lunes, 4 de enero de 2016

Policías de izquierda en la clandestinidad

Público.es 

José Tejero, policía y fundador del Sindicato Unificado de la Policía (SUP), narra en un libro cómo los policías demócratas lucharon de 1976 a 1985 por crear un cuerpo de seguridad civil.


El comité ejecutivo del SUP en la clandestinidad, durante una asamblea celebrada en marzo de 1984.
Cómo pasar de una policía militar a una civil como elemento fundamental para que en la España de la Transición se asentara la democracia. Eso es lo que cuenta en su libro Memorias de una lucha clandestina José Tejero, uno de los fundadores de las primeras células creadas por policías de izquierdas tras la muerte de Franco.

Cinco nombres son clave para entender cómo nació el Sindicato Unificado de la Policía (SUP), el que tiene más número de afiliados en estos momentos: José López, Guillermo Gómez, José María Osorno, Manuel Tapada y Carlos Jiménez. Cinco hombres sevillanos con inquietudes políticas de izquierdas que desde 1977 comenzaron a organizar la primera célula clandestina y, reunión a reunión, el 28 de febrero de 1978 sentaron las bases del sindicato al que José Tejero también se unió en la clandestinidad. Así, paso a paso, consiguieron alcanzar más de 12.000 afiliados antes de llegar a la mitad de la década de los 80.

La revolución había empezado dos años antes. La primera manifestación de policías y guardias civiles tuvo lugar en diciembre de 1976 cuando, explica Tejero en su libro, “cuatrocientos policías armados, guardias civiles e inspectores del Cuerpo General de Policía se concentraron en la plaza de Oriente y se dirigieron a la Dirección General de Seguridad rechazando la sanidad militar”. Ese era el inicio, el fin fue dejar de ser una policía militar para convertirse en un cuerpo civil y democrático.

La represión

Pero el régimen no perdonó esa desobediencia y decenas de policías fueron detenidos y enviados a diferentes cárceles. Sin embargo, la llama había prendido y las células clandestinas que crearían el SUP fueron extendiéndose primero por diferentes provincias andaluzas y, después, por el resto de España. En diciembre de 1977 se aprobó el Real Decreto de Asociaciones, que permitió la formación de organizaciones dentro del llamado Cuerpo General de Policía, es decir, de la policía secreta.

Pero estos avances no llegaban a los policías armados que se organizaron para cometer sabotajes a vehículos del cuerpo, tirada de octavillas, pintadas en casas de los mandos militares... Hasta que en 1978 el ministro Rodolfo Martín Villa crea el Cuerpo Superior de Policía y la Policía Armada pasa a ser Policía Nacional.

Quedaba una prueba de fuego, el 23 de febrero de 1981, el día en que el teniente Tejero de la Guardia Civil entró en el Congreso de los Diputados. En muchas comisarías, explica el autor, muchos policías brindaban por el golpe militar, otros se quedaron escondidos y sólo algunos se presentaron en las comisarías para defender sus puestos.

La democracia

Sin embargo, no fue hasta el primer gobierno del PSOE cuando el SUP pudo presentarse a los medios como el sindicato mayoritario dentro de la policía y constituirse oficialmente, ya en 1985. Periodistas, políticos y sindicalistas nacionales e internacionales, como Marcelino Camacho, ayudaron a estos primero policías demócratas a luchar por sus derechos y a convertir a la policía en un verdadero cuerpo civil.

José Tejero no se deja un detalle. Cenas, reuniones secretas, canciones y poesías insurgentes. Un verdadero recopilatorio de los primeros años del único cuerpo de seguridad civil que a día de hoy tenemos en España.

Nota: Se podrá adquirir el libro a través del correo electrónico sevilla@sup.es

martes, 15 de diciembre de 2015

Sangre leonesa




ABC Castilla León
Un centenar de españoles han dado su vida en los últimos años por la causa de que Afganistán, nido de terroristas, regrese a la senda pacífica que se merece un pueblo.


Vicente Á. Pérez - 13/12/2015 a las 19:04:37h. - Act. a las 19:04:38h.
Sangre leonesa, sangre madrileña, sangre española, en fin, la derramada el pasado viernes en Kabul; la de dos policías que han dado su vida por la paz en un país, Afganistán, en donde el yihadismo que siembra el terror por las calles de París o por donde le apetezca su insaciable sed del mal. Un centenar de españoles han dado su vida en los últimos años por la causa de que Afganistán, nido de terroristas, regrese a la senda pacífica que se merece un pueblo, unas gentes, una nación, que llevan décadas sumidas en la barbarie islamista.

