jueves, 24 de marzo de 2011

Sócrates dimite y Portugal se ve abocado al rescate europeo


VIRGINIA LÓPEZ / Lisboa
Especial para EL MUNDO

Tras rechazar el Parlamento su cuarto Plan de Estabilidad / Advierte que «la crisis política se suma a la económica en el peor momento» para el país .

Zapatero embustero

El primer ministro portugués, José Sócrates, se vio anoche forzado a presentar su dimisión al presidente de la República, después de que la oposición votara en contra del cuarto Plan de Estabilidad y Crecimiento. El rechazo del texto se produjo tras un intenso debate parlamentario que se prolongó durante cinco horas. Todos los partidos expusieron sus argumentos para suspender las nuevas medidas de contención con las que el Gobierno de Lisboa pretendía reforzar la confianza de sus socios comunitarios.

«Esta crisis llega en el peor momento, en vísperas de un Consejo Europeo vital para el futuro de Portugal y del euro», afirmó Sócrates, responsabilizando al principal partido de la oposición, los conservadores socialdemócratas, de las «consecuencias muy negativas» que sufrirán las empresas y familias portuguesas.

El socialista quiso dejar claro que su Gobierno ha hecho todo lo posible por evitar la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI), algo que ahora queda en el aire. Y tras lamentar que, justo ahora, «la crisis política se une a la económica», culpó a todos los partidos de la oposición de rechazar en bloque su último paquete de contención, sin presentar alternativas. Además, el todavía primer ministro de Portugal no entiende la postura de los socialdemócratas, al rechazar un plan que contaba con «el respaldo de la Comisión Europea, del Banco Central Europeo y de los socios comunitarios».

La votación de ayer en el Parlamento luso se convirtió en una especie de moción de censura al Gobierno, que el primer ministro luso entendió como una pérdida de su legitimidad política para seguir al frente del ejecutivo de Lisboa. Por detrás de esta crisis política anunciada se encuentra el cansancio del principal partido de la oposición, el Partido Socialdemócrata, que se ha negado a volver a respaldar al primer ministro luso.

La postura de los conservadores quedó clara durante la intervención en el debate de la ex líder del PSD, Manuela Ferreira Leite, que afirmó que no se trata tanto de rechazar las medidas, necesarias para garantizar la reducción del déficit, sino de forzar la salida de José Sócrates. «El Partido Socialista podría haber solucionado esta crisis y la falta de confianza en el Gobierno», afirmó la socialdemócrata, insinuando que los socialistas, para mantenerse en el poder, tendrían que haber sustituido a su dirigente político. Una opinión que no compartió el líder parlamentario socialista. En su última intervención, Francisco Assis, consiguió que todos los diputados de su partido se pusieran en pie, aplaudiendo la actuación «con coraje» de José Sócrates. «Pueden intentar sacarnos del poder, pero no podrán debilitarnos», afirmó el socialista, en un discurso con un claro tono electoralista.

Anoche, en un comunicado, el presidente portugués anunció que iniciará la ronda de contactos con los partidos este viernes. El líder socialdemócrata, Pedro Passos Coelho, ya ha dejado claro que no está disponible para una coalición con los socialistas. «Si Sócrates es parte del problema no puede ser parte de la solución», dijo ayer el conservador, afirmando al mismo tiempo que en caso de llegar al Gobierno no descarta tener que volver a subir los impuestos, debido a la delicada situación que atraviesan las finanzas del país.

Ése fue el principal argumento esgrimido por el ministro de Finanzas luso, Fernando Teixeira dos Santos, durante el debate de ayer. En su primera intervención, el responsable de los cuatro planes de estabilidad explicó que no habría tomado las duras medidas de contención si no considerase que son «absolutamente necesarias» para garantizar los compromisos presupuestarios establecidos con Bruselas. «Este primer semestre ha sido particularmente exigente y el Gobierno tenía la obligación de hacer todo lo que estaba a su alcance para conseguir el respaldo de Europa», dijo el ministro, asegurando que este cuarto plan de ajuste tenía como objetivo «eliminar las dudas sobre la capacidad portuguesa porque minan la confianza». Pero la oposición entiende que Sócrates y su Gobierno han sido desleales con los portugueses al negociar con la Comisión Europea un nuevo plan de ajuste sin antes discutirlo a nivel interno.

Entre las nuevas medidas que quería aprobar el ejecutivo socialista se encontraba el recorte del entre el 5% y el 10% para las pensiones superiores a 1.500 euros, la disminución del dinero destinado a las administraciones regionales y empresas públicas, la reducción de las indemnizaciones por despido para los nuevos contratos, la revisión de los requisitos de acceso al paro y la actualización del impuesto sobre el consumo. Son medidas con las que Lisboa quería obtener un 0,8% adicional con el que garantizar aún más la reducción del déficit al 4,6% este año.

Pero la subida imparable de los intereses sobre la deuda soberana, que ayer superaron el 8% en el plazo a 5 años, hace que cada vez sea más difícil que Portugal obtenga financiación en los mercados, después de que en las últimas subastas el Tesoro luso registrase una demanda inferior a pesar de aumentar la rentabilidad.

Ayer, el ministro Teixeira dos Santos aseguraba que esta crisis política precipita a Portugal hacia el rescate. Pero aún tendría que ser el Gobierno socialista de Sócrates quien formalice la petición a Bruselas, algo que ayer Sócrates no aclaró si hará.

1 comentario:

  1. Que cunda el ejemplo, y haber si zapatero hace lo mismo.

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