros disfrazados de idealistas. Bajo el eufemismo de la democracia directa se puede muy bien esconder un golpe de Estado. Ya lo sabemos, estamos avisados

JOSÉ BONO

28/09/2011

La quimera de gobernar sin reglas

El presidente del Congreso, aunque sea liminarmente, debe mencionar que el libro de Pedro J. pone en valor la importancia del respeto reglamentario. De ese respeto, algunos han sido «perturbadores de propósito», y siguen existiendo. Son aquéllos que, no pudiendo ser profundos en la contestación parlamentaria, quieren que no pueda ser oído el argumento del contrario. Este es un planteamiento muy condenable en el parlamentarismo español.

[...] Querer prescindir del reglamento, pensar que la costumbre en países como el nuestro, y como en Francia, puede sustituir a las reglas, impedir que alguien se exprese, creer que puede resultar beneficioso el tumulto, no es sino caminar por la senda que se denuncia en el libro de aquella Revolución que acabó de modo tan dramático.

Es verdad que el lugar en el que se celebraba la Convención no era el apropiado, era un centro hípico que había montado el Rey Sol para que su nieto aprendiese a montar a caballo.

Las tribunas, pensadas para los caballos, llenas, atestadas; el poder del presidente era minúsculo. Aquí, en España, un día insultaron a los diputados desde la tribuna y pudimos con la policía detener y poner en manos del juez a los perturbadores. Por cierto, el juez consideró luego que no se había alterado el orden, claro, el orden del juez desde luego no se alteró.

Aquel presidente de la Convención tenía, como una forma de autoridad, ponerse o quitarse el sombrero con un penacho y unos ujieres -me los imagino- con calzón negro y con unos collares como el de un somelier.

Unos presidentes que, además, eran elegidos para un par de semanas, costumbre que no era sólo francesa. En el Congreso de los Diputados hemos sido 144 los presidentes, pero muchos no llegaron al mes de ejercicio.

Dice Pedro J. que quizá el reglamento y el lugar de reunión no fueron determinantes, pero desde luego sí fueron condicionantes poderosos del fracaso de aquella experiencia del sufragio universal masculino: no dejar hablar, pensar que se puede gobernar un país cuando no se respetan las reglas de la palabra es una quimera o una hipocresía.

El Primer Naufragio no es una novela, aunque a veces se lea como tal. Y mucho menos es una novela histórica. El Primer Naufragio es un libro de Historia que lo ha escrito un periodista.

En muchos momentos, leyéndolo, me acordaba del autor y me decía: ¿qué querrá decir Pedro J. con lo que ahora está comentando?, ¿qué conclusión política estará preparando para su pastoral dominical de EL MUNDO?

En ética y en política no hay nada más pernicioso que defender fanáticamente unas pocas ideas. vivimos en una sociedad en la que da miedo estar de acuerdo con quien no votas.

Los indignados no se pueden comparar a los de 1793. Sería un despropósito. Como presidente del Congreso, y como representante elegido les digo: «Si lo que queréis es negar la política y descalificar al disidente, efectivamente, ni os represento ni quiero representaros».

Si lo que quieren es negar el valor de las urnas, yo me quedo siempre con las urnas.

Sería muy peligroso pensar que el poder soberano se define en las aceras, con un megáfono o en una tienda de campaña. Hay que escuchar pero no se puede ser intelectual complaciente con quien niega que el único poder reside en el pueblo y este se expresa a través de las urnas, en elecciones libres.

Nadie tiene toda la razón... ni es de Mariano Rajoy ni es de José Luis Rodríguez Zapatero: la razón es de los españoles

GONZALO ANES

28/09/2011

Los valores llegaron tras el sufrimiento

[...] El Primer Naufragio es una obra digna de elogio por muchas razones. Una de ellas porque un español, aunque no sea historiador, se interese por la Historia de otro país de Europa distinto de España.

[...] Este libro difiere de las tesis por su estilo literario, (...) se lee con sumo agrado y en efecto parece un reportaje de batallas o acontecimientos especialmente graves.