Sangre leonesa, sí, porque uno de los policías muertos en el atentado suicida contra la Embajada española en Kabul es «Gabi», o sea, Isidro Gabino San Martín Hernández, nacido en La Bañeza; y sangre madrileña, o granadina, porque el subinspector Jorge García Tudela, era de origen madrileño aunque su familia, que hoy lo llora, reside en Granada. Y sangre española, por supuesto, ya que ambos policías han perdido su vida en país extraño cumpliendo una misión, la de la paz, que no entiende de fronteras, sino de personas que necesitan defenderse ante la tremenda guerra del terrorismo. Y en esta labor, pese a que algunos partiditos políticos crean que la muerte de un policía o un soldado los beneficia en votos, el Gobierno de España se ha ocupado con la decisión exigible a toda nación que respete y propugne la democracia para conseguir un mundo en el que tomarse una caña en la terraza de un bar no sea un riesgo mortal.

La provincia leonesa llora este fin de semana la muerte de Gabi, el bañezano que, con cuatro hijos, fijó su residencia en Valverde de la Virgen, a un paso del aeropuerto leonés, y que desde su destino profesional en Oviedo emprendió el vuelo sin vuelta a Afganistán por amor a los suyos, pues, no hay por qué obviarlo, la soldada de un policía en España es escasa para una familia numerosa, y, por supuesto, por su fidelidad y deber jurado a su nación, ahora llamada país por los partidos y partiditos denominados emergentes.
Los padres de Isidro Gabino reciben estos días las condolencias de sus vecinos de La Bañeza, una localidad en la que la vecindad es familiaridad. No habrá consuelo que les haga olvidar la pena, pero tal vez no sepan, porque ningún medio de comunicación lo ha dicho, que su hijo murió por intentar socorrer a su compañero Jorge García Tudela.

Cuando estalló el coche-bomba en la embajada española, se produjo a continuación un silencio espeso. «Gabi» llamó a Jorge; no obtuvo respuesta. Y se atrevió, cuando los disparos volvieron a sonar, a salir en su búsqueda. Fue entonces cuando uno de los terroristas que se había ubicado en la azotea del edificio lo mató… por salir en socorro de su compañero que, sin él saberlo, ya había muerto.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Los TEDAX denuncian falta de medios y material caducado ante ataques químicos y bacteriológicos




 El Boletín.com

Los especialistas en explosivos de la Guardia Civil reclaman formación y medios adecuados para combartir una amenaza de este tipo.
TEDAX de la Guardia Civil
TEDAX de la Guardia Civil
/ • 13:04
La Comisión de Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX) están preocupados por la posible extensión a España de la amenaza de atentados terroristas tras los ataques a París. En este sentido, los TEDAX de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) recuerdan que carecen de medios para enfrentarse a un ataque con armas químicas o bacteriológicas.

“La Guardia Civil tiene asignada como punta de lanza en la Defensa Nuclear, Radiológica, Biológica y Química (NRBQ) a los Grupos de Especialistas en Desactivación de Explosivos (GEDEX)-NRBQ, en los que trabajan los TEDAX-NRBQ. Estos, sin embargo, a fecha de hoy carecen de medios técnicos para enfrentarse de una forma segura, eficiente y eficaz a una amenaza de este carácter” informa el colectivo en un comunicado.

AUGC recuerda así no solo la carencia de medios, sino la falta de formación técnica en la Guardia Civil: recuerda que la Dirección General de la Guardia Civil está preparando mediante cursos de adaptación a los TEDAX para titularlos como TEDAX-NRBQ. “En estos cursos se les muestra a los agentes material y medios técnicos para la detección y resolución de incidentes NRBQ, para a continuación decirles que jamás tendrán esos medios técnicos”, denuncian los agentes, que creen que “se trata de una muestra de irresponsabilidad por parte de la Administración difícilmente justificable”.

“Hay equipos con robots de los años 70, con monitores en blanco y negro, o con trajes de desactivación caducados, con equipos de rayos X que ningún cuerpo policial utiliza y sin vehículos apropiados para transportar el material”.

Según el colectivo, los TEDAX de la Guardia Civil carecen de detectores de atmósferas explosivas, gases o detectores de radiaciones. Manejan “procesos mecánicos y reactivos químicos que por lo general están caducados” o que en otros cuerpos policiales hace años que ya no se usan. Además, la mayoría de los equipos de desactivación no tienen trajes con respiración asistida.

