domingo, 24 de abril de 2011

Marlaska y el investigador del Faisán hablaron diez veces el día del soplo


08:33 (24-04-2011) | La Gaceta

El juez aseguró que se enteró del chivatazo cuatro días después de que se produjera. Tras ello, puso a Germán al frente de las pesquisas. La investigación acumula casi una veintena de contradicciones.

Roberto R. Ballesteros. Madrid

Juez y Policía estuvieron plenamente comunicados el día del chivatazo a ETA. El entonces responsable del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, y el que era jefe de la operación policial contra ETA frustrada por el soplo, Carlos Germán, hablaron hasta 10 veces por teléfono aquel jueves 4 de mayo de 2006, según los cruces de llamadas a los que ha tenido acceso LA GACETA.

El magistrado, sin embargo, se quejó de no haber tenido conocimiento del delito hasta el lunes siguiente, cuando se le comunicó oficialmente por orden del entonces comisario general de Información, Telesforo Rubio. Fue en ese momento cuando Marlaska reprendió a la cúpula policial por informarle cuatro días después. ¿Por qué se enteró tan tarde el juez? ¿Por qué Germán no le informó en ninguno de esos 10 contactos telefónicos? Son dos de las numerosas incógnitas y contradicciones que arroja la investigación y que a continuación enumeramos.

Las contradicciones del 'Caso Faisán'


1. Hasta las 11.40
Los informes de Germán sitúan la llamada del chivatazo entre las 11 y las 11.40 horas. No expresan más razón para hacer esta acotación horaria que el hecho de que uno de los imputados llama por teléfono a las 11.23 horas. ¿Por qué no se amplía el periodo hasta las 12.35 horas, que es cuando Elosúa sale del bar para avisar a su contacto de que acaba de recibir un soplo de la Policía?

2. Cinco minutos
Según la investigación, el inspector José María Ballesteros telefoneó al jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamiés, a las 11.23 horas. La conversación duró alrededor de nueve minutos. El dueño del bar Faisán, Joseba Elosúa, sin embargo, declaró que la llamada del chivatazo se prolongó sólo durante cinco minutos.

3. La otra llamada
El hecho de que la investigación se acote al citado periodo evita que se analicen otras llamadas que se pudieron producir tras las 11.40 horas. LA GACETA ha comprobado que un miembro del equipo de Germán llamó al propio Germán a las 12.26 horas y conversó con él durante 4.43 minutos. Elosúa dijo que la llamada del soplo duró cinco minutos.

4. ‘Agente doble’
El agente que telefonea a Germán a esa hora es uno de los que firman el acta de vigilancia de Elosúa, de los que supuestamente hicieron el seguimiento al dueño del Faisán. Sin embargo, otro informe del equipo investigador le sitúa en Francia. ¿A qué se debe esta contradicción?

5. ¿Una hora?
Elosúa abandona el bar en dirección a las cabinas telefónicas a las 12.33 horas. Sale rápidamente del local porque, según el acta de vigilancia de la Policía, acaba de recibir el soplo. Con lo cual, el chivatazo ha tenido que producirse pocos minutos antes. ¿Cómo es posible que el equipo investigador sitúe la llamada del soplo a las 11.23 horas, más de una hora antes de que Elosúa salga del bar? ¿Está Elosúa una hora y 10 minutos como si no hubiera pasado nada? ¿No tiene prisa por abandonar el local y alertar a su enlace en Francia?

6. “Varios minutos”
La instrucción tampoco ha aclarado cómo es posible que Elosúa se encuentre en la perfumería de su hija, según señala el acta de vigilancia, a las 11.15 horas. Según este documento, permanece en la perfumería “varios minutos”. Los que redactaron el acta deberían explicar a qué se refieren con “varios minutos”, ya que si fueron más de ocho, difícilmente pudo recibir el soplo a las 11.23 horas, como señala el equipo investigador.

7. El ‘chivato’ se queda más tiempo
Las cámaras muestran cómo el inspector Ballesteros continúa en el bar Faisán a las 11.46 horas. ¿Por qué no se ha marchado aún si hace 15 minutos que ha terminado la llamada del soplo? Elosúa declaró que, tras devolverle el móvil, el policía salió por la puerta.

8. Cinco años tarde
Ballesteros nunca negó haber estado en el Faisán y no dudó en reconocer su imagen cuando aparecía en el vídeo que grabó la entrada del local. ¿Por qué el equipo investigador entregó cinco años después una nueva pericia sobre la cinta para tratar de que se viera mejor su imagen? ¿Qué se ha conseguido con esa pericia si el protagonista ya había confesado que era él? ¿Era necesario gastar tanto dinero (13.000 euros)?