[...] En la Francia del siglo XVIII, quienes crean la opinión son los hombres de letras, que no tenían la menor experiencia práctica, política, se dedicaban a la literatura. En España no ocurría así, porque los grandes pensadores del XVIII, Jovellanos, Campomanes, Aranda, Floridablanca, tenían experiencia de gobierno y sabían la diferencia que hay entre lo que se desea, lo que se querría y las posibilidades de llevarlo a la práctica. Los hombres de letras franceses no tenían esa experiencia, y querían cambiarlo todo y de forma radical, no eran conscientes de los obstáculos que la organización social existente habría de oponer a los cambios bruscos que propugnaban. Y así, Tocqueville, que examinó detenidamente los famosos cuadernos de quejas escritos por los tres estados, se asombra de la coincidencia de todos en pedir la abolición simultánea y completa de todas las leyes y costumbres vigentes en Francia, es decir, quienes antes de la reunión de los Estados Generales hacen estas peticiones, coincidían en propugnar lo que luego se produjo de manera revolucionaria.

En toda Europa, durante el siglo XVIII, acentuado en la segunda mitad, estaba desacreditado todo lo antiguo, las costumbres, las tradiciones, se rechazaban por arcaicas, los muebles, los gustos, todo. Sin la Revolución, dice Tocqueville, hubieran proseguido los cambios graduales, con la Revolución se produce una convulsión dolorosa sin transición, sin precauciones, que derribó lo que hubiera caído por sí mismo.

Es muy difícil hacer esa historia consistente en lo que hubiera sido de no haber sido lo que fue, pero es posible, y debe hacerse. Lo que sí quiero concluir es que Pedro J. Ramírez dedica este gran libro a describir y analizar los meses más terribles del proceso revolucionario, la quiebra de las esperanzas de alcanzar los tres valores que venían a ser la síntesis de la Revolución: Libertad, Igualdad, Fraternidad.

Las crueldades del Terror no las hicieron posible por entonces, pues destruyeron la República y condujeron a una dictadura militar, la del Directorio (1795-1799) que condujo al imperio bajo Napoleón y a la desintegración de toda Europa con las consecuencias que para España fueron, sobre todo, terribles. Este libro trata de las raíces de esa quiebra, que fue muy grave para toda Europa y yo me atrevo a decir para todo el mundo, y que hizo imposible que pudieran conseguirse esos tres valores que todos los demócratas tenemos muy arraigados, Libertad, Igualdad y Fraternidad. Se consiguieron, pero después de años de sufrimiento y con retraso.

bruno delaye

28/09/2011

Una lección para cuadros políticos

He leído El Primer Naufragio con interés, curiosidad y admiración. Es una obra excepcional, por más de una razón: en primer lugar, demuestra con maestría cómo, con una lupa de aumento (1.300 páginas para cubrir cuatro meses de la Revolución Francesa), se puede esclarecer el curso general de la Historia, con H mayúscula.

El periodo elegido no es cualquiera. Se trata del enfrentamiento entre girondinos y jacobinos y de la victoria de estos últimos, gracias a un golpe de Estado [...]. Esos cuatro meses son claves, pues tendrán consecuencias históricas hasta nuestros días, en Francia y en el mundo. Si el resultado de este enfrentamiento hubiera sido distinto, el rostro de Francia sería radicalmente otro.

La balanza de fuerzas democráticas dentro de la Convención -que fue la primera asamblea elegida por sufragio universal masculino- no se inclinaba a favor de los jacobinos. La Francia rural era mayoritariamente girondina. Y este libro relata precisamente cómo una minoría decidida y organizada puede cambiar el curso de la Historia.

Este modelo tuvo varias réplicas funestas en otros momentos de la Historia, momentos en los cuales un grupo explota, para sus fines exclusivos, la crisis económica, el movimiento de las masas y las aspiraciones democráticas a la libertad: la revolución bolchevique de 1917, que acabó con los mencheviques; la llegada del nazismo a Alemania, o la revolución iraní y la dictadura de Jomeini.

En segundo lugar, este libro arroja nueva luz sobre la Revolución Francesa a propósito del enfrentamiento entre girondinos y jacobinos. La corriente dominante de la historiografía ha presentado siempre esta lucha como una batalla equilibrada entre dos facciones organizadas. El libro rompe con este tópico: los girondinos no estaban organizados de ninguna manera. [...] Mientras, los jacobinos habían logrado una temible combinación de: el embrión de un partido, el Club de los Jacobinos, y sus 5.000 delegaciones en toda Francia, es decir, casi 250.000 militantes; el control de los barrios de la capital y del ayuntamiento de París; el control de las fuerzas de orden público [...]. El libro relata con precisión la puesta en marcha de este proceso. A mi juicio, ¡debería ser un instrumento de estudio en los cursos de formación de los partidos políticos para sus militantes!