“Parece que la única preocupación de la Dirección General de la Guardia Civil con respecto a esta unidad de élite es cubrir las apariencias dando cursos -sin dotarlos del material necesario- para no perder competencias, sin comprender que el terrorismo islamista está ya aquí”, afirma la AUGC, que culpa al Ministerio de Interior y al secretario de Estado de Seguridad, que ha permitido que los TEDAX de la Guardia Civil carezcan, además de medios en la defensa NRBQ, de los propios de su tarea de desactivadores de explosivos.

Reclaman medios y dotación de material para desactivación de explosivos para hacer frente a incidentes químicos y bacteriológicos, “pues con el material adecuado no sólo se protegería la integridad de los profesionales de la seguridad pública, sino que, sin duda alguna, redundaría en una mejor eficacia de su servicio y, con ello, en la seguridad ciudadana amenazada una vez más por el terrorismo, esta vez de corte yihadista”, concluye la reclamación.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Comunicado de la comisión de TEDAX de AUGC




11/11/2015 Murcia.com
Fuente: AUGC

El pasado día 3 de noviembre, en la localidad de Mula, Murcia, se comunicó la aparición de un objeto desconocido en el campo

Se activó el EDEX de la Guardia Civil compuesto por dos TEDAX para que averiguasen de qué objeto se trataba. Tras acordonar la zona y tomar las pertinentes medidas de seguridad, los TEDAX determinaron que el objeto no tenía explosivos en su interior, ni era emisor de radiación.
Las imágenes de los TEDAX y el objeto fueron atención de las agencias de noticias teniendo gran repercusión mediática, tratándose de un depósito auxiliar de combustible de algún cohete lo que se denomina “basura espacial”.
Lo que en los medios no salió es que los TEDAX de la Comandancia de Murcia para realizar su trabajo tuvieron que pedir prestado un contador Geiger porque la Dirección General de la Guardia Civil no ha dotado a los equipos de los TEDAX de contadores para medir la radiación. Pero no solo no tenían contador Geiger. Los TEDAX tuvieron también que pedir las bombonas de oxigeno  y espalderas porque desde hace cerca de dos años las tienen vacías al haber dado la DGGC la contrata de la gestión de las bombonas de oxígeno a una empresa que carecía de la catalogación necesaria para efectuarlas. Debido a ello no tenían de máscaras de respiración, espalderas y bombonas.
Estas deficiencias no son exclusivas del Equipo de Murcia. La DGGC no ha dotado a los equipos de TEDAX-NRBQ del material necesario para efectuar su labor y la mayoría carece de trajes de nivel tres uno, equipos de respiración autónoma (ERA), estaciones de descontaminación o medidores de radiación.
No se puede volcar TODA la responsabilidad de incidencias con explosivos y material NRBQ en los especialistas en desactivación de explosivos cuando no poseen el material apropiado para hacerles frente. La DGGC también tiene que responsabilizarse de esta tarea que ha asumido, eso sí, a costa de la seguridad personal de los TEDAX-NRBQ.
Desde AUGC y la Comisión de TEDAX, pedimos medios para realizar la tarea que tenemos asignada, que se nos dote a todos los GEDEX del mismo material para desactivación de explosivos y para hacer frente a incidentes de carácter NRBQ, además de que el Departamento al que pertenecemos empiece a velar por nuestros intereses como técnicos especialistas que somos, pues con la dotación del material adecuado no sólo se protegería la seguridad de los profesionales de seguridad pública, sino que, sin duda alguna, redundaría en una mejor eficacia de su servicio y, con ello, la Seguridad Ciudadana.

