martes, 22 de febrero de 2011

Los investigadores del Faisán acusan a dos policías más del chivatazo a ETA


LOS DOS SOSPECHOSOS HAN DECLARADO COMO TESTIGOS

Los investigadores del Faisán acusan a dos policías más del chivatazo a ETA

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz (EFE) El Confidencial

Carlos Fonseca.- 22/02/2011 (06:00h)

Los investigadores del 'caso Faisán' creen que son cinco los implicados en el chivatazo a ETA y no solo los tres que han sido imputados hasta el momento, según consta en el informe ampliatorio elaborado este mismo mes a petición del juez Pablo Ruz. Los otros dos implicados, siempre a juicio del equipo investigador, son el comisario Alberto L., jefe de la Brigada de Francia, y Teresa H., inspectora jefe de la Sección de Análisis de la Comisaría de San Sebastián
.
Las sospechas sobre estos dos policías se sustentan en el intenso e inusual tráfico de llamadas que mantuvieron los días 3 y 4 de mayo de 2006 con Enrique Pamies, jefe superior de Policía del País Vasco y uno de los imputados. Alberto L. y Teresa H. hablaron con él en 16 y 15 ocasiones, respectivamente, en las dos jornadas claves del chivatazo, saltándose la cadena de mando. En el caso del Alberto L., el jefe de la Unidad Central de Información Interior (UCII), de la que dependía, y el comisario general de Información, máximo responsable antiterrorista. En el caso de Teresa H, el comisario jefe de la Brigada Provincial de Información, a la que pertenecía, y el comisario provincial de San Sebastián, máximo responsable policial de la provincia.

Las sospechas sobre ambos no son nuevas. Los investigadores ya dejaron constancia de ellas en sus primeros informes. En las conclusiones del número 367 afirmaban que Alberto L. estuvo en permanente contacto con Enrique Pamies la tarde-noche del 3 de mayo, cuando se planificó el chivatazo, a pesar de no tener una relación jerárquica y funcional con él. “Traslada las informaciones al jefe superior esa noche, pudiendo haber influido las mismas en la toma de decisiones del director general de la Policía”.

Alberto L. tenía entonces como función la de coordinar y supervisar todos los dispositivos operativos que se llevaban conjuntamente con los servicios policiales francesas. Los días 3, 4 y 5 de mayo de 2006 se encontraba comisionado en Bayona para mantener reuniones operativas con sus homólogos franceses, lo que aprovechó para evitar el inicio de la operación contra la red de extorsión en Francia y mantuvo puntualmente informado de los acontecimientos al jefe superior, que de manera inmediata trasladaba los datos al también imputado Vìctor García Hidalgo, director de la Policía, según los informes de investigación.

En el caso de Teresa H., los investigadores afirman que en sus “reiteradas comunicaciones” con el jefe superior le tuvo al tanto del desarrollo de la operación contra el Faisán en España, “estableciéndose una manifiesta relación de causalidad entre los hechos que acontecen y las comunicaciones que tiene este mando policial (Enrique Pamies) con el director de la Policía y con Alberto L.”

Pese a la contundencia de las acusaciones, ambos prestaron declaración como testigos el 23 de diciembre de 2008, el mismo día en que lo hicieron como imputados Pamies, García Hidalgo y el inspector José María Ballesteros. Teresa H. volvió a hacerlo el pasado día 8.
Este es un extracto del interrogatorio a Alberto L. por el juez Baltasar Garzón, que entonces estaba al frente de la investigación.