En tercer lugar, podemos decir que esos meses fatídicos son la matriz de la vida política francesa hasta hoy: entre liberales y colbertistas, regionalistas y centralistas, europeístas y soberanistas [...].

Esta revolución nació de las magníficas utopías de la Ilustración, pero nació también de la sangre y el crimen de masas. Fue una tragedia, como la figura de Saturno devorando a sus hijos, pero con el filtro del tiempo, esperemos haber conservado lo mejor de ella: la soberanía del pueblo y no la de un solo individuo; los derechos del Hombre y del Ciudadano; la separación entre el Estado y la religión; el sufragio universal; la democracia representativa; la universalidad de la Razón frente al oscurantismo.

Hoy en día, en las primaveras árabes se desarrolla quizás un guión que el libro de Pedro J. nos ayudará a analizar. Y en ese escenario, ¿quién ganará? ¿Los girondinos o los montagnards? ¿Los demócratas o los integristas? Esperemos que en el futuro no haya materia para escribir un libro sobre las revoluciones árabes cuyo título sería Primavera árabe: el primer naufragio. Porque conocemos nuestra propia historia, gracias al trabajo de Pedro J., nosotros, europeos, trabajamos para evitarlo.

PEDRO J. RAMÍREZ

28/09/2011

Palabras para Rajoy y Zapatero

El Primer Naufragio es un libro para todos los públicos, especialmente recomendable a diputados y senadores, pues, aproximadamente, la mitad de sus 1.300 páginas transcurren en la tribuna y pasillos de la Convención Nacional. Es decir, en el Parlamento. Por eso decidí pedirle a Noé que viniera a hablarnos del Diluvio.

Debo confesar que, ya mientras escribía el libro, pensaba en lo que pensaría José Bono cuando lo leyera. Y es que, aunque ha sido presidente del Congreso sólo durante una legislatura, ha dejado tal impronta en el cargo que ya es como si siempre hubiera sido uno de los leones de la entrada, o sea el guardián del poder legislativo [...].

A Mariano Rajoy quiero decirle que somos muy conscientes de que, si el resultado de las elecciones se corresponde dentro de dos meses con el de todas las encuestas, tendrá una tarea hercúlea por delante. [...] Por eso quiero decirle también hoy que, si llega el momento de tomar decisiones difíciles que necesiten la comprensión y el respaldo de la opinión pública, no seré yo, no será EL MUNDO, no será Unidad Editorial la que desatienda la llamada de ese tocsin.

No me gustaría que esto sonara como un consejo, pues bastantes tiene que escuchar usted todos los días, pero tras haber escrito este libro es inevitable que, en una situación límite como la nuestra, resuene en mis oídos la consigna del mejor Danton que engendró la victoria de Valmy: «Audacia, audacia y Francia estará salvada». Ojalá fuera tan sencillo, ¿verdad?

Quiero agradecer por último de todo corazón la asistencia del presidente del Gobierno de España, justo en el día en que comienza el proceso que desembocará en la transferencia del poder al que será su sucesor en La Moncloa.

Seguro que él también estará encontrando en mi libro muchos reflejos del presente, y no creo que le moleste si le digo que hubo un momento al escribirlo en que pensé inmediatamente en él. Fue al reconstruir el pasaje en el que el soñador Vergniaud dice que, mientras otros querían hacer la Revolución mediante el Terror, él quería hacerla mediante el Amor.

Es imposible saber si la Historia será más severa o indulgente porque aún nos falta perspectiva. Pero quiero decir que estoy convencido de que, equivocadamente o no, usted siempre ha hecho lo que creía que era mejor para España [...]. Quiero, además, darle las gracias por su cordialidad personal, por su sentido de la contención y por el buen talante, sí, con que ha acogido las críticas más duras. Eso también es una parte de su herencia que estoy seguro de que sabremos preservar, pues no hay camino más seguro hacia los arrecifes del desastre que convertir a los adversarios políticos en enemigos personales. Eso no lo ha hecho usted y estoy seguro de que tampoco lo hará su sucesor

martes, 27 de septiembre de 2011

Las comunidades musulmanas quieren dejar de pagar el IVA


Alerta Digital

Mezquita

Las comunidades musulmanas quieren dejar de pagar el IVA derivado del alquiler de los edificios de culto

Dejar de pagar el IVA en sus actividades, muy especialmente en el alquiler de locales destinado a fines de culto. Ésta es una de las principales reivindicaciones en materia económica que el Comité de Arbitraje Musulmán piensa plantearle al Ministerio de Hacienda.