domingo, 25 de octubre de 2015

El otro aniversario





Diario de Burgos.es
JAVIER M. FAYA (SPC) - sábado, 24 de octubre de 2015

Los colectivos de víctimas piden seguir en la memoria de la sociedad cuando se cumplen cuatro años del cese de la violencia de una ETA que destrozó sus vidas
Muchos no quieren hablar del tema sin dar ninguna explicación. Algunos dejan escapar una lágrima solo de recordar una desgracia que incluso no les tocó de lleno, pero sí a sus amigos. Los hay que optan por callar pues, aseguran, dormirían «hoy mismo» en el calabozo. Otros agradecen contactar con ellos, aunque sea de año en año, por aquello de que el pasado martes se cumplió el cuarto aniversario del comunicado de ETA en el que se comprometía a dejar de matar. Son las víctimas del terrorismo que solo piden Justicia y, por encima de todo, que no se las olvide. Ellas tienen su propio aniversario.
«Recuerdo que cuando llegó mi hermano al hospital, donde se encontraba mi marido tras el atentado, se me abrazó con lágrimas y me dijo:Tenía que haber sido yo», comenta con emoción Lucía, cuyo marido resultó herido grave en el atentado del barrio madrileño de Vallecas. Fue el 11 de diciembre de 1995. La banda asesina hacía explosionar un coche-bomba al paso de una furgoneta de la Armada. Murieron seis personas -todas civiles- y resultaron heridas 17. Yel joven que se fundió con ella era militar, un marino que vivía con la diana permanentemente pintada sobre sus anchas espaldas.
Está siendo una semana dura para los protagonistas de esta historia, de 859 historias, y sus correspondientes anexos. Es duro recordar, sobre todo cuando se trata de polvo y sangre, odio y muerte. «Lo tengo todo aquí en la cabeza (con metralla), fotograma a fotograma», confiesa Alfonso Sánchez, secretario general de la AVT, que fue uno de los protagonistas de la masacre del 9 de septiembre de 1985. Tenía 19 años y era uno de los 24 guardias civiles que llevaba un autobús que nunca llegó a su parada. Solo murió un ciudadano estadounidense que pasaba por allí...
Reconoce este antiguo agente de la Benemérita -se tuvo que jubilar hace 11 años- que goza de una pensión «generosa», como la indemnización, pero también que existen «casos sangrantes». Como el de Víctor y José María Pino, que el 11 de diciembre de 1987 se quedaron sin padres y sin hermana. Todo ocurrió en Zaragoza, en la Casa Cuartel de la Guardia Civil. Cada uno fue a un colegio de huérfanos de la Benemérita. «Su tío se quedó con todo el dinero de la indemnización. Ingresaron en el Cuerpo y tuvieron que dejarlo. No pudieron aguantar. Reciben una ayuda muy pequeña».
Hablar de dinero, aunque suene mal, es inevitable. De hecho, para Pedro, un médico que no quiere dar más datos, «hay víctimas de primera, de segunda y de tercera», al tiempo de que se queja de que Mari Mar Blanco, la presidenta de la FVT, que el pasado miércoles pronunció un discurso en la ONU, cobra 8.000 euros al mes «por ser del PP». Yañade que el colectivo que representa la hermana de Miguel Ángel Blanco, nació en 2001, cuando la AVT lo hizo hace 34 años y cuenta con 4.500 miembros. Ynadie de esta asociación fue a Nueva York... ¿Por qué?«Somos una mosca cojonera», sostiene Lucía, indignada al escuchar las palabras del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que ante Naciones Unidas presumió de que el Gobierno ha mejorado la inserción laboral y los derechos laborales de las víctimas, priorizando su acceso a la vivienda. «¡Yuna mierda!», grita, mientras recuerda que las partidas para su asociación, que la sacó del «pozo», se reducirán a la mitad el año que viene.
Gran parte de los gastos de todas estas asociaciones se destinan a ayuda psicológica, porque las secuelas se extienden incluso a los hijos. «¿Quién crees que ha alojado y arropado a la gente que viene de fuera de Madrid a los juicios?», se pregunta en alto Luis, de otro grupo que no quiere citar, al tiempo que añade que hay socios a los que hay que ayudar a final de mes, «con una tarjeta del Mercadona».
Ramón tiene 51 años y presume de tener otros tantos expedientes por pertenecer a la Unión de Guardias Civiles. Habla este superviviente de los años de plomo -entre 1986 y 1995, cuando caían dos o tres inocentes a la semana- del síndrome del Norte, que afecta a muchos de los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado que vivieron en el País Vasco, él incluido. Ysu familia. «No te puedes imaginar lo mal que lo pasaba mi mujer cuando iba a comprar el pan».  Miguel Ángel, que fue militar y también escolta, no está de acuerdo con eso: «Hubo muchos  cuentistas, con bajas psicológicas por tonterías, pero también gente que quedó muy tocada».



