lunes, 15 de noviembre de 2010

«Que nadie imponga una moral»


A José Luis Rodríguez Zapatero le salió su vena más laicista al comentar las críticas que había recibido de Mariano Rajoy por su ausencia en la misa de Benedicto XVI en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona el pasado fin de semana. El líder socialista ironizó con el hecho de que Rajoy le acusase de «haber quedado mal» o de «no haber estado a la altura». «Mira que él está a la altura», comentó a modo de chascarrillo.

Zapatero embustero

Pero, a continuación elevó el tono de sus palabras, y afirmó: «¿Qué quiere Rajoy? ¿Que hagamos las leyes que quiere el Papa? No. Las leyes que se hacen son las que quieren el Parlamento y los ciudadanos de este país. Leyes para todos».

Ampliamente aplaudido por los asistentes, Zapatero no quedó ahí, y añadió: «¡Ya está bien, hombre! Nos han tenido décadas y décadas teniendo siempre que aceptar los códigos de conducta de una determinada forma de ver la vida y la religión. Y resulta que no, que la gran mayoría de los ciudadanos quiere ser libre, y que nadie les imponga una moral. La moral de cada uno se la impone cada uno».

Alguien en el público gritó: « ¡No han estado décadas, han estado milenios!» Y Zapatero tuvo su ovación.

1 comentario:

  1. Vaya personaje, que nadie imponga una moral, y el que está haciendo desde que está gobernando, imponernos sus sandeces y sus paranoias, como esto del Valle de los caídos. Que pena me das, espero que vuestras conciencias os pasen factura.

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