9. Asuntos Internos
El mismo día en que el juez Pablo Ruz ordena que Asuntos Internos remita a la Audiencia Nacional su informe sobre los hechos, la Dirección de la Policía traslada de modo “urgente” a Carlos Germán precisamente a esa unidad. Pocos días después, Asuntos Internos contesta al instructor que no había ningún informe. ¿A qué se debe ese traslado urgente? ¿No podían encontrar los funcionarios que allí estaban destinados el citado informe? ¿Acaso no podían ellos concluir que ese documento nunca existió? ¿Para qué hacía falta la presencia de Germán?

10. Solo o con compañía
Elosúa dijo en su declaración que el policía que le pasó el teléfono estaba escoltado por un grupo de compañeros. Admitió haber visto “a varios que intuía que eran policías que estaban escoltando a la persona que le había puesto el teléfono móvil”. Sin embargo, en las tres imágenes en las que aparece Ballesteros se encuentra solo. Él mismo declaró que acudió en solitario. El entonces jefe de Carlos Germán, José Cabanillas, aseguró ante el juez Ruz que había varios hombres de Germán en el local esa mañana.

11. Borrar pruebas
Cabanillas también acusó a Germán de querer borrar la prueba clave de que se había producido un chivatazo. El entonces jefe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI) contó a Ruz que 24 horas después de la delación, Germán se presentó en su despacho y le informó de que había habido un soplo. Le dijo que lo habían escuchado en directo los policías que grababan las conversaciones que Elosúa mantenía en su coche balizado. Según Cabanillas, Germán intentó persuadir a esos policías para que borraran la grabación y, al no conseguirlo, acudió a él para que hiciera la gestión. Cabanillas se negó en redondo.

12. Llamada desde Nueva York
El ex jefe de la UCI también relató al juez Ruz que el día anterior al chivatazo hubo una reunión en el Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional para preparar la operación contra ETA, luego frustrada. Estaban Marlaska, Cabanillas y Germán. A las 13 horas, según el ex jefe de la UCI, Baltasar Garzón llamó a Marlaska desde Nueva York. El juez hoy suspendido trató de persuadir a su compañero de que no ejecutara la operación. Al ver que este se negaba, pidió hablar con Germán. Tras esa reunión, continuó Cabanillas, Germán mostró reticencias a llevar a cabo la operación. ¿Qué le dijo Garzón a Germán? ¿Cómo sabía Garzón, desde Nueva York, que a esa hora se preparaba la operación del día siguiente? ¿Para qué le llamó? ¿Por qué Marlaska ordenó los registros pero no las detenciones?

13. Cortes hechos a conciencia
La Guardia Civil ha acusado al equipo de la Policía que grababa las imágenes del bar Faisán –luego investigadores del chivatazo– de manipular el vídeo del día del soplo. El Servicio de Criminalística del Instituto Armado, al que el juez Ruz encargó la pericia, aseguró que los dos cortes que registra la cinta fueron provocados “intencionadamente”, a “conciencia” y “en tiempo real” por los agentes que controlaban el vídeo. La Guardia Civil sentenció que estos cortes fueron provocados por causas distintas a los que registran los vídeos de los días anteriores y posteriores. Estas conclusiones del Instituto Armado, a pesar de haber sido solicitadas por Ruz, no han tenido consecuencia alguna.

14. Sospechoso e investigador
Cabanillas también declaró ante Ruz que, tras ser informado de la existencia de un chivatazo, dejó claro a su subordinado que ambos eran sospechosos. Germán contó a Cabanillas que Marlaska le había propuesto dirigir las pesquisas y que lo había aceptado. El propio Germán, que dirigió la operación contra ETA frustrada por el chivatazo, confesó en su informe de conclusiones ser uno de los pocos que conocía todos los datos de la operación contra ETA. ¿Por qué Marlaska le pone al frente de la investigación si es también sospechoso? ¿Qué validez tiene un castillo levantado con cimientos sospechosos?

15. Sin identificar
El 12 de julio de 2006, durante la declaración que presta Elosúa ante el tribunal, los policías le muestran varias fotografías, entre ellas la del hoy imputado José María Ballesteros. Elosúa, sin embargo, no le identifica como quien le entregó el teléfono y señala a otra persona. ¿Por qué no se investigó a ese otro sospechoso apuntado por Elosúa? ¿Por qué no amplió la rueda de reconocimiento a otros funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía?

1 comentario:

  1. Porque todo esto es una infamia, y a resultas de que todo iba a salir bien, (todo controlao ministro), ahora resulta que no es asi. Por tanto, todos echan balones fuera y no qieren saber nada, por si las cosas se les vuelve al revés. Eso es un handicad que tiene todo miembro de la kgb, por tanto, deberían ser más valientes y decir la verdad, o por lo menos dar la cara, pero como no tienen...

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