QUIROGA. La polémica ponencia presentada y retirada por la expresidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, no podía dejarse pasar por alto. Esta semana, víctimas como Roberto Manrique, que se salvó de la matanza de Hipercor -donde trabajaba de carnicero- de 1987, en Barcelona, la apoyaron. «Se ha retratado. Aquí nos conocemos todos», sentencia Alfonso. Este punto, el de la desunión, resulta especialmente espinoso. «Las verdaderas víctimas no salen en la foto, no tienen mil calles y plazas». «Todo esto se olvidará, desgraciadamente», sentencia. Yse hace el silencio, un silencio de cuatro años. 

miércoles, 17 de junio de 2015

Un artículo de Ascanio levanta ampollas entre los sindicatos de la Policía Nacional

La Opinión.es

El líder de Unid@s se puede tilda de "franquista" al tedax que murió en 1978 cuando desactivaba una bomba del Mpaiac y lo considera "víctima de un trágico accidente"

17.06.2015 | 02:00
El cabeza de lista y concejal electo de Unid@s se puede, Rubens Ascanio, durante una entrevista.
El cabeza de lista y concejal electo de Unid@s se puede, Rubens Ascanio, durante una entrevista.
Un artículo de Rubens Ascanio, publicado en varios medios digitales en agosto de 2013 y que aún puede leerse en internet, ha levantado ampollas entre diferentes organizaciones sindicales del Cuerpo Nacional de Policía. Si las palabras escritas entonces por un militante de una organización política pueden considerarse "desafortunadas", el hecho de que hoy Ascanio sea concejal electo de Unid@s se puede, una formación que obtuvo seis concejales en las pasadas elecciones del 24 de mayo, e incluso se vislumbre la posibilidad de que sea alcaldable si fragua un pacto a tres en el Ayuntamiento de La Laguna, ha revuelto los ánimos entre muchos funcionarios policiales. Sus representantes sindicales, en cambio, han sido más "moderados" en sus apreciaciones.
Ascanio escribió entonces que "la colocación de una placa en memoria de un policía fallecido en acto de servicio en 1978 en La Laguna me genera bastantes dudas. La muerte de un ser humano es en sí misma terrible, algo que éticamente rechazo, pero recordar públicamente a un policía franquista destinado a Canarias tampoco me genera la más mínima simpatía, una persona que en ningún caso fue una víctima buscada sino fruto de un trágico accidente" (...).
Dicho texto se refería al homenaje que el Ayuntamiento lagunero dispensó al policía nacional Rafael Valdenebros Sotelo, integrante del Tedax que falleció en 1978 como consecuencia de las heridas producidas por el artefacto explosivo que intentaba desactivar y que fue colocado por el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (Mpaiac) en la sucursal del Banco Vizcaya, en la calle Tabares de Cala.
Rafael Dios, secretario regional de la UFP, aseveró ayer que "un representante público debería ser moderado y representar a todos los ciudadanos de La Laguna, le hayan votado o no" y considera que lo expresado por Ascanio en este artículo "es muy radical". "No debemos olvidar que la muerte de Valdenebros se produjo cuando desactivaba un artefacto explosivo" y a su juicio "no es el mejor candidato para representar una ciudad que es Patrimonio de la Humanidad".
El dirigente sindical considera que en el citado texto "no se respeta a un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que se dejó la vida para salvar la de muchos". "Los planteamientos expresados por Ascanio no son los deseables de un candidato que aspira a ser alcalde de La Laguna" y subraya que "con sus palabras demuestra que no va a representar a todos los vecinos".
Cristina Álvarez, secretaria provincial del SUP, manifestó que "no voy a entrar en las descalificaciones" de Ascanio "pese a que sus palabras son tan desacertadas". No obstante, Álvarez invita al político a reflexionar: "Si seguimos con rencillas y odios de épocas pasadas, por muy duras que hayan sido, nunca seguiremos avanzando en pro de la libertad, igualdad y una unidad más justa para con todos". En segundo lugar, la representante sindical indica que "cualquier fallecimiento en acto de servicio, y más en un caso como éste, se merece todo nuestro respeto". Asimismo, la delegada sindical invita a Ascanio a "informarse antes de hablar, porque cuando uno trabaja del lado de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado lo hace con independencia de quien ostente la representación del mando, sea de derechas, izquierdas o cualquier otro color político", concluyó.
Por su parte, José Luis Gallardo, secretario provincial de la CEP, considera "muy desafortunadas" las palabras de Rubens Ascanio, entre otras cosas porque "no es serio hacer generalizaciones como las que hace Ascanio". "El hecho de ser policía en el franquismo no es sinónimo de que fuera franquista, como tampoco cualquier otro profesional, por el hecho de vivir en la dictadura, tenía que ser franquista". El delegado sindical discrepa también con el hecho de que hable de "víctima accidental" porque "existe el dolo eventual" y se preguntó por lo que hará en el Ayuntamiento con los uniformes de los policías locales, de los que dice sentir "alergia".