Según ha informado en un comunicado el presidente de FECOM y uno de los coordinadores del Comité, Mohamed El Seyoufi, a finales del mes de octubre se celebrará “un encuentro de comunidades, bajo el lema Islam y Medios de financiación en España, al objeto de debatir en profundidad acerca de la situación que atraviesan las comunidades musulmanas y sacar conclusiones”.

Uno de los temas a tratar será precisamente la petición de exención del IVA al Ministerio de Hacienda. “Trataremos la exención del IVA a favor de las comunidades musulmanas, principalmente en el arrendamiento de locales destinados a fines de culto, y que el Comité solicitara al Ministerio de Hacienda” destaca El Seyoufi.

Equiparación con la Iglesia

Añadió que lo que se pretende con esta petición es equiparar a las comunidades musulmanas a los privilegios en cuanto a exención del IVA que tiene la Iglesia Católica, ya que aunque en 2006 renunció a la exención del IVA en las operaciones comerciales, lo cierto es que sí se mantiene la no necesidad de abonar impuestos como el IBI, el ICIO o el propio IVA en cuanto a locales destinados al culto.

Mohamed El Seyoufi informa también de que, en un escrito dirigido a la Subdirección General de Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia, “hemos solicitado que las comunidades musulmanas tengan la condición de entidades de economía social, lo que permitiría actuar en el ámbito comercial, con el fin de obtener nuevas fuentes de recursos económicos”.

Qué hacer con ZP & cía


  • 27-09-2011 |La gaceta

    A ver si es verdad que mentir y derrochar el dinero público se castiga.

  • Carmen Tomás

    El ya presidente del Gobierno en funciones parece que tiene claro que sí quiere ocupar un puesto en el Consejo de Estado. Se ve que ahí piden escaso currículum y cero resultados. No se entiende si no cómo acogen a un gobernante que cogió un país próspero, con una baja tasa de paro que incluso en algunas comunidades era pleno empleo, superávit en las cuentas públicas, una sociedad tranquila y un claro y prestigioso lugar en el mundo. Entiendo y comparto el cabreo de millones de ciudadanos que reclaman que los gobernantes que no han sabido hacerlo, que han sido pésimos gestores, acaben premiados con puestazos, sueldos jugosos y prebendas de todo tipo. Los cinco millones de parados, los mileuristas, los pensionistas, los funcionarios, en fin, más de media España, alucina viendo cómo los irresponsables que nos han gobernado se están repartiendo lo que queda.

    Me parece bien y se lo reclamaremos si gana las elecciones y tiene la responsabilidad de gobernar este desastre de país que nos van a dejar, lo anunciado por Mariano Rajoy. Una nueva ley para que la mala gestión pública, llevárselo crudo, arruinar una institución o despilfarre no sólo lo pague políticamente sino si ha lugar incluso penalmente. ¿O es que dejar en el cajón miles y miles de facturas sin pagar o gastarse el dinero de los ciudadanos en cursos inexistentes, sin objeto claro y sin control es de premio? Puede haber malversación, pero también sencillamente despilfarro y mala gestión. La denuncia de Rajoy es oportuna y ha puesto el dedo en la llaga. Además, los ciudadanos tienen que saber que en los últimos días y en los próximos los que nos han engañado y llevado a la ruina y no tienen cabida ni en el Congreso ni en el Senado futuros están ya tomando posiciones en empresas y organismos públicos para seguir viviendo de nuestros impuestos. A ver si es verdad que ya en este país mentir a los ciudadanos y derrochar el dinero público se castiga, y no sólo en las urnas.

Cospedal plantea hacer una revisión del Senado y ver cuál es su función


  • 27-09-2011 |La gaceta

    La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, considera necesario estudiar "para qué queremos una Cámara territorial". "Lo que no se puede permitir es que varias administraciones tengan competencias sobre las mismas materias", añade.

  • La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha planteado hoy una "revisión importante" del Senado porque es necesario estudiar "para qué queremos una Cámara territorial" y ver cuál es su función.