Juez.- ¿En algún momento el jefe superior de Policía del País Vasco, en las conversaciones que mantiene con usted, la ayuda que le pide tiene relación con el tema del Faisán?
Alberto L.- Para nada, en absoluto. Él nada más me habla de Francia (se refiere a la coartada de Enrique Pamies, que manifestó que la mañana del chivatazo iba a tener una cita con un confidente de ETA en el sur de Francia).
Juez.- Entonces, mera coincidencia en la secuencia temporal de dos eventos totalmente diferentes.
Alberto L.- Pues por un estilo.
Juez.- …con un escenario geográfico exactamente el mismo; con unos policía que están al lado del Faisán enviados para dar una cobertura de algo que después no se produce (la entrevista con el confidente) y lo único que acontecen son las no detenciones (de los miembros de la red de extorsión) que era el objetivo perseguido. ¿Qué casualidad, eh?
Alberto L.- Yo llevo 28 años luchando contra ETA,y todo mi trabajo profesional ha sido siempre detener.
Juez.- Ya, ya.
Alberto L.- O sea que
Juez.- Pero digo que qué casualidad.
Alberto L.- Que sí, sí.
Juez.- Qué casualidad que ocurran esos dos acontecimientos.
Alberto L.- Me lo está usted contando.
Juez.- Exactamente en la misma secuencia temporal y encajando cada una de las llamadas telefónicas con un acontecimiento externo como es la sucesión de hechos de la frustración de la operación policial y judicial. Así es desde la tarde del día 3 hasta las dos y pico de la tarde del día 4. Como piezas de un ajedrez, de un rompecabezas, perfecto.
Alberto L.- Pues ahora entiendo por qué estoy aquí.
(…) Juez.- ¿Usted qué sabe del tema Faisán?
Alberto L.- Yo nada, en absoluto. Lo que sé ya se lo he comentado. Me limité a transmitir, insistir para que se efectuasen las detenciones (en Francia).

En el caso de Teresa H., éstas fueron algunas de sus respuestas a las preguntas del juez.

Juez.- ¿Usted se considera una persona de confianza del jefe superior de Policía del País Vasco?
Teresa H.- Sí, y sobre todo porque también tenemos una relación personal. Él me enseñó a mí a trabajar, empecé a trabajar con él; de ahí la relación de amistad y relación profesional.
(…) Juez.- Oiga usted, ¿en la noche del día 3 no tuvo ninguna reunión sobre tema relacionado con la investigación del Faisán?
Teresa H.- No, no.
Juez.- ¿Alguien le dijo que informara usted directamente al jefe superior de Policía sobre el contenido de esta investigación.
Teresa H.- No.
Juez.- ¿No? ¿Usted de manera voluntaria le informó al jefe superior de Policía de esta investigación.
Teresa H guarda Silencio
Juez.- ¿Recuerda usted sobre qué versó la conversación que tuvo usted a las once menos cinco de la noche del día 3 de mayo de 2006?
Teresa H.- No recuerdo.
Juez.- No recuerda. ¿De esa noche no recuerda nada de lo que hablara con el jefe superior de Policía?
Teresa H.- Puf, es que ya le digo, no sé si sería tema de trabajo, tema familiar. Es que no puedo, es que no recuerdo. Ya digo que, bueno, si mira todo el rastreo de mi teléfono tenemos conversaciones a todas las horas.
Juez.- Sí, pero mire usted, es que esas conversaciones que usted tiene con el jefe superior van inmediatamente concatenadas a otra serie de conversaciones, todas ellas en un mismo marco, y no me cuadra que sea para hablar de los niños, con todo respeto.
Teresa H.- Ya, ya.
Juez.- Hay una llamada suya, hay otra que le devuelve. Hay otra que el señor Pamies hace a otra personalidad. Hay otra que hace, que luego se devuelve. Hay una secuencia de llamadas y contra llamadas que no parece como que se hablara de niños ahí. ¿Puede ser que sí?
Teresa H.- Ya, es que, ahora mismo señoría, es que.
Juez.- Le estoy pidiendo que recuerde. ¿Es habitual en su forma de trabajara el uso de sms con el jefe superior?
Teresa H.- Sí, sí, es la práctica habitual, porque cuando hay una investigación que tenemos que hacer o alguna gestión nos los envía por mensaje también.
Juez.- A las 11,07 horas del 4 de mayo, le digo la hora porque es importante, usted vuelve a mandar un sms al señor jefe superior. ¿Recuerda usted el contenido?
Teresa H.- No lo recuerdo.
Juez.- No lo recuerda. ¿Recuerda usted si le contestó o no le contestó?
Teresa H.- Puf, no lo recuerdo.
Juez.- Bien, le vuelvo a decir que ese sms suyo se ubica exactamente en una secuencia con varias personas más y sin solución de continuidad. No puede usted recordar si era ¿quedamos a cenar? o ¿nos vemos con los niños? o ¿cómo te va?, ¿no recuerda nada a pesar de su buena memoria?
Teresa H.- Es que ya le digo, nos llamamos y nos mensajeamos miles de veces, puf, no recuerdo exactamente para qué le mando el mensaje o por qué me manda mensaje en esa fecha.

1 comentario:

  1. El plumaje del faisán va creciendo, y lo que te rondaré morena...

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