domingo, 19 de junio de 2011

Las hijas del primer 'ertzaina' que mató ETA crean un foro contra la impunidad


LEYRE IGLESIAS / Bilbao

19/06/2011/El Mundo

Reclaman un discurso más beligerante que el de la Fundación de Pagazaurtundua
Zapatero embusteroCuando ETA mató al primer ertzaina de su terrorífica lista, Carlos Díaz Arcocha, el 7 de marzo de 1985, Herri Batasuna dijo que «el pueblo vasco, hoy más que nunca, desea una situación de paz y libertad para evitar cualquier tipo de muertes». Fue la respuesta de la izquierda abertzale a un asesinato que suponía el derrocamiento de un símbolo, por la doble condición de Díaz Arcocha como superintendente de la Ertzaintza y al mismo tiempo teniente general del Ejército español. Veintiséis años después de que aquel atentado conmocionara al país, los independientes de Bildu podrían pronunciar las mismas palabras. Y la historia continuaría retocándose y olvidándose.

Contra la tentación de «pasar página» en favor de una reconciliación acrítica, sus hijas Teresa y Lola Díaz Bada han decidido impulsar una plataforma ciudadana que pronto se constituirá en asociación. La han bautizado como Foro contra la Impunidad y la definen como «un movimiento de ciudadanos» promovido por un grupo de cinco víctimas.

Junto a las hermanas Díaz lidera el proyecto Marimar Negro, una de las tres hijas de Alberto Negro, asesinado por ETA el 17 de marzo de 1978 cuando trabajaba en la central de Lemóniz como encargado de montajes. También Maite Molinedo, viuda de Txema Aguirre, el ertzaina asesinado el 14 de octubre de 1997 cuando quiso frustrar el atentado que la banda planeaba perpetrar en el Museo Guggenheim de Bilbao. Completa la lista de fundadoras Ana Uriarte Garay, hija de Luis María Uriarte, ex alcalde de Bedia (Vizcaya), ametrallado por dos terroristas en Lemona, en plena calle, el 29 de septiembre de 1979.

El movimiento, que dispone de un manifiesto fundacional titulado La vergüenza, prevé constituirse en asociación «en un par de semanas», explica Teresa Díaz. Nace al calor de la legalización y del ascenso de Bildu a las instituciones, para «denunciar las actividades delictivas que antiguos proetarras puedan llevar a cabo» desde sus nuevos puestos.

Una llegada al poder legal por imperativo judicial, «pero nunca aceptable desde un punto de vista ético», según el documento de objetivos al que ha tenido acceso este periódico.

¿Cómo nació la idea de crear una asociación en el momento en el que el fin de ETA parece más cerca? «Como víctimas estamos verdaderamente preocupadas por que el precio de la paz sea la impunidad», explica a EL MUNDO Teresa Díez Bada tras cerrar la consulta psicológica que regenta en San Sebastián.

Las dos hermanas junto con el resto de las promotoras pertenecían a la asociación de víctimas del País Vasco, Covite, que abandonaron hace ocho años «por desacuerdos con la manera de llevarla». Desde entonces, las cinco mujeres, hijas y viudas de asesinados, han venido manteniendo una cita mensual en Bilbao.

Mayor reivindicación

En esas reuniones surgió la idea de crear un colectivo propio, ya que no se sienten representadas por las asociaciones de víctimas que actualmente existen ni por la Fundación de Víctimas del Terrorismo que agrupa a la mayoría bajo la presidencia de Maite Pagazaurtundua. «Creemos que su discurso debería ser más reivindicativo, no puede ser que se le conceda un plus a esta gente que no ha condenado el terrorismo, y que el discurso de las víctimas se quede corto», indica Teresa Díaz.

La plataforma observa una «fuerte tendencia» en Euskadi y también «en algunos sectores del resto de España» que aboga por olvidar la historia reciente, «recibir con palmas a los asesinos» y alumbrar un escenario en que el perdón a los terroristas sea la clave de la convivencia.

Las promotoras han contactado ya con decenas de intelectuales, profesores universitarios, abogados y personas de varios sectores profesionales que quieran colaborar con la plataforma en su trabajo contra «el falso relato histórico, social y cultural que intentan imponer los terroristas y los nacionalistas que les entienden, comprenden, jalean y apoyan».

1 comentario:

  1. Pues que sea enhorabuena, haber si por lo menos se ve algo más de lo que se quejan ellas.

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