martes, 16 de junio de 2015

Defensa no indemnizará a las viudas de los TEDAX muertos en Hoyo de Manzanares


MURIERON CINCO ARTIFICIEROS Y DOS QUEDARON CON SEVERAS LESIONES

Defensa no indemnizará a las viudas de los TEDAX muertos en Hoyo de Manzanares

Pasan las honras militares y queda una bandera doblada… y nada más. El Consejo de Estado ha propuesto que no se indemnice a las familias de cinco TEDAX muertos en un pavoroso accidente en 2011 cuando se preparaban para ir a Líbano de misión internacional. Consideran que con las pensiones, cercanas a 1.400 euros, basta para viudas y huérfanos

Equipos de socorro y militares en la Academia de Ingenieros de Hoyo de Manzanares donde murieron los cinco TEDAX.
Equipos de socorro y militares en la Academia de Ingenieros de Hoyo de Manzanares donde murieron los cinco TEDAX.
El Consejo de Estado ha elevado su informe al ministro de Defensa con la propuesta de no indemnizar a las viudas y huérfanos de las cinco víctimas mortales del brutal accidente que tuvo lugar el 24 de febrero en Hoyo de Manzanares, en la Academia de Ingenieros del Ejército. Esta propuesta será definitiva tras la firma de Pedro Morenés. Fuentes de Defensa aseguran que el Ministerio seguirá la recomendación del Consejo de Estado. Más de medio centenar de kilos de TNT detonaron ese 24 de febrero mientras hacían prácticas los militares expertos en desactivación de explosivos (TEDAX), que se preparaban para su misión en Líbano. Además de los cinco fallecidos, hubo tres heridos, dos de ellos de extrema gravedad, que han quedado con severas lesiones.
Los TEDAX fallecidos –tres sargentos y dos cabos– pertenecían al Ejército de Tierra y a la Infantería de Marina de la Armada. Estos últimos estaban acabando la preparación y concentración para la misión en Líbano, donde iban a tener que desactivar minas anticarro. Ese era precisamente el material de la práctica que se preparaba aquella mañana en la Academia de Ingenieros de Hoyo de Manzanares. La carga explosiva que detonó fue el equivalente a 1.000 kilos de Goma 2. Los perros de rescate encontraron restos hasta a doscientos metros del lugar de la deflagración.
Las autoridades de Defensa –entonces la ministra era Carme Chacón– prometieron apoyo a las familias. Sin embargo, el procedimiento que llevan hasta ahora para cobrar indemnizaciones ha sido muy complicado. Las familias –padres y viudas– de los fallecidos cobraron exclusivamente el seguro colectivo que tienen los miembros de las Fuerzas Armadas, según fuentes en torno a 20.000 euros, descontados impuestos (se trata de uno de los escasos seguros de accidente que cotizan). Además, les corresponde una pensión por viudedad o bien orfandad, que va de los 1.400 euros a los 900, según los casos. En el caso de las pensiones a los padres (tres de los militares fallecidos eran solteros sin hijos, uno soltero con un hijo y otro más casado con una hija), estas son mucho más bajas aún.
La investigación del Togado Militar concluyó que no había responsabilidades penales en la brutal explosión. En consecuencia, las familias debieron presentar una reclamación patrimonial a Defensa, que es como se resarcen los daños terribles morales por la pérdida de un familiar e estas circunstancias. Según la jurisprudencia, estas reclamaciones son independientes de seguros y pensiones.
Fuentes conocedoras del expediente que lleva años en varias instancias de Defensa aseguran que las reclamaciones solicitadas estaban en la línea de las que se reclaman en accidentes de tráfico, de en torno a los 120.000 euros para las viudas y 50.000 para los huérfanos.
Estas reclamaciones fueron vistas por un instructor, que informó favorablemente, posteriormente por los servicios jurídicos de Defensa –que fueron desfavorables–, el interventor del Ministerio y posteriormente han pasado al Consejo del Estado, que es quien hace la resolución definitiva que firmará el ministro Morenés.
Así las cosas, la muerte de un militar en acto de servicio para acudir a una misión internacional se despachará con el monto del seguro colectivo y pensiones lejanas de las máximas posibles.
Fuentes de Defensa explican que en las misiones internacionales no sucede así, ya que se activa un protocolo específico en el que se indemniza más adecuadamente. La singularidad del caso es que los fallecidos estaban a pocos días de acudir a Líbano a su misión. Por eso estaban trabajando con material especializado en la Academia de Hoyo de Manzanares. Una misión que no pudieron realizar.