    En declaraciones a la Cope recogidas por Efe, Cospedal ha defendido la organización territorial del Estado de las Autonomías, pero ha dicho que para que el mismo sea viable "hay que saber qué ha funcionado bien y qué no ha funcionado tan bien".

    Cospedal, que ha contestado que habrá que reformar la Constitución "o no" si se hiciera una revisión de la Cámara Alta, ha señalado que a partir de ahora el PSOE acusará al PP de que quiere "quitar las autonomías", cuando ha dicho que no hay "nada más lejos" de esa intención.

    En cualquier caso, Cospedal cree que "lo que no se puede permitir es que varias administraciones tengan competencias sobre las mismas materias" y eso tiene que dejar de existir porque ello supone "más gasto, más estructura y en definitiva más impuestos que pagar los ciudadanos".

    La secretaria general popular ha recalcado que el PP hará leyes, si llega al Gobierno, para que todos los organismos reguladores, tales como la Comisión Nacional de la Energía, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones o el del Mercado de Valores, estén dirigidos por personas con "profesionalidad y mérito", y su elección no obedezca a "criterios políticos".

Cinco detenidos en el País Vasco y Navarra acusados de financiar a Al Qaeda


OPERACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL

La operación ha sido llevada a cabo por la Guardia Civil y no se descartan nuevas detenciones.

2011-09-27
libertad digital

Cinco personas han sido detenidas esta madrugada, tres en Navarra y dos en Guipúzcoa por su presunta relación con una red de financiación de terrorismo islamista, han informado a Efe fuentes de la lucha antiterrorista.

En Pamplona han sido arrestadas dos personas y una más en Berriozar, mientras que las detenciones en el País Vasco se han producido en las localidades guipuzcoanas de Irún y Legorreta.

Agentes de la Guardia Civil han practicado esta madrugada los arrestos en el marco de un operación contra presuntos integrantes de una red de financiación de actividades terroristas.

Los detenidos están acusados de enviar dinero a Argelia para financiar actividades terroristas de una célula de islamistas radicales.

La alcaldesa de Alsasua a la Guardia Civil: "Me cago en vuestra puta calavera"


REQUIRIÓ LA IDENTIFICACIÓN A LOS AGENTES

Durante la charlotada etarra en Alsasua, la alcaldesa bildutarra se enfrentó a los agentes de la Benemérita y les insultó en varias ocasiones.

2011-09-27
LIBERTAD DIGITAL

En la localidad Navarra de Alsasua, gobernada por Bildu, se celebró el pasado día 3 una parodía al más puro estilo proetarra en la que se injuriaba gravemente al Rey y a la Guardia Civil. Todo ello con el apoyo del consistorio bildutarra.

Este martes La Razón informa sobre el papel que desempeñó la regidora de la localidad, Garazi Urrestarazu Zubizarreta. Y es que durante la pantomima contra el Rey se enfrentó con los agentes de la Guardia Civil que acudieron al lugar y les llamó "hijos de puta" y "me cago en vuestra puta calavera". La Benemérita ha enviado un informe que a la Fiscalía de la Audiencia Nacional informando de todo lo que allí ocurrió.

Una vez que se iniciaron las ofensas mediante un desfile en el que decenas de personas aparecían disfrazados de guardias civiles, policías forales, legionarios y del Rey, la Guardia Civil se percató de que varios individuos estaban colocando una pancarta de tres por ocho metros en la azotea del Teatro Municipal con el lema "que se vayan a hacer ostias" y exigía la expulsión de la Benemérita y de la Policía.

En este sentido, cuando los que la colgaban se dieron cuenta de la presencia de los agentes se escondieron por lo que los guardias subieron a la azotea encontrándose con tres individuos. Tras esto, las Fuerzas de Seguridad se hicieron cargo de la pancarta.

Justo en ese momento apareció en la azotea la alcaldesa bildutarra acompañada de cinco personas más y dijo a los guardias que no tenían permiso para estar en la azotea y corrigió a los agentes afirmando que no podían identificar a los que habían colocado la pancarta intentando quedarse con ella. La Guardia Civil lo impidió.

Cuando la alcaldesa se iba de la azotea les llamó "hijos de puta".En ese momento, los agentes le advirtieron de que darían cuenta de todo lo ocurrido a la autoridad judicial y esta se volvió a acercar para requerirles su número profesional para interponer una queja. Fue ahí cuando dijo a los guardias que no les había llamado "hijos de puta" sino que se "cagaba en su puta